El fundador del portal “Sopitas”, Francisco Alanís y Raúl David Velázquez conocido como “Rulo” por su programa de radio, han sido nombrados como asesores para la redacción de la Carta Magna que aprobará la Asamblea Constituyente.
Martes 26 de abril de 2016
Miguel Ángel Mancera presentó el pasado jueves, al Grupo de Asesores Externos quienes van a servir de apoyo en la elaboración de la Constitución Política de la nueva Ciudad de México.
En una reunión con un grupo de los 28 notables y asesores coordinado por el ex rector de la UNAM, Juan Ramón de la Fuente, Mancera destacó las tareas del equipo en incluir temas de relevancia para la población capitalina, entre los cuales están desarrollo social, economía, marco constitucional, etc.
Entre quienes figuran dentro de este grupo de asesores externos se encuentran José Woldenberg, Jorge Castaleda Gutman, Jesús Reyes-Heroles, Carlos Mancera Corcuera, Hilda Trujillo Soto, Mario Melgar Adalid, Gerardo Esquivel Hernández, Rolando Cordera Campos, por mencionar algunos de los nombres que ya son conocidos por su trayectoria política o académica.
Sin embargo, también conforman la lista el conductor de radio Raúl David Vázquez mejor conocido como “Rulo” y el bloguero Francisco Alanís, Sopitas. Aunque durante la sesión, Mancera dejó claro que el objetivo “no es enmendar la plana de notables”, señaló que para su gobierno “es importante contar con la opinión de la gente que vive en la ciudad el día a día y que coloca en este grupo bajo contacto diario con los habitantes”.
A la ya polémica decisión de Mancera, se le añadió una declaración en donde dijo: “Así como está Rulo, como está Sopitas, y como están grandes doctores del tiempo de la Ciudad de México, también hay lugar para los que han vivido la ciudad, que saben de sus problemáticas y necesidades.
Miente el jefe capitalino. La opinión de dos personas cuya única trayectoria es dedicarse al mundo del entretenimiento, a la política al servicio de los ricos y los poderosos o a la academia, no puede pesar más que quienes verdaderamente vivimos a diario las necesidades, carencias y grandes problemáticas de la ciudad.
El conocimiento real sobre esas necesidades las conocemos la clase trabajadora. Los que vivimos la falta de agua en zonas como Iztapalapa o aledañas al Estado de México, las que sufrimos a diario el aumento de precio del transporte público, mientras se padece su sobre población o de aquellos que viven en carne propia las consecuencias que traen los megaproyectos a costa del despojo de tierras a comunidades.
En tema de desarrollo social y economía, quién sino los millones de trabajadores que sostenemos esta ciudad, sabemos de las duras condiciones que nos golpea el actual manejo en esos rubros, por parte del gobierno y las autoridades capitalinas. Somos nosotros quienes sobrevivimos con un salario de miseria mes a mes, mientras se reprime duramente a quienes protestan.
Quienes proponen el control de multitudes y la prohibición de plantones, claramente dejan de lado el enorme rechazo que ha provocado en el último periodo, las graves consecuencias de las reformas estructurales que aprobaron el conjunto de partidos políticos al servicio de los empresarios como Carlos Silm.
De la misma manera y atentando contra el derecho a la educación y a la cultura a millones de jóvenes (que son los que encabezan el porcentaje del padrón electoral) se pretende mantener a raja tabla la actual reducción de la matrícula en la educación media y media superior. Política en la coinciden con ex funcionarios, como Juan Ramón de la Fuente, quien en 1999 impuso en la UNAM el aumento de cuotas.
El parche que pretende instalar Mancera no sirve para cubrir la serie de medidas que afectan diariamente a todos estos sectores de la población, por lo que en la próxima Asamblea Constituyente es la voz de los trabajadores la que debe imponer su agenda acerca de los grandes problemas que aquejan la metrópoli.
Ante esta Constituyente totalmente amañada, producto de este régimen antidemocrático y de la mancuerda: Mancera y Peña Nieto, Sergio Moissen y Sulem Estrada proponen luchar en las calles por una Constituyente Libre y Soberana, “cuyos representantes sean elegidos casa 10,000 habitantes, por voto universal a partir de los 16 años, de manera directa y con mandato revocable. Una asamblea convocada sin ningún tipo de condicionamiento por parte de los partidos del Congreso y en la que pueda participar cualquier organización obrera, de izquierda y democrática”.
Para que la voz de los trabajadores, las mujeres y la juventud se escuche, vota la fórmula número 5 Anticapitalistas a la Constituyente, Sergio Moissen, Sulem Estrada, suplente.