Mientras cientos de miles de trabajadores ganan alrededor de 20 mil pesos por mes un vicepresidente que renuncia a su cargo por acusaciones de corrupción recibirá un subsidio de 370mil pesos durante un año,
Martes 10 de octubre de 2017

Luego de la renuncia de Raúl Sendic al cargo de vicepresidente, en el medio de denuncias de corrupción y mala administración, la nueva vicepresidenta Lucía Topolansky decidió otorgarle un subsidio de 13 mil dolares mensuales por el término de un año.
La decisión es muy controversial ya que según establece el artículo 77º de la Constitución, "ningún Legislador ni Intendente que renuncie a su cargo después de incorporado al mismo, tendrá derecho al cobro de ninguna compensación ni pasividad que pudiera corresponderle en razón del cese de su cargo, hasta cumplido el período completo para el que fue elegido". En casos excepcionales también se estable que el subsidio puede ser otorgado con el voto de los tres quintos de la Cámara a la que corresponde el renunciante lo que en este caso no ocurrió ya que la resolución fue tomada únicamente por Lucia Topolansky.
Mäs allá de aspectos legales, el otorgamiento del subsidio implica un respaldo al ex vicepresidente de parte del Frente Amplio, a pesar del informe de su propio Tribunal de Conducta Política que precipitó el alejamiento el mes pasado.
Basta de privilegios para los políticos profesionales
Pero sin duda que lo más grave de toda esta situación es el profundo contraste entre las condiciones de vida de los políticos profesionales y los trabajadores.
En este caso es un subsidio, pero algo parecido sucede con sus grandes jubilaciones o sus altos sueldos. Estos políticos, que por otra parte son los que gobiernan y legislan para que los capitalistas puedan seguir lucrando cuando les habilitan los grandes negocios, viven absolutamente alejados de las condiciones de vida de un trabajador.
Que todo puesto político cobre como un docente.
En oportunidad de la lucha por presupuesto del año 2013 se dio un interesante debate en torno al tema cuando un sector de los docentes en conflicto propuso que los cargos políticos tuvieran sueldos más bajos para poder destinar más dinero a la educación.
El sistema político se opuso firmemente a esta idea, incluso alguien como Constanza Moreira que intenta posicionarse como la izquierda del Frente Amplio ha planteado su negativa a que cualquier representante gane como el sueldo medio de un trabajador.
Los socialistas revolucionarios reivindicamos la tradición de la Comuna de París, cuando se planteó la revocabilidad y rotatividad de cargos y que la mayor cantidad de trabajadores participe en la vida política, eliminando el privilegio de la función política al equiparar el salario del funcionario al del obrero.