Este 31 de agosto de 2016 el candidato republicano a la presidencia de los Estados Unidos visita México.

Sergio Abraham Méndez Moissen México @SergioMoissens
Miércoles 31 de agosto de 2016 12:58
No sorprende que su visita fuera convocada el día 30 a unas horas de que ya estuviera consumado el encuentro con Enrique Peña Nieto.
Las autoridades estadounidenses saben que Trump es un personaje repudiado en México producto de sus múltiples declaraciones racistas y xenófobas en contra de los millones de migrantes que viven del otro lado de la frontera. Si la reunión hubiese sido anunciada aseguro que podría generar movilizaciones en su contra.
Trump y sus ideas desquiciadas han llegado a decenas de miles en los Estados Unidos y hoy representan lo peor del imperialismo estadounidense. La idea de poner en pie un muro para evitar el ingreso de mexicanos a quienes ha calificado como "delincuentes, ladrones, violadores" y de dar un salto en la política militar de los Estados Unidos, lo que implica más guerras, es una expresión profunda de la decadencia del imperialismo estadounidense.
Trump es la expresión más reaccionaria del malestar profundo que existe en Estados Unidos luego de la crisis de 2008. Es la contracara opositora y derechista del movimiento Occupy Wall Street, del movimiento por los 15 dólares, del Black Lives Matters y de la histórica huelga de Verizon.
La visita a desarrollarse en Ciudad de México se da en medio de una crisis de legitimidad del gobierno de Peña Nieto.
Se ha demostrado que el mandatario plagió su tesis de licenciatura y existe una formidable resistencia magisterial en contra de la reforma educativa. Ellos discutirán cómo dar continuidad a los planes de sujeción de México a los intereses imperialistas.
Porque la presencia de Trump es la del imperialismo estadounidense a quienes se les ha vendido a pedazos en país con las Reformas Estructurales y la militarización. Los Anticapitalistas decimos #FueraTrump.