Cuatro trabajadoras del servicio de limpieza del Hospital San Carlos de Madrid son sancionadas con 45 días de empleo y sueldo por denunciar la falta de material para desempeñar su trabajo.
Viernes 21 de febrero de 2020
Esta semana conocíamos a través del diario Público las represalias que tomaba la empresa de limpieza Garbialdi, que gestiona el servicio de limpieza en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid, contra varias de sus trabajadoras. La sanción de 45 días de suspensión de trabajo y sueldo, surge a raíz de la denuncia por parte de estas trabajadoras ante la falta de material de limpieza.
Esta empresa tiene un amplio historial de conflictos con sus trabajadores. En su pagina web se promocionan como una compañía seria y profesional, con responsabilidad ética y comprometida con la lucha por los derechos de las mujeres. Sin embargo la realidad es que en los últimos años Garbialdi SA ha destacado por ser una empresa que impone convenios de miseria, y ante cualquier conato de respuesta por parte de los trabajadores responde con una política abiertamente antisindical.
Este ha sido por ejemplo el caso en los centros de la Diputación Foral de Bizkaia, donde los sindicatos han denunciado la vulneración sistemática de sus derechos. De esta manera la empresa, después de cinco años de congelación salarial, ofrecía en 2018 a sus trabajadores una subida de 0,18 céntimos de su salario. Al mismo tiempo Garbialdi naturalizaba los despidos arbitrarios y ERTES.
También en las instalaciones de la Administración de Justicia de Gipuzkoa las y los trabajadores de limpieza contratados por esta empresa convocaron huelga durante varios meses en protesta por sus condiciones laborales. Incluso varias asociaciones de jueces y empleados públicos solicitaron la retirada de la adjudicación de este servicio a una empresa tan problemática como Garbialdi.
En el propio Hospital Clínico San Carlos, no es el primer conflicto entre las trabajadoras y la empresa. En abril del año pasado los empleados de limpieza de este hospital convocaron movilizaciones ante el incumplimiento sistemático del convenio. No se trataba por tanto de la reivindicación por mejoras laborales, sino que simplemente Garbialdi cumpla con sus obligaciones legales.
En esta ocasión cuatro trabajadoras pertenecientes al Comité de Empresa, hicieron una denuncia a través de un comunicado interno dentro de la plantilla por falta de material de limpieza. En este comunicado estas limpiadoras explicaban que esto provocaba que el mantenimiento e higiene sea deficiente, lo cual siendo un hospital resulta problemático.
La reacción de la empresa ha sido la habitual en Garbialdi, intentar castigar y amedrentar a las empleadas que no se someten a sus arbitrariedades. A las pocas horas con el apoyo implícito de la dirección del hospital, se hicieron efectivas las sanciones contra las trabajadoras que habían hecho esta denuncia.
Esto pone en evidencia como la practica neoliberal con los servicios públicos en los últimos años provoca distintas situaciones aberrantes. Por un lado las externalizaciones de servicios como los de limpieza en este caso, no se hizo por razones de eficiencia y para ahorrar dinero a las arcas públicas, sino que se hizo para beneficiar a intereses privados y de empresas que con el apoyo de la Administración, precarizaron las condiciones laborales de las trabajadoras.
Por otra parte este desmantelamiento en sectores como la sanidad tiene graves repercusiones y entra en fuerte contradicción con un servicio de calidad. De esta manera podemos ver como empresas como Garbialdi tiene como único objetivo sacar el máximo beneficio, lo cual no puede sorprender a nadie, incluso si es a costa de poner en peligro a pacientes y personal debido a la falta de higiene en un hospital.
La hipocresía de esta empresa es tal que en su página web anuncia un plan de Igualdad con objetivos como “la conciliación laboral y familiar”, “evitar las discriminaciones”, “equlibrar las responsabilidades”, “evitar el acoso” … Sin embargo esta empresa es especialista en precarizar a cientos de trabajadoras que tiene en plantilla pagando salarios de miseria y persiguiendo a aquellas trabajadoras que reclaman simplemente material para trabajar.
Los recortes de los últimos años en los servicios públicos como la sanidad, así como los planes privatizadores y las externalizaciones dan situaciones como estas. Ante ello, trabajadoras como las de la empresa Garibaldi en los distintos lugares no dejan de levantar la voz contra sus condiciones laborales.