Hay muchas asesoras del hogar que deben seguir trabajando, corriendo el riesgo de contagiarse, porque pareciera que los ricos no son capaces de realizar sus tareas del hogar. Así pasa con toda la clase obrera que no puede realizar cuarentena debido a que el gobierno no toma las medidas necesarias para enfrentar la pandemia y le deja el camino listo a los empresarios para que no pierdan ni un peso, mientras los pobres somos los que pagamos el costo de la crisis. ¡Paralización de todos los trabajos no esenciales con el pago íntegro del salario! ¡prohibición de despidos y suspensiones!
Viernes 8 de mayo de 2020
Últimamente se ha vuelto tendencia molestar en redes sociales a los que en Chile se conocen como los cuicos: los que viven en esas comunas alejadas de los pobres, para el sector oriente. Esos que tienen nana, que generalmente son rubios. Que sus papás son abogados,médicos, empresarios. Que estudian en colegios particulares y universidades caras. Los que trajeron el Coronavirus de Europa, porque los pobres con suerte en el verano nos arrancamos un par de fin de semanas a la playa.
Ellos responden: “pero no sean resentidos”, “no es mi culpa que mis papás se esforzaron más que los tuyos”, “no hay diferencia entre nosotros”, “dejen de lanzar odio, lo que le falta a este mundo es amor”.
Pero no se trata de ser resentidos, se trata de desigualdad. Quiénes tienen todos esos privilegios no es porque se hayan esforzado más, es porque este sistema explotador les cayó como anillo al dedo, siendo la clase trabajadora la que sostiene al mundo. Además, sí hay mucha diferencia entre nosotros. En este caso específico, cuando ustedes extrañan a sus nanas porque no son capaces de limpiar su casa o lavar sus platos, yo estoy preocupado de que mi mamá no se vaya a contagiar por recorrer de Maipú a Las Condes en metro por un par de migajas a cambio de que les haga el aseo. Ustedes tienen nana, mi mamá lo es. Y no es que sienta vergüenza, al contrario, orgulloso de ser hijo de mujer trabajadora y no de una chupasangre de los trabajadores.
Pero, ¿por qué mi mamá debe ir a trabajar de todas formas, arriesgando contagiarse y contagiarnos a todos, solo por el hecho de que ellos no son capaces de realizar su limpieza?, ¿acaso es un trabajo esencial?
Los patrones que tienen nanas todo el año, tienen dinero para pagarles a pesar de la pandemia. En esta situación de crisis sanitaria, tienen que seguirles pagando sin que nuestras familias deban arriesgar su vida por sus migajas miserable.
¡Necesitamos que se tomen medidas de emergencia tales como la paralización de todos los trabajos no esenciales (como el trabajo doméstico), con el pago íntegro del salario! ¡prohibición de despidos y suspensiones!
Así para toda la clase obrera que ha sufrido tanto los ataques de este gobierno, como de los empresarios y de todo este sistema capitalista en su conjunto. Además exigimos salario mínimo de emergencia de $500.000 para los trabajadores informales y jubilados. Esto financiado con un impuesto extraordinario a las grandes fortunas de este país, como a los banqueros y a las grandes mineras privadas.
¡Que la crisis la paguen los empresarios!
Según estadísticas del Instituto Nacional de Economía, hace 7 años eran 325 mil personas las que se dedicaban a trabajos domésticos. Además, hace 8 años el Ministerio de Desarrollo Social indicó que el 60,9% de las asesoras del hogar no contaban con contrato de trabajo. Actualmente estos números no deben variar mucho, sin embargo no hay estudios recientes al respecto.
Esto significa que a raíz de la pandemia, muchas de las personas que se dedican a este tipo de trabajo deben haber sido despedidas sin finiquito, sin remuneración. A su casa a ver como sobreviven con míseros bonos del gobierno que no alcanzan para tener una calidad de vida digna.
En este momento realizar cuarentena es un privilegio, la clase obrera sale de todas formas a trabajar, arriesgando el contagio para que los ricos se sigan haciendo mas ricos.
Si de verdad quisieran terminar con la propagación del virus se debería asegurar cuarentena efectiva, con test masivos, paralizando todos los trabajos no esenciales, con un sistema único de salud. Sin embargo, lo que hace el gobierno criminal de Piñera es dar bonos miserables, aumentar la represión a quienes se manifiestan, atacar a la clase trabajadora e implementar un toque de queda absurdo a la medida de los ricos, aquellos que exigen la presencia de los milicos en la calle; milicos que por cierto, tienen mascarillas de lujo, mientras los trabajadores de la salud ni siquiera tienen los insumos necesarios para afrontar la pandemia.

Benjamín Vidal
Periodista - Universidad de Chile