El jueves 30 de julio se estrenó el documental Los cuadros al sol, opera prima de Arian Frank. La Izquierda Diario entrevistó a su director.
Viernes 31 de julio de 2015
“Los Cuadros Al Sol” se estrena este jueves como parte de los estrenos colectivos de DOCA (Documentalistas de Argentina). El documental cuenta la historia de lo que fue la colonia Salinas Grandes, ubicada a 12 kilómetros de Macachín, provincia de La Pampa. Durante buena parte del siglo veinte habitaron allí un grupo de personas que trabajaron en una empresa emblemática que explotaba la salina ubicada en las puertas de la Patagonia.
Según sus testimonios vivieron allí los mejores años de su vida. Pero en los años setenta la empresa decide mudarse a otro lugar para abaratar costos y atacar las conquistas de los trabajadores. El conjunto de población se une en la emblemática "huelga grande", que despertó la solidaridad popular de toda la provincia.
Años después sus habitantes siguen volviendo a recorrer los espacios de lo que fue su hogar entre ruinas de sal, concreto, naturaleza, silencio y sol.
Desde La Izquierda Diario conversamos con Arian Frank, director del documental.
¿Por qué elegiste contar la historia de Salinas Grandes?
Cuando finalmente tomé la decisión de contar esta historia muchas razones coincidieron en ese tiempo. La más importante es que mi padre trabajaba en ese lugar, y yo viví algunos meses de muy chico en esta Colonia. Si bien los recuerdos son escasos, quedé ligado a ese lugar, al que siempre volví. Ya de más grande comencé a escuchar otras voces, otras historias, que con diferentes tonos y emotividades siempre reforzaron esa visión de realismo mágico que tenia sobre el lugar. Los años iban pasando, y cada vez quedaban menos vestigios del pueblo que ahí habitó. Se transformó así también en una historia urgente.
¿Qué lugar ocupa la gran huelga de 1972 en el recuerdo de la población?
La huelga del ´72 fue un hecho inédito en el tiempo y en el espacio. La Pampa era aún una provincia joven, y se sumaba el hecho que sucedió durante un Gobierno no democrático. Excepto los dirigentes gremiales, creo que no se dimensionó en su momento la grandeza de esa lucha, que no sólo logró gran parte de los reclamos, sino que también fue una lucha de una valentía inmensa. Si bien generó divisiones internas, ya que convivían dos sindicatos fuertes, queda en el recuerdo de los obreros como el suceso que los unió, que los llevó a estar preparados.
¿Qué elementos se acercan y cuáles se alejan de otros conflictos obreros de los años 70?
En la cercanía a otros conflictos destaco el compromiso para con esa lucha. No solo de los obreros, sino de las familias completas que hacían de esa lucha una realidad. Mujeres valientes que no solo participaban de las diferentes manifestaciones, sino que también eran el sostén de la olla popular. Los habitantes de pueblos cercanos también fueron vitales en su ayuda, ya que podían proveer de insumos y alimentos a toda la población que estaba en huelga.
Lo que siento que se aleja quizás de otros conflictos de esa época (siempre opinando desde mi subjetividad y desde mi edad, claro está), es el aislamiento de una perspectiva política Latinoamericana. Excepto los militantes, que fueron las voces de la gran huelga, creo que no había una dimensión tan cercana de los distintos conflictos que iban sucediendo en los ’70.
Hay una búsqueda estética en la película que parece ir construyendo "cuadros al sol". ¿De dónde surge la motivación del título?
Sí, hay una búsqueda poética en toda la película, poética y musical. Siempre quise a través de los elementos sonoros poder ir acercándonos al lugar de una manera más bien mántrica, con los tiempos que nosotros mismos manejamos en rodaje. El título maneja dos perspectivas temporales: la idea de los cuadros como representación de la obra pensada en un momento, y con un anclaje visual en las ruinas; y el sol como el elemento cíclico, como esa naturaleza que no entiende de casas derrumbadas... Es la visión siempre cambiante y siempre presente que tenemos de una realidad que siempre muta, aunque esos cuadros sean los mismos.
¿Se realizaron proyecciones en la zona? ¿Cómo actúa el documental en la actualidad de los protagonistas?
No teníamos dudas que la primera vez que proyectáramos "Los cuadros al sol" tenía que ser en Macachín, ya que ahí es donde vive la mayor parte de los antiguos habitantes de Salinas Grandes (prov. de La Pampa). Y así fue: organizamos todo, y con la ayuda de mucha gente lo hicimos posible. La experiencia fue increíble. Un cúmulo de emociones, de agradecimientos y de esas historias que recobraban ese valor. Verse a ellos mismos creo que les dio una revalorización de su vida y de su lucha, que creo muy importante. Y es gratificante volver y poder seguir compartiendo historias con esta gente maravillosa.