En la mañana del jueves 22, Lula anunció el nombre de 16 ministros que integrarán su gobierno. Si bien designó a figuras reconocidas por la lucha anti racista y por la justicia social, como Anielle Franco (hermana de Marielle Franco) y Silvio de Almeida, también nombró a personas reconocidamente de derecha, como Alckmin en Industria y Comercio y França en Puertos y Aeropuertos. Lula ofrece ministerios de enorme peso económico y político a la derecha, abriendo el espacio para la burguesía y al gran capital con nombramientos neoliberales.
Jueves 22 de diciembre de 2022 21:10

En la mañana del jueves, en el Banco Do Brasil Cultural Center (CCBB), se anunció el nombre de 16 futuros ministros del gobierno de Lula. Entre ellos, vemos una discrepancia entre el nombramiento de nombres vinculados a las luchas populares y los movimientos sociales, y también vemos la participación de sectores con influencia directa del capital financiero, reanudando así la política ya consagrada de los antiguos gobiernos de PT: la reconciliación de clases.
Entre los anunciados se encuentran: Alexandre Padilha en Relaciones Institucionales, Márcio Macêdo en Secretario General, Jorge Messiah en el Fiscal General de la Unión, Nísia Trindade en Salud, Camilo Santana en Educación, Esther Dweck en Gestión, Márcio França en Puertos y aeropuertos, Luciana Santos en Ciencia y Tecnología, Cida Gonçalves en el Ministerio de Mujeres, Wellington Dias en el desarrollo social, Luiz Marinho en el de Trabajo, Anielle Franco en Igualdad racial, Silvio Almeida en Derechos Humanos, Geraldo Alckmin en Industria y Comercio, Vinícius Marques de Carvalho en la Controlaría-General da la Unión, además de la ya anunciada Margareth Menezes en Cultura.
Con un equipo que otorgó, como dijo el propio Lula, los aliados de la campaña electoral, el gobierno se ve como un gran frente con los nombres que deseaba la burguesía. El nombramiento de Geraldo Alckmin como Ministro de Industria y Comercio, una cartera importante para la planificación económica del país en este próximo período, agrada principalmente al capital financiero y los grandes empresarios, que ven a uno de sus principales cuadros acumulando cargos en el próximo gobierno.
Del mismo modo, Márcio França, ex vicegobernador de San Pablo, quien en 2018 fue gobernador durante la campaña presidencial de Alckmin, fue nombrado Ministro de Puertos y Aeropuertos, otra carpeta clave en la planificación económica del país. No debemos olvidar que en su campaña para gobernador de San Pablo en 2018, França, del PSB (Partido Socialista Brasileño) del cual Alckmin y Flávio Dino forman parte, fue apoyado por bolsonaristas como el nefasto Major Olímpio.
Por otro lado, Anielle Franco fue nombrada para el Ministerio de Igualdad Social, Silvio Almeida para Derechos Humanos, nombres reconocidos dentro de la lucha anti -racista y la justicia social. Anielle es hermana de Marielle Franco, quien fue concejal de PSOL (Partido Socialismo y Libertad), asesinada por la milicia y la extrema derecha en 2016, y desde entonces ha luchado por Justicia para Marielle. Silvio es reconocido por su trabajo anti -racista y de derechos humanos. Queda en evidencia la distancia entre los nombramientos en los puestos del más alto peso económico y político de un lado, y los nombramientos en temas sociales y democráticos por el otro. Las carteras económicas quedaron en manos de agentes del capital financiero y las de carácter social en manos de sectores progresistas. Esta división establece el tono de un gobierno de conciliación de clases que busca "complacer" a todos, pero favorece a la derecha en los ministerios con mayor financiamiento y poder.
De conjunto, la población desplazó a Bolsonaro del poder, por lo que sus ministros como Damares Alves y Ricardo Salles, quien representó lo peor de la política, sin embargo, no derrotaremos a la extrema derecha que se fortaleció en el Senado y en la Cámara y que organiza patéticos actos frente a los cuarteles, abrazados con nuestros enemigos de clase. No podemos tener ninguna ilusión, solo debemos creer en nuestra propia fuerza para atacar el conjunto de reformas y ataques que hoy empeoran la calidad de vida de la clase trabajadora del país. Solo con una política que ponga en el centro los intereses de los trabajadores, podremos derrotar a la extrema derecha y los ataques que descargan la crisis sobre las espaldas de los trabajadores.
Este artículo fue publicado originalmente en Esquerda Diário, parte de la Red Internacional de La Izquierda Diario.