Desde 2013 el fisco español investiga a Lionel Messi y a su padre y los llevó a juicio por evasión. Ahora aparecen ligados a otra empresa offshore y se complica la situación. Desmentida de los Messi.
Martes 5 de abril de 2016
Fotografía: EFE
En el juicio que Lio Messi y su padre Jorge enfrentan ante los tribunales españoles se contaban siete sociedades offshore, es decir empresas creadas sin fines claros y radicadas en paraísos fiscales como Bahamas o Suiza. Pero con la aparición de los documentos popularizados mundialmente como Panamá Papers, provistos por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ por sus siglas en inglés), surge una nueva sociedad que no era tenida en cuenta por el Estado Español en su querella: la firma Mega Star Enterprises Inc, anclada en Panamá.
Al juicio por presuntos delitos de evasión fiscal en que se acusa a los Messi de haber “gambeteado” el tributo de 4,16 millones de euros en impuestos, ahora se suma esta sociedad panameña.
Según las investigaciones, Mega Star Enterprises Inc surge tras un contacto de Jorge Messi (que oficia de representante de Lionel) con el estudio contable uruguayo Abreu, Abreu & Ferres para relacionarse con la agencia Mossack Fonseca, especializada en manejar sociedades en paraísos fiscales. La sociedad Mega Star fue la mejor preservada porque no saltó ante las primeras investigaciones de los magistrados españoles.
De todo esto surge la sospecha de que Messi padre e hijo construyeron un entramado de ocho sociedades registradas en paraísos fiscales para evadir más de 4 millones de euros provenientes de distintos contratos publicitarios que firmó la estrella del Barcelona. La posibilidad de evasión radica en una ingeniería financiera de transferencias cruzadas entre compañías “fantasmas” en países como Belice, Uruguay, Gran Bretaña y Suiza.
Ayer mismo se expresó la familia Messi mediante un comunicado oficial en el que señalaron que Mega Star Enterprises es “una compañía totalmente inactiva, que jamás tuvo fondos ni cuentas corrientes abiertas” y consideran que la manera en que fue difundida la noticia resulta dañina para la imagen del jugador argentino, razón por la que estudiarán impulsar demandas contra los medios.
“Lionel Messi no ha llevado a cabo ninguno de los actos que se le imputan (…), siendo falsas e injuriosas las acusaciones de haber diseñado una nueva trama de evasión fiscal e, incluso, de crear una red de blanqueo de capitales”, expresa el comunicado, a la vez que explican que Mega Star Enterprises surge de “una antigua estructura societaria diseñada por los anteriores asesores fiscales de la familia Messi, cuyas consecuencias fiscales para Lionel Messi ya fueron regularizadas en su momento”.
Finalmente la familia Messi evalúa en el comunicado que “es especialmente grave cuando se trata de imputar hechos delictivos tan serios como el fraude fiscal y el blanqueo de capitales, acarreando daños irreparables para Lionel Messi”.
Los Messi están citados ante los Tribunales para declarar hacia fines de Mayo o principios de Junio de este año, pocos días después de que el Barcelona dispute la final de la Champions League y a escasos días del comienzo de la Copa América. La estrategia que intentan imponer es separar a Lío de las responsabilidades en los manejos financieros, lo cual no evitaría que el astro argentino deba presentarse igual a declarar. La afirmación de que la acusación que pesa sobre ellos implica “hechos delictivos tan serios como el fraude fiscal y el blanqueo de capitales” puede significar un “tiro por la culata” porque, de demostrarse responsabilidad de los acusados en las maniobras señaladas, estarían asumiendo la gravedad del delito.
Respecto al tema particular de Mega Star Enterprises –la sociedad que aparece en los Panamá Papers- resulta llamativo que la hayan creado para dejarla inactiva y nunca asignarle “fondos ni cuentas corrientes abiertas”. ¿Para qué la impulsaron entonces? ¿Para ganar millas o cacerolas de teflón con las promociones bancarias? Será difícil demostrar que esa sociedad nunca cumplió ninguna función.
Cabe señalar que el aparente fraude de los Messi no reviste gravedad significativa comparada con el que se estima que llevó a cabo la familia Macri: el origen de los ingresos de Lío radica en su imagen como futbolista, en su talento y sus logros deportivos que le abrieron la posibilidad de jugosos contratos publicitarios, mientras que la fortuna de los Macri –que habría utilizado sociedades offshore para evadir- se origina en empresas ligadas a la obra pública, al fraude contra el Estado, a la estatización durante la dictadura de su deuda privada, entre otros motivos.
El club Barcelona emitió un breve comunicado en apoyo a Lío en el que expresa que confían en los argumentos de la familia Messi.