Los funcionarios de Salud reportan un descenso en el acumulado de casos estimados. Lo cierto es que nos acercamos a los dos millones de contagios detectados y 180 mil decesos por covid-19.

Raúl Dosta @raul_dosta
Sábado 13 de febrero de 2021
En la conferencia de la Secretaría de Salud de este viernes 12 se informó que los eventos de contagio detectados por el sistema sanitario en el país suman un millón 978 mil 954 casos, luego de que el día de hoy se reportaron 10 mil 388 casos más. Las defunciones del reporte de este día sumaron mil 323, con lo que se llegan a un acumulado de 172 mil 557.
En cuanto a la saturación hospitalaria, los reportes siguen manifestando una racha descendente y sólo dos entidades están sobre el límite determinado por las autoridades como de máxima ocupación para atender a la población víctima de la pandemia, Ciudad de México reporta 75% y Estado de México 70% de ocupación de camas convencionales en sus sistemas hospitalarios.
Con esa imagen, tratan de inducir tranquilidad a la población, que sigue sufriendo y atendiendo las medidas para preservarse de los contagios por el virus. Siguiendo esta línea, también se reporta una mejor previsión en cuanto los semáforos epidemiológicos.
Sólo dos entidades, que no son las más pobladas por cierto, ostentan el color rojo, se trata de Guanajuato y Guerrero, mientras Chiapas es la única que aparece con color verde y López-Gatell ya la candidatea para que sea la continuación del proceso preparatorio para la vuelta a clases presenciales, como ocurrió recientemente con la vacunación de los trabajadores del sistema educativo de Campeche.
En cuanto a las vacunas, hay poco que decir, se están aplicando las pocas que quedan (y apenas se ha llegado a cubrir con sus dosis completas al 14% de los trabajadores de salud) mientras prenden veladoras a las farmacéuticas trasnacionales que se acuerden de los pobres y nos envíen un embarque. Esta realidad tan elemental, López-Gatell quiere verla sólo como un reajuste de las operaciones de los fabricantes cuando, la verdad sea dicha, las grandes potencias están realizando grandes acopios que duplican por lo menos la cantidad de dosis requeridas para vacunar a toda su población.
Los países pobres, algunos de ellos obligados por la voracidad capitalista a deshacerse de su infraestructura hospitalaria y de producción farmacéutica para posteriormente volverlos esclavos de las grandes trasnacionales farmacéuticas que les impiden tener medicinas propias bajo la tiranía de las patentes, son los principales afectados por el avance de la pandemia y la escasez de medicamentos y vacunas para combatirla.
La grave situación pone al orden del día la necesidad de incautar las empresas que las trasnacionales instalan en los países capitalistas más atrasados para aprovechar su mano de obra super barata y luego lucrar con medicamentos a precios exorbitantes. Liberar las patentes es indispensables, en el camino de expropiar la industria farmacéutica sin pago y ponerlas a funcionar bajo el control de sus trabajadores.
Los pobres del campo y la ciudad, organizados para sobrevivir y revertir las miserias del capitalismo serán los encargados de esta que los gobiernos se niegan a asumir. Pues lejos de enfrentar al imperialismo, prefieren solapar su política discriminatoria y opresora, avalando el dominio de las patentes, pagando la fraudulenta deuda externa, persiguiendo a la mano de obra migrante, etc.
Por otra parte, siguiendo a los scripts de preguntas a modo, dos cuestiones llamaron poderosamente la atención en la conferencia de este viernes con López-Gatell.
Primero, su negativa a dar protección a los voluntarios que formarán las "brigadas correcaminos" y que con toda justeza solicitaron la mayoría (70%) de los jóvenes universitarios, en su mayor parte de la facultad de Medicina de la UNAM, y que piden sean vacunados, como medida de sana protección antes de salir a campo par hacer esta labor que equivale a la exposición de cualquier trabajador de salud.
La respuesta fue un "NO" contundente haciéndose el ofendido pues, según él es un trabajo voluntario que debe hacerse sin condiciones, y "el que no quiera hacerlo así, que no se apunte", anatemizó Hugo el soberbio.
La segunda cuestión fue su posicionamiento, rídiculo por los eventos reportados por la prensa con anterioridad, de que en el tradicional Día del Amor y la Amistad, el conjunto de la población se abstenga de celebrarlo. Como ya muchos se lo estarán imaginando, esta vez el enamoradazo de López-Gatell habrá de cuidarse mucho de no ser sorprendido en alguna playa exclusiva contradiciendo sus propias palabras, las reglas para el pueblo de México no rigen en el mundo de López-Gatell.