El movimiento obrero argentino junto a la izquierda vienen dando importantes batallas en contra de los planes de ajuste y políticas antiobreras de Mauricio Macri. Y sin duda, gran parte de sus respuestas, vienen de la mano de sus métodos combativos de lucha en contra de los empresarios y políticos corruptos.
E.E. Vergara Valparaíso, Chile
Miércoles 24 de enero de 2018

Una enorme alegría invade a la Izquierda argentina, tras la liberación de los militantes del Partido Obrero (PO), César Arakaki y Dimas Ponce, a quienes la justicia hace más de tres semanas tenían detenidos, tomándose de los enfrentamientos entre los manifestantes, con la policía federal y gendarmería durante el 18D, en rechazo a la ley jubilatoria implementada por el presidente Mauricio Macri.
Se palpaba la emoción de los compañeros liberados, quienes mantienen la convicción de seguir luchando en contra de los ataques antiobreros y antipopulares de la derecha argentina de Cambiemos, y su política de ajuste a costa de los bolsillos de las familias obreras.
“Estuve 26 días privado de mi libertad, injustamente privado de mi libertad. No me van a doblegar y no voy a parar de luchar por mi libertad, la de Dimas y la de los demás compañeros del 14” señaló Arakaki. A la par Ponce agradecía la lucha de sus compañeros manifestando “Fue la lucha la que logró mi excarcelación”.
El método argentino para enfrentar a la derecha
Una lección central que deja la Izquierda argentina, junto a la combatividad de diversos sindicatos y agrupaciones clasistas, es que las batallas que se dan en las calles no son en vano, y que la movilización y la protesta puede torcerle la mano al gobierno más verdugo. Eso ha quedado demostrado en diversos hechos, como la lucha de los trabajadores de PepsiCo en contra de los despidos, y frente al desalojo por parte de la gendarmería. Las manifestaciones por la aparicion de Santiago Maldonado. O las mismas jornadas del 14D y 18D en contra de la reforma previsional de Macri, que colocó contra la pared la altanería antiobrera de la derecha.
Es por eso, que este año en chile, los movimientos sociales tienen que dar una respuesta en la calle, en contra de la ofensiva antipopular de la derecha, y su política de recortes hacia estudiantes y obreros, sin mencionar el retroceso en materia de derechos de la mujer y la diversidad sexual. La izquierda por su parte debe hacerse de las batallas del movimiento obrero, junto a jóvenes estudiantes, mujeres, mapuches, inmigrantes y diversidad sexual.
Mientras algunos pretenden acorralar la discusión política en la superestructura parlamentaria, es necesario exigirle sobre todo a la bancada del Frente Amplio que disponga sus tribunas para las grandes batallas del pueblo trabajador en contra de los capitalistas y su sistema de miseria. Así lo demuestra el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) en Argentina, y donde reconocidas figuras del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) como Nicolás del Caño y Myriam Bregman, han dado batallas campales en contra de los políticos reaccionarios y sus instituciones represivas, dentro y fuera del parlamento.
Ese es el objetivo que se propone en nuestro país el Partido de Trabajadores Revolucionarios (PTR) quienes buscan extender sus ideas llegando a distintas zonas. Así lo expresa su actual proceso de legalización en las regiones de Temuco, Valdivia y Puerto Montt, y buscando convertirse en una voz anticapitalista de los trabajadores, las mujeres y la juventud.