Los casos Penta, Caval, SQM, Corpesca, entre otras empresas, empiezan a cerrarse por arriba. Abriendo un ambiente que permite rebajas de las medidas cautelares para Jovino Novoa, Pablo Wagner, y los ex dueños de Penta Carlos Alberto Délano y Carlos Eugenio Lavín. Justo en este momento, sale a la luz la corrupción en el Ejército.
Nicolás Miranda Comité de Redacción
Viernes 14 de agosto de 2015
Los casos del Ejército
Dos casos se dieron a conocer. Por un lado, fondos sustraídos de la Ley Reservada del Cobre destinado a las FFAA. Por otro lado, pagos de sueldos dobles.
Estos últimos se conocen con el sumario que la Contraloría General de la República ordenó realizar tras detectar que oficiales del Ejército reciben doble sueldo por el desempeño de dos actividades en el mismo horario. Se trata de abogados con grado militar que simultáneamente trabajan a honorarios y a contrata en el Estado Mayor Conjunto (EMCO) y en la Dirección General de Movilización Nacional (DGMN).
En el primer caso, la propia justicia militar mantiene detenidos a dos militares, un coronel y un cabo. Por fraude al fisco con facturas y boletas falsas, que se habría iniciado en 2010 y practicado hasta el 2014, para empresas proveedoras de insumos que nunca se entregaron. Del cabo, se dice que de los ingresos obtenidos, habría gastado 140 millones de pesos en el casino Monticello.
La Ley Nº13.196 Reservada del Cobre, en su Artículo 5º establece que un 10% de las ventas del cobre serán destinadas a la adquisición y mantenimiento de “los materiales y elementos que conforman el potencial bélico de las instituciones armadas”.
No son manzanas podridas
Hay otros casos, de público conocimiento, la mayoría no prosperaron en su investigación, y en muchos de ellos misteriosas muertes de los implicados las acompañaron.
Recordemos solo los nombres de algunos de ellos.
El Caso Fragatas, sobre sobornos en la compra de al menos cuatro de ocho buques que Chile compró en Gran Bretaña y en Holanda.
El caso de Serlog, empresa que comercializaba equipos de desminado de la empresa coreaba Hanwha, y cuyo dueño fue investigado por el pago de coimas a dos oficiales retirados de la Armada.
La venta de armas a Croacia, gestionada por el propio Pibochet, que entre las misteriosas muertes cuenta la del coronel Gerardo Huber, y habría involucrado montos por 3 millones de dólares.
El caso de la compra de los aviones Mirage, inservibles, involucrando montos por 109 millones de dólares.
El caso de la compra de los tanques Leopard I, por coimas.
Las cuentas de Pinochet en el Riggs Bank, estableciéndose la existencia de 125 cuentas bancarias con una fortuna estimada en 27 millones de dólares.
Las privatizaciones que realizó la dictadura, en las cuales, de acuerdo a un informe de la Cámara de Diputados del 2005, y sólo considerando las privatizaciones más importantes, el Estado perdió 6 mil millones de dólares entre 1978 y 1990.