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Red Internacional
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Educación. Los docentes aragoneses se movilizan por la reducción de su jornada lectiva

Este jueves 23 de mayo los docentes aragoneses salimos a la huelga para que el gobierno socialista de Javier Lambán cumpla lo prometido en campaña y en las Cortes y reduzca las horas lectivas docentes.

Jorge Calderón

Jorge Calderón Historiador y Profesor de Secundaria, Zaragoza

Miércoles 22 de mayo de 2019

La huelga está convocada por tres de los cinco sindicatos con mayor representación entre el profesorado aragonés. Los sindicatos CGT el segundo más votado en las últimas elecciones sindicales), CCOO y STEA convocan el paro mientras que CSIF (el más votado) y UGT se han negado a secundarlo.

Incumplimiento del PSOE

El motivo principal de la huelga es la reversión de unos de los principales recortes que sufrimos los docentes durante el gobierno de Rajoy, como fue el aumento de la jornada lectiva en secundaria de 18 a 21 horas.

Este aumento, junto con la incremento brutal de las ratios (el número máximo de alumnos y alumnas permitidos por aula) supuso que miles de compañeros fueran expulsados por el PP de su puesto docente en todo el Estado español. Solo en Aragón la cifra superó los 3000 docentes.

Con la llegada de una cierta recuperación económica y el cambio de signo político de muchos gobiernos autonómicos, pero sobre todo por las grandes luchas protagonizadas por los compañeros y compañeras (como en Andalucía, Cataluña o País Vasco), en la mayoría de comunidades autónomas se han recuperado las 18 horas. Actualmente solo Aragón, junto con tres regiones gobernadas por el PP (Galicia, Castilla y León y Murcia) seguimos sin estar a 18 horas lectivas.

Cuando en 2015 el PSOE ganó las últimas elecciones autonómicas, las rebajó a 20h, con la promesa de que antes de acabar la legislatura habríamos recuperado las 18h; pero no ha sido así. Durante toda la legislatura se ha negociado largo y tendido sobre este tema sin que el departamento haya modificado su postura.

El ejemplo claro es lo ocurrido este pasado martes 21, cuando el representante de la consejería de educación lanzó un claro chantaje en la mesa de negociación, “o retiráis la huelga o me levanto y me voy”. Ante la negativa de los tres sindicatos a desconvocarla, este se retiró de la reunión.

Esta actitud “cerrada” de la administración contrasta con la de los sindicatos convocantes. Estos siguen defendiendo recuperar lo perdido, 18 horas lectivas en secundaria y las 3 horas extra de reducción para los mayores de 55 años, pero también ir un paso mas allá, consiguiendo bajar la jornada lectiva para los maestros de infantil y primaria de 25 a 23 horas, que hasta ahora nunca lo han conseguido, ni siquiera antes de los recortes. Pero para acercar posturas aceptaron que estas medidas se hicieran progresivamente durante 3 cursos, pero ni aun así el gobierno de Aragón ha dado su brazo a torcer.

Por recuperar lo perdido y avanzar en conseguir mucho más

Como vemos hay motivos más que suficientes para la huelga de este jueves 23 de mayo. El gobierno del Socialista Lanbám, durante sus 4 años de legislatura solo ha dado “migajas” en materia educativa, como la mínima bajada de ratios o la reducción de una hora lectiva en secundaria.

En todo lo demás, como “regalar” dinero público a la concertada, eliminación de la religión, mejora sustancial de las condiciones tanto del alumnado como de los docentes y trabajadores no docentes, el gobierno autonómico del PSOE se ha diferenciado muy poco de su antecesor del PP..

Por ello, esta huelga, aunque llegue tarde, ya que el curso académico esta casi acabando y sea una huelga por un motivo muy concreto, es más necesaria que nuca. Todos los sindicatos, en especial lo de mayor representación, deberían haber llamado a la movilización mucho antes.

Hemos perdido mucho tiempo este curso sin movilizarnos y sin salir a pelar a la calle no solo a recuperar lo perdido por los recortes sino para mejorar nuestras condiciones y fortalecer la educación pública. La lógica de la negociación se ha impuesto y se ha perdido la perspectiva de la calle, de la lucha de la movilización. Ahora, aunque sea tarde, tenemos una oportunidad para empezar a revertir eso.

La situación de antes tampoco era ni mucho menos idílica. No solo por las condiciones de trabajo, sino porque el modelo educativo ya avanzaba con el gobierno de Zapatero, hacia un modelo cada vez más elitista y privatizado. Debemos luchar por un cambio radical de la educación, para conseguir una verdadera educación laica, publica, inclusiva, gratuita y de calidad al servicio de la clase trabajadora.