Lo inédito en la reforma educativa del Gobierno, fue el rechazo unánime, aunque diferenciado, unos por derecha, otros por izquierda. Esto ya es historia. Ahora lo nuevo, es que se están dando pasos para imposibilitar legislar. Siendo el proyecto estrella del Gobierno, casi su razón de ser y su expectativa de legado, lo debilita aún más. ¿Lo aprovechará el movimiento estudiantil?
Nicolás Miranda Comité de Redacción
Miércoles 7 de septiembre de 2016
No da ni para ley
Por derecha, el Rector de la UDP, días atrás, propuso descuartizar el proyecto d eley, en varias leyes específicas, para impedir una reforma de conjunto y además, de contrabando, dejar “los detalles” a los reglamentos, que es donde el diablo mete la cola.
Por izquierda, hay unanimidad en que consolida el mercado de la educación. En este marco, las diputadas del Partido Comunista Camilla Vallejos y Karol Cariola, anunciaron, la primera, que ni siquiera se aprobaría la “idea de legislar” en la Comisión de Educación de Diputados, y juntas, que había que hacer un “protocolo de acuerdo” social para realizar indicaciones sustitutivas, totales o parciales pero sustantivas.
Lo nuevo, es que el proyecto de ley amenaza con derrumbarse y no poder aprobarse. Lo que, de ser así, debilitará aún más al Gobierno.
¿Lo aprovechará a su favor el movimiento estudiantil?, ¿es un camino el que proponen las diputadas del PC?, ¿y qué dicen los otros diputados también ex dirigentes estudiantiles, Giorgio Jackson y Gabriel Boric?
Movimiento estudiantil, desmovilizado pero no derrotado
El movimiento estudiantil fue llevado por sus dirigencias cupulares del CONFECH, en especial la Izquierda Autonóma y las Juventudes Comunistas, al callejón sin salida de su política de “incidir”, con diálogos y presentación de una “contrapropuesta” que hasta ahora no llegó. De este modo, fueron desmovilizando.
Esto favoreció que los Rectores aparezcan en el debate público como los principales denunciadores de la reforma del Gobierno.
Con estas dos posiciones, pasaron a la ofensiva. Donde más crudamente se expresa, es en las sanciones del rector de la Universidad Alberto Hurtado a los estudiantes por luchar, y como un mensaje a todos los estudiantes.
Pero hubo respuesta. Los estudiantes de la UAH se volvieron a movilizar. Esta vez, defensivamente, por sus compañeras y compañeros movilizados. Dejarlos aislados, puede ser otra política de la dirigencia del CONFECH que aseste un nuevo golpe al movimiento estudiantil, justo cuando el Gobierno se debilita.
No aceptar los golpes de rodillas, vuelve a mostrar la fuerza del movimiento estudiantil. La posibilidad de la caída del proyecto de ley, es otra expresión, distorsionada, de lo mismo.
Pero hay que ponerse nuevamente en movimiento.
La prueba de los hechos
Las denuncias a la ley, no agregan nada nuevo. Cada uno se prueba ante la prueba de los hechos. Camila Vallejos y Karol Cariola, mientras advierten que podría caer el proyecto de ley, callan ante la lucha justa de los estudiantes de la UAH, no llaman a retomar las movilizaciones, sino que al revés, buscan relegitimar el Parlamento. Por su parte, los otros ex dirigentes estudiantiles, Gabriel Boric y Giorgio Jackson, a la vez que impulsan un nuevo referente político, se dedican a contestar al dinosaurio del empresario de La Polar César Barros, y también guardan silencio ante los ataques a los estudiantes de la UAH y la desmovilización. Cada estudiante, joven y trabajador, sabe que la prueba de los hechos es la piedra de toque,. Y este es un momento crítico en la batalla por la educación, por eso debe exigir que, con el peso político ganado, deben convocar a retomar y fortalecer las movilizaciones, único camino para conquistar las demandas del movimiento estudiantil.