El intendente macrista de La Plata, Julio Garro, encabeza una avanzada reaccionaria, desde que se conoció la decisión judicial que declara legal la recuperación de tierras en el predio de Los Hornos, la más grande del país. Sectores de la derecha alentaron una movilización en repudio al fallo. La Plata es la ciudad con mayor cantidad de asentamientos de la Provincia, mientras el negocio inmobiliario crece de la mano de todos los gobiernos.
Miércoles 13 de abril de 2022 11:30
En los últimos días la ciudad de La Plata se convirtió en el foco de una avanzada reaccionaria a raíz de la decisión judicial sobre la toma de Los Hornos, la más grande del país. El fallo del juez federal Alejo Ramos Padilla, que declaró legal la recuperación de tierras en ese predio, generó una fuerte reacción de Juntos por el Cambio, que viene alentando en la ciudad una campaña de persecución contra quienes menos tienen. En este contexto, impulsada por sectores de la derecha, “vecinos de Los Hornos” anunciaron para este miércoles una movilización a los Juzgados Federales en repudio al fallo, considerando que se trata de “un delito” y en defensa de la propiedad privada.
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La Plata: ciudad de pocos
La recuperación de tierras que vienen llevando adelante familias sin techo, es estigmatizada en los medios que dedican horas a cuestionar a quienes nada tienen, ocultando la grave crisis habitacional en la que se encuentra la capital de la Provincia de Buenos Aires. Mientras tanto, no se escucha a los gobiernos del Frente de Todos ni de Juntos diciendo cómo van a garantizar algo tan elemental como un pedazo de tierra para vivir.
En la ciudad de La Plata, el Observatorio Socioeconómico de la Universidad Católica de La Plata (UCALP) señaló que hay 50 mil familias viviendo en la precariedad, en un total de 260 asentamientos repartidos en todo el Gran La Plata. Esto la ubica como la ciudad con más villas y asentamientos de la Provincia de Buenos Aires. El contraste brutal con esta realidad son los más de 2 millones de m2 que han sido destinados para la especulación inmobiliaria, que dejan una ciudad con una inmensa cantidad de viviendas ociosas y un mercado inmobiliario draconiano para acceder a un alquiler.
El intendente Julio Garro, que vive en uno de los barrios privados más lujosos de La Plata, se encuentra lejos (bien lejos) de la realidad de las más de 200 mil personas que sufren la crisis habitacional. Es uno de los principales impulsores de la especulación y del negocio inmobiliario en la ciudad. Solo por esto se entiende su gran molestia ante el fallo del juez Ramos Padilla, que lo lleva a fomentar y llevar adelante una campaña que pide desplazar con todo el peso de la ley y la represión a más de 2 mil personas que habitan las tierras fiscales de Los Hornos en condiciones sumamanente precarias.
Garro aduce que las familias se asentaron en “tierras inundables” y desde el municipio exigen la relocalización al Gobierno provincial, por ser “dueño” de los terrenos. Pero el cinismo y la hipocresía del mandatario macrista no tiene límites y poco le importa en realidad las condiciones sobre las que se asientan esas familias. En su afán por el avance del negocio privado sobre el espacio público, permite la construcción en humedales y bañados, sobre parques y espacios verdes, agudizando una problemática no resuelta: que la ciudad de La Plata sigue siendo inundable.
Desde el Gobierno Provincial de Axel Kicillof la respuesta a la situación habitacional de las familias sin techo quedó marcada en la lucha por tierra para vivir que llevaron adelante durante meses cientos de familias en la localidad de Guernica. Recordemos cómo en plena pandemia, las topadoras de Kicillof y Berni desalojaron a mujeres y niñes para garantizar el negocio de la empresa El Bellaco SA, que adquirió esas tierras en la dictadura militar y que planeaba construir canchas de golf y un country en ese predio.
Este año, marcado por el ajuste, el Frente de Todos ya demostró que está dispuesto a cumplir con los requerimientos del FMI. El mismo gobernador reconoció en los últimos días, que “en el conurbano y el interior no da más la situación social”. Otra vez el cinismo, como si Kicillof no estuviera al frente de la Provincia desde hace dos años. Fue su gobierno el primero en destinar millones al pago de la deuda que dejó Vidal, que hoy podrían estar puestos a disposición de mejorar las condiciones de vida y la situación social. Tampoco reconoce el gobernador que presentó para este año un presupuesto de ajuste, recortando derechos para las y los bonaerenses.
Derecho a la vivienda
El predio de 160 hectáreas ubicado en Los Hornos, es uno de los tantos terrenos que existen en el país, donde familias, mujeres y niñes buscan instalarse porque ya no pueden pagar un alquiler, expulsados por la crisis y el ajuste producto de las políticas que llevan adelante los gobiernos.
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La realidad de la mayoría de los barrios que se conforman en las periferias de las ciudades comienza con tomas de tierras, ante la falta de planes de viviendas que es lo que ningún gobierno ha garantizado en todos estos años. Son las mismas familias las que dividen los terrenos, limpian la zona, y buscan la forma de asegurarse los servicios mínimos que el Estado debería garantizar, desarrollando un plan de obras públicas.
¿Por qué hay tanta reacción contra el fallo sobre una toma de tierras en La Plata? ¿Por qué se ridiculiza diciendo que para el archivo se alegó que “se realizó a la luz del día”? Porque hay una avanzada reaccionaria contra la protesta y el conflicto habitacional es despreciado.
— Myriam Bregman (@myriambregman) April 11, 2022
A diferencia de lo que gritan los sectores reaccionarios, el acceso a la vivienda digna es un derecho y las tomas de tierras fiscales ociosas se transforman en una medida de lucha legítima frente a la falta de respuesta estatal.