Con las reformas de la Nueva Mayoría, Bachelet busca limar algunas de las herencias más irritantes de la dictadura, pero manteniendo sus pilares.
Miércoles 6 de septiembre de 2017
Como el fin de la penalización del aborto -en tres causales- como el fin del binominal -aunque beneficiando a las grandes coaliciones tradicionales- como el anuncio ahora de que cerrarán el Penal de Punta Peuco, ciertas conquistas han intentado pasar como triunfos por parte del gobierno.
Pero, aún así, ayer como hoy, los empresarios siguen al mando, perjudicando al pueblo trabajador.
Si ayer, Ponce Lerou se hizo de Soquimich con las privatizaciones. Hoy, es el mismo Ponce Lerou el que hace aportes irregulares (“boletas ideológicamente falsas”) a los parlamentarios de la derecha y de la Nueva Mayoría. Y con él, otros grandes beneficiados con las privatizaciones, como las empresas pesqueras, compradas para que legislen a su favor.
Ayer el terrorismo de estado asesinaba, destruía las organizaciones sindicales, populares y de la izquierda, y hacía desapariciones. Hoy, no hay terrorismo de estado, pero hay desaparecidos en democracia, como José Huenante, a quien durante estos días antes de este nuevo 11 de septiembre, se le realizaron una serie de actos para denunciar su desaparición. O se asesinan trabajadores por luchar, como el caso de Nelson Quichillao. O se mantiene una ocupación policial de La Araucanía. Y no contentos con esto, Piñera pide la coordinación de la Inteligencia militar y policial para perseguir al pueblo Mapuche y a todos los que luchan.
Ayer crearon las AFP,. y hasta hoy siguen en pie entregando pensiones de hambre, mientras que a los militares se les pagan pensiones millonarias bajo su propio sistema solidario y particular. Piñera quiere mantenerlas como están, Bachelet, también recubriéndola de un escuálido fondo solidario.
Ayer prepararon la privatización del cobre y todos los recursos naturales. Hoy, el 80% del cobre está entregado al saqueo de las empresas privadas multinacionales, y nacionales; se prepara la entrega del litio; se mantiene la privatización del agua. La entrega y el saqueo del cobre es el gran ausente del debate en Chile. Y es ahí donde se encuentra el financiamiento para la gratuidad en educación, y para terminar con la privatización de la Salud.
Los empresarios siguen así al mando, sea ayer con la dictadura, hoy con la Concertación, la derecha y la Nueva Mayoría.
El Frente Amplio apareció como oposición a los dos conglomerados mayoritarios. Pero, además de los impuestos, ¿cuánto afectarán los intereses empresariales, tomando en cuenta que su principal objetivo es el creciente aumento de sus ganancias, y no para satisfacer las necesidades del pueblo trabajador?
Hace falta una alternativa revolucionaria de los trabajadores, las mujeres y la juventud explotada y oprimida, para terminar con las AFP, para proponerse la re-nacionalización del cobre y todos los recursos naturales, bajo gestión de sus trabajadores. Sólo así podremos asegurar la educación gratuita, salud pública y vivienda para todos, en la perspectiva de un Gobierno de los trabajadores y el pueblo, que termine de una vez con el mando empresarial.
Para construir esta alternativa desde el Partido de Trabajadores Revolucionarios presentamos las candidaturas de diputados y Cores en Antofagasta, y apoyamos la candidatura independiente de Dauno Totoro en el distrito 10 de Santiago.
Marchemos con el Partido de Trabajadores Revolucionario
Este domingo 10, a las 10 am en los Héroes