En el contexto de la realización del X sínodo de la Arquidiósesis de Santiago, tanto los medios nacionales como internacionales han puesto los ojos en los resultados del encuentro del Papa Francisco con los obispos chilenos.
Domingo 20 de mayo de 2018
Nuevamente el mundo ha puesto sus ojos en la Iglesia Católica, esperando los resultados de los tres días de reunión, que involucraron a los obispos de la arquidiócesis chilena y al Papa Francisco.
Las conversaciones centrales que enmarcaron esta reunión, no fueron ajenas a la historia de la iglesia, pues los casos de acoso, abuso y encubrimiento por parte de curas no es algo nuevo, ya se habían desarrollado conversaciones similares durante el 2004 en Boston y el 2009 en Irlanda. Por lo mismo la corrupción y el abuso de poder, que enmarcan estos hechos no son parte únicamente de la Iglesia chilena sino que están en todas las instituciones eclesiásticas a nivel internacional.
Sin embargo, para la prensa burguesa son un hecho histórico las disculpas del Papa a las víctimas de abuso, pero las disculpas no reparan el daño a las víctimas ni mucho menos acaba con la violencia que ejerce la iglesia al permitir que sucedan estas situaciones.
Elisabetta Piqué, quien es biógrafa del Papa Francisco conversó con La Tercera, donde habló acerca de lo que pensaba de este proceso “yo entiendo que se queden perplejos de que no haya anuncios ni rodaran cabezas. Yo no me esperaba anuncios hoy (viernes). Va a haber una limpieza, la va a haber, pero en el estilo jesuita del Papa”. Deutsche Welle, un medio alemán, definió esto como un proceso que busca instaurar limpieza, severidad y transparencia en la Iglesia Católica chilena. Así mismo, varios medios hicieron mención del tema, La Stampa de italia, resaltaba la intención de reparar los daños del Sumo Pontífice, mientras que TELEVISA, aludía a la disposición de los obispos ante los cambios por los abusos. El diario el Clarín de Argentina, notificó la salida de la conferencia episcopal de os obispos Barros, Koljatic, Valenzuela y Arteaga, aunque la información aún no ha sido ratificada.
“Este encuentro se enmarca dentro de un proceso mayor de cambio y renovación dentro de la Iglesia chilena. Sin embargo, el Papa, en su carta, fue muy claro cuando habla de la disponibilidad de cada obispo para adherir a los cambios y resoluciones que se van a implementar en el corto, mediano y largo plazo. Creo que con esto generó expectativas de un cambio real, profundo, que si bien será proyectado para perdurar en el tiempo, tiene que empezar estos días” fueron las palabra de Inés San Martín para Cruxnow, medio católico de EE.UU. Solo desde ABC España llegaron dichos que dudaban de las acciones de los obispos al llegar a Chile.
Sin embargo, aún no se pueden ver acciones que tengan un impacto real. Los obispos sólo han puesto a disposición sus cargos, por lo que pueden seguir ejerciendo en otros cargos si es que llegasen a dejar sus actuales tareas. No podemos ver estos hechos como un triunfo ante las miles de críticas que le han llovido a la iglesia estos últimos años, porque son parte de un proceso de revestimiento de la iglesia para intentar levantarse de la crisis en la que están, donde existe gran desconfianza hacia ellos.
Lamentablemente los daños que dejan las agresiones sexuales nunca pueden ser enteramente reparados, y el poder que tiene la Iglesia sobre nuestras vidas permanecerá inamovible, en su santa alianza con el Estado. Porque además de los aberrantes casos de abuso a menores, la Iglesia y su moral además nos violenta en todos los aspectos de la vida, en nuestra educación, sexualidad, identidad, entre otros. Por esto, es necesario que trabajadores, estudiantes, mujeres y la diversidad sexual nos organicemos para lograr una separación efeciva entre la Iglesia y el Estado, para que de una vez dejen de refugiarse detrás de todo el poderío del que goza su doble moral.