Hoy, no en Chile, sino en el mundo, hubo un acontecimiento histórico. La crisis social hizo salir a la mayoría, a todos y todas quienes durante años han sido golpeados, explotados y oprimidos, millones se tomaron las calles de Chile en contra del sistema. El mundo tembló y lleno de miedo a todos los empresarios. Su experimento no solo fallo, se volvió en su contra.
Sábado 26 de octubre de 2019
En Rancagua se vivió una jornada que quedará para la historia, las futuras generaciones lo tendrán sin duda en su futuro carácter. Fueron 50.000 los asistentes a la marcha, mientras que en Santiago superaba el millón doscientos de manifestantes.
Todo comenzó con una gran jornada cultural, en donde se agitó la renuncia de Piñera, la salida de los militares y carabineros violadores de derechos humanos durante el Estado de Emergencia junto con la propuesta de un cambio constitucional a través de una asamblea constituyente. Poco a poco en la plaza los héroes se fueron congregando trabajadores de todos lados, jóvenes, barriadas, pensionados varios, estudiantes. Como una gran ola se abalanzaron a la calle, las mismas proclamas de demandas se llevan a los cánticos y rayados.
Hoy, no en Chile, sino en el mundo, hubo un acontecimiento histórico. La crisis social y política hizo salir a la mayoría, a todos y todas quienes durante años han sido golpeados, explotados y oprimidos, millones se tomaron las calles de Chile en contra del sistema. El mundo tembló y lleno de miedo a todos los empresarios. Su experimento no solo fallo, sino que se volvió en su contra
Las movilizaciones en Rancagua han mostrado un límite, podríamos ser muchos más, podríamos dar el golpe definitivo a Piñera, pero existen miles de trabajadores que no tuvieron la posibilidad de agregar sus propias demandas a la movilización, ni participar, no por que no lo deseen, sino por la horrible traición que se mantiene en los sindicatos de Chile, mafiosos dirigentes, no hacen asambleas y no las hicieron, la gente quiere huelga general para enfrentar a los poderosos y aquellos que tienen el fuero para convocar no lo hacen, organizadores de tragedias, funcionan más como empleados de recados para ordenar el trabajo, que representantes de las demandas de los trabajadores. Un ejemplo de ello, son las contratistas de teniente, como MasErrazuriz, Gardilcic, Zublin y Astaldi, en donde sus dirigentes sindicales han actuado en coordinación con las empresas, viven para la empresa no para los trabajadores. Ninguno de ellos ha llamado a asamblea, ni siquiera para aquellos que llegan al medio de la represión, en toque de queda, con el peligro de bajarse y caminar solos. Todo lo contrario, han utilizado nuestros whatsapp para difundir los instructivos para ir a trabajar. Son rompe huelga, por serviles están en contra de nuestro movimiento. Pronto caerán, al igual que el modelo.
Las cosas nunca van a volver a ser como antes, es la constitución, es la AFP, los derechos de la mujer, ya no es un problema del pacto social, el problema es que las masas, los millones de trabajadores, estudiantes, mapuches, barriadas, etc. Se cansaron del pacto, que terminó por no ser pacto, es imposición. La resolución cada día es más grande en un sector que sale a luchar. Se vislumbra en el horizonte para muchos el derrumbe del capitalismo, que destruye el medio ambiente y a las personas. Ni Piñera, ni Bachelet, La crisis abarco como decía un analista patronal temeroso en la tv “los problemas cotidianos”. Les tirita la pera, no pueden nombrarla del todo, revolución, el fin total de sus beneficios.
Tienen miedo y quedó demostrado, han empezado a soltar migajas, aprobación de reformas guardadas por años esperando en el congreso, el trámite legislativo es el intento más desesperado que ha mostrado el oficialismo para poder salvarse, junto con la entrada al juego del PC y el FA, quienes las negocian con una supuesta autoridad de saber lo que piden las masas, sacan cuentas alegres, como moribundos rescatando las sobras. Cuando en las calles, solo con mirar los muros, escuchar los canticos, leer las pancartas, y hablar con les manifestantes dejan en claro que queremos ir por todo. El 98% de casi 500 entrevistas realizadas por la izquierda diario en las movilizaciones de Rancagua arroja que les movilizados queremos asamblea constituyente. La primera respuesta de Piñera de sacar de inmediato las fuerzas represivas, le trajo consecuencias negativas de inmediato, la población salió con más fuerza a movilizarse. El neoliberalismo hoy se cae, las quemas de muñecos con la cara del presidente más desaprobado de la historia se hacen cotidianas.
Sus amigos empresarios también han salido a intentar descomprimir la movilización, como el multimillonario más grande de Chile, Luksic, con un gran historial criminal, despide a trabajadores por opinar, organizarse, también contamina, destruye y arrasa con el medio ambiente, mata personas en sus faenas, en resumen, protege la actual constitución a costa de toda su fortuna. Salió a decir que no pagaría menos de $500.000 a sus trabajadores, una burla, como si con eso solucionara todos los problemas que aquejan a la mayoría de la sociedad. intentos desesperados para terminar esto, insistimos en el miedo a que se deseche el modelo. La demostración más enérgica de que hoy su política es de guerra a los trabajadores y el pueblo, es su gran cruzada comunicativa, llena de montajes y calumnias, para salvar a su gobierno predilecto, a su hijo prodigo, tienen que recubrir con falsedades el accionar de sus políticas. Los canales televisivos y medios de comunicación de los grandes millonarios han insistido en dividir, en diluir este olor a lucha de clases, poner a una parte de la población en contra de les movilizados mostrando solo los montajes de la policía y el ejército. El que sale a protestar es delincuente a veces, otras es civilizado, se la juegan a que la población sienta “simpatía” por el ejército, juegan a la pelota y bailan, pero en las noches, cuando la oscuridad y el toque de queda los esconden, matan, torturan y violan a las mujeres (denuncias INDH y RRSS). Lo peor es que quieren que el foco se pierda, es un ejército, pero es un monopolio, es un ejército para los millonarios, las armas “no es que las volvieron contra el pueblo” siempre estuvieron apuntándonos, decenas de muertos ha tenido “la vuelta a la democracia”, Quichillao, Catrillanca, Macarena Valdés, Alejandro castro, entre muchos otros, asesinados por lo que hoy nos disparan.
Pero a pesar de la gran cantidad de asistentes, dentro de las marchas surge una pregunta: ¿Qué vamos a hacer ahora, cual es el siguiente paso? La movilización que se ha extendido por casi una semana, donde todas las demandas están integradas al descontento popular, pero disueltas en los distintos sectores de la población, hay un sector que se ha empezado a inquietar. Las actuales direcciones del Frente Amplio y el Partido comunista se han mostrado totalmente superados por las masas que salieron a luchar, están descolocados, no saben responder a la gran movilización, porque no confían en nuestras fuerzas, sino que, en su estrategia parlamentaria, en la unidad de la oposición, sin ni siquiera tener en cuenta la enorme crisis de legitimidad de estas instituciones.
Mientras las medidas que se piden más urgentemente son “Fuera los militares y pacos de las calles, fuera el gobierno de piñera, y la conformación de una Asamblea Constituyente”, estos partidos que dicen estar a favor de los derechos de las mayorías, hoy día muestran su estrategia real, ir por pequeñas reformas, sin cuestionarse la estructura del actual estado chileno, o sea de “a poco” en la medida de lo posible, tienen miedo a echar abajo el modelo, centrando su política en el dialogo con un gobierno que es asesino y dictatorial. No quisieron reunirse a dialogar con piñera, solo porque están los militares en las calles. Se preocupan de que “las instancias legislativas sigan su curso”. Ni siquiera cumplieron con la huelga legislativa que habían prometido, en medio de un escenario de decenas de muertos y millones de movilizados en las calles. Celebran la aprobación de una que otra ley, se conforman con migajas, terminan siendo miopes con cataratas, no pueden ver lo que esta pasando en las calles ni lo que quiere la mayoría. Camila Vallejos dijo que la lucha “no es contra el gobierno”, quieren conciliar con los asesinos. No han sido capaces de llamar a una asamblea constituyente que ponga fin a todos los problemas y dé todas las soluciones a las demandas de todos los sectores. Terminaron siendo absorbidos por los límites de la democracia burguesa. La democracia de los ricos, de una minoría.
Con las actuales direcciones de los grandes sindicatos acostumbrados a administrar por arriba, pero que durante estas jornadas de protesta han quedado pasmados. La respuesta a la pregunta ¿Qué hacemos? Es, NO podemos seguir confian en las actuales instituciones del Estado, creadas y administradas por una minoría. Tenemos que pasar a la ofensiva, a la auto organización, incentivar y generar los espacios e instancias para discutir democráticamente las decisiones a tomar para enfrentar, primero que nada, la actual situación con el gobierno asesino y dictatorial. La expresión de nuestra voz a través de asambleas en todos los lugares de estudio, trabajo, sectores populares, donde se pueda discutir y dejar en manifiesto las decisiones, una democracia propia del pueblo trabajador, de la gran mayoría. Tenemos que jugárnosla por confiar en nuestras fuerzas, que han sido demostradas en las calles, pero que tiene que conducirse hacia la organización, para derrocar el actual régimen y construir un modelo nuevo, basado en nuestras necesidades reales y no en la sed de ganancias de un puñado de empresarios.
¡Fuera a los militares!
¡Huelga General hasta sacar al gobierno asesino del presidente de los millonarios!
¡Asamblea Constituyente Libre y Soberana Ahora!