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Red Internacional
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Medios de comunicación. Los humos del volcán nublan la vista sobre la Araucanía

Esta semana asistimos a un nuevo show mediático con la erupción del volcán Villarrica, en la región de La Araucanía. Corresponsales en “vivo”, expertos invitados a los programas televisivos, imágenes espectaculares, notas a lugareños y turistas, en fin todo lo que “vende” mediáticamente y oculta la realidad de conflicto, represión y desigualdad existente en la región.

Sábado 7 de marzo de 2015

Porque lo que no se dice, lo que no se habla, lo que no se muestra es la realidad cotidiana de la región: la militarización de las comunidades mapuche, los allanamientos y detenciones de comuneros mapuche, como ayer la detención violenta de Jorge Quiduleo Cayupan en Ercilla, en un operativo de la PDI del . Solo los medios “alternativos” lo mostraron, y circuló por las redes sociales.
Así como la lucha de Caimanes y la feroz represión del Gobierno, la miseria, la pobreza, la represión, la depredación de las forestales, la explotación de las y los trabajadores que ganan los sueldos más bajos de Chile en una de las regiones más pobres, simplemente no existen para los medios de comunicación.

El pasado miércoles 4 de marzo se realizó el cambio de folio del Diario Austral de La Araucanía, que cumplió 99 años de vida. Este medio, el único y más importante de la región, pertenece a la red de diarios de El Mercurio. Fiel al poder político económico, así como hoy estigmatiza al pueblo mapuche toldándolo de “Terrorista”, ayer cumplía el mismo rol con la lucha de campesinos, mapuche y trabajadores y trabajadoras.
Así en junio y julio de 1934, durante el levantamiento campesino e indígena de Ranquil, en Lonquimay, frontera con Argentina, donde cientos de oprimidos se levantaron contra los patrones, el Diario Austral los toldaba desde sus páginas de "hechos delictuosos" y convertía a los campesinos y mapuche sublevados en "salteadores", "ladrones”, "gente sin Ley”.

Por eso, cuando vemos estos despliegues mediáticos, donde las catástrofes naturales son una excusa para construir un “desastre” del que se sobresatura de información, y no se escatiman recursos en cubrirlos, contrasta con la no cobertura de las sociales, las huelgas, la resistencia contra las grandes empresas, los cuestionamientos al “orden”, aquel del que los grandes medios son guardianes.