Los bomberos municipales se concentraron este martes frente al consistorio en protesta por la decisión del Ayuntamiento de reducirles el salario un 15% en caso de acogerse a la reducción de la jornada habitual.

Juan Carlos Arias @as_juancarlos
Jueves 16 de junio de 2016
Foto: EFE
Se trata de una reducción de jornada para poder conciliar la vida laboral con el cuidado de hijos menores de 12 años o que padezcan alguna minusvalía. Según el criterio de los trabajadores, esta reducción del 15% de la jornada, no debería implicar una reducción salarial sobre el cómputo total de la masa salarial como la que se les están aplicando.
Existen resoluciones oficiales en las que se indica claramente que los cálculos de dicha reducción salarial deben hacerse sobre el valor de las horas. Esto permitiría una situación más favorable para los trabajadores al producirse una menor pérdida de poder adquisitivo. Lo que, por otra parte, les han reconocido los tribunales aunque no de manera firme al haber ganado un pleito al respecto en lo contencioso administrativo.
Sin embargo, ante la negativa del Ayuntamiento, los bomberos municipales han tenido que emprender más acciones legales con nuevos recursos ante los tribunales. Lo que está implicando un alto gasto de gran parte de lo recuperado por el reconocimiento de los tribunales en abogados.
Se quejan, además, de que después de que el equipo de Manuela Carmena les haya ninguneado durante mucho tiempo, una vez convocada esta concentración “nos han vuelto a abrir las puertas del Ayuntamiento”, aunque solo parcialmente. El colectivo de bomberos ha sido citado a una reunión próxima con la Subdirectora de Retribuciones, pero como tienen bien aprendida la lección y desconfían de las intenciones reales del Ayuntamiento, no desconvocaron la concentración del martes. De hecho, los bomberos con quien quieren reunirse es con la Gerencia General y el Coordinador de Recursos Humanos, sin que por el momento lo hayan conseguido, que son quienes “cortan el bacalao” en estos asuntos.
La reivindicación de los bomberos no es en absoluto desmedida ni exagerada. Lo único que pretenden es hacer menos perjudicial algo tan elemental como favorecer la necesidad de disposición de algo de tiempo para sus familias. Los bomberos que actualmente pueden permitírselo son castigados con esta reducción salarial, tan solo por atender las cargas de carácter familiar que recaen sobre sus espaldas. Cargas familiares derivadas del cuidado de sus hijos que por edad o especiales circunstancias, les exige una mayor presencia y acompañamiento.
Pero, una vez más, vemos como en los hechos “los gobiernos municipales del cambio” abandonan la supuesta sensibilidad hacia “los de abajo” en el viejo desván de los trastos inútiles. Lo que se demuestra en este caso de forma sencilla pero bastante ilustrativa, al no facilitar estas demandas de los trabajadores.
Más bien al contrario, el grupo municipal de Carmena está tratando de ponerlo todo más difícil, siguiendo la senda de los recortes salariales incluso por encima de lo que vienen estableciéndose en los tribunales para estos casos y, en consecuencia, castigando a los trabajadores por un derecho que no debería siquiera tener ninguna reducción salarial.

Juan Carlos Arias
Nació en Madrid en 1960. Es trabajador público desde hace más de 30 años y delegado sindical por UGT de la Consejería de Políticas Sociales y Familia de la Comunidad de Madrid. Es columnista habitual de Izquierda Diario en las secciones de Política y Economía. milita en la Corriente Revolucionaria de Trabajadores y Trabajadoras (CRT) del Estado Español.