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Red Internacional
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ENTREVISTA EDUCADORES EN LUCHA. “Los niños no se venden, los niños se defienden”

Izquierda Diario entrevistamos a Elena Lopez y Nacho Pascual, educadores del Centro de Orientación y Acogida de Zaragoza, en huelga indefinida desde hace un año para reivindicar los derechos de los menores, unos servicios sociales mínimos y unas condiciones de trabajo dignas.

Nerea Frejlich Zaragoza | @NFrejlich

Viernes 20 de noviembre de 2015

Foto: Educadores en Lucha

Primero de todo contadnos ¿Qué es el COA? ¿Con quienes trabajáis y cual es vuestra labor?

Nacho. El COA es el Centro de Observación y Acogida de menores en riesgo de exclusión. Es el primer lugar donde entran los menores en protección por diferentes causas. Es el primer centro de acogida.

Elena. Desde que les retiran de casa, el primer sitio al que van es el COA.

N. Nuestra labor como educadores es una labor educativa dentro del centro, desde acompañamientos a los menores a todas sus gestiones, hasta todos sus quehaceres diarios, sus tareas domésticas, apoyo escolar cuando necesitan, apoyo moral... Recibimos todos sus malestares, sus quejas, somos un canal entre el servicio de menores y el menor. Una figura de referencia para ellos.

E. Somos el que les cuida emocionalmente, su aseo, sus necesidades escolares. La figura que les protege, les da lo que necesitan, les acompaña en sus miedos, en su proceso, les da las fuerzas que ellos no tienen. En sus enfados, nuestra labor es estar ahí en todo lo que se necesite, reforzar cuando las cosas no están yendo bien, despejar cualquier duda de su situación.

Sois parte del llamado sector social, uno de los servicios públicos más externalizados y privatizados ¿Cómo se estructura este sector?

N. Aquí en Aragón, actualmente casi toda la gestión de los centros es privada excepto un centro que acoge a menores de 0 a 6 años en el que la gestión educativa es pública. En el caso particular del COA, la parte de dirección del centro, limpieza, conserjería, cocina y lavandería, es gestión pública. Sin embargo, todo lo que es la parte educativa es privada, centro de titularidad pública pero gestión externalizada. La gestión está adjudicada a una “ONG”, Intress.

E. El significado de que exista este centro es que hay que atender a unos menores. Y claro que hay que atenderlos en cocina, en limpieza del inmueble, todo es importante. Pero creemos que la sección educativa es el pilar que sustenta a los chavales. Sin embargo, es el único aspecto que se ha externalizado y es algo general que se da en todos los servicios de protección en Aragón y yo diría en todo el Estado español.

¿Cómo afecta este modelo a las condiciones laborales de los trabajadores?

N. Dada la situación estatal a nivel de convenios que rigen las condiciones laborales, se está expuesto a los criterios empresariales y mercantiles, y además hay un convenio estatal de educadores, que diferencia entre centro de protección judicial, centro de protección de menores, etc. Hay unas condiciones laborales muy diferentes entre unos y otros.

E. Esto permite que en el mismo centro, con las mismas funciones y misma horas trabajadas, compañeros codo con codo, con las mismas responsabilidades y tareas, tengan dos tablas salariales, tres tablas salariales, cuatro tablas salariales... porque todo se rige bajo criterios de la empresa.

N. Además, actualmente solo hay un convenio de educadores, pero sabemos que hay Comunidades Autónomas donde no se está contratando como educadores.

¿Y los usuarios como se ven afectados por este modelo laboral? ¿Los chavales?

E. El Modelo laboral siempre afecta. De hecho, si hay mucha rotación de personal no se puede consolidar un equipo.

N. Los ajustes de personal, aunque esto tendría que ver más con los pliegos que saca la administración que rigen las condiciones económicas, y no tanto lo laboral que lo dejan en manos de la empresa. Ellos sacan un precio y “tienen que sacar un beneficio”, entre comillas porque se supone que son fundaciones o ONG´s sin ánimo de lucro. Pero ellos deciden como gestionarlo y como pagar a sus educadores. Y solo hay que comparar a los educadores funcionarios y privados. Las condiciones laborales son muy diferentes.

E. Yo no dudo que afecte a la profesionalidad de los educadores del sector privado, por desgracia en este país el ser funcionario no garantiza el desarrollo profesional como educador social. En el sector privado puede ser similar, solo que tus condiciones laborales no tendrán ninguna garantía y no estás respaldado por lo que es el Estado.

N. Afecta al ratio, al número de educadores, cuando hay ajustes suelen ser en personal. Si la empresa no llega por la cantidad de dinero que la administración pública le ha concedido para la gestión de ese centro ¿En qué ajusta? En personal, es decir, menos educadores.

E. Y la respuesta que recibimos del Gobierno de Aragón es que ellos, no pueden decirle a la empresa como organizar los turnos, ni el número de educadores por turno.

¿Cómo comenzó vuestro conflicto?

E. El conflicto comienza antes de salir los pliegos, nos organizamos con compañeros de otros centros para alertar del contrato que iba regir el COA y los demás centros de Aragón. Nos organizamos como pudimos, concertamos vista con el Gobierno de Aragón para fijar unos mínimos y para decirles: “nos decís que va haber recortes y no aquí no puede haber recortes”. Nunca nos contestaron. Nunca hubo una respuesta. Y salieron publicados los pliegos del COA, cuando los leímos nos entró mucho miedo. Teníamos claro que en esas condiciones no se garantizaba, el mínimo “minimisimo” de atención que necesitan los niños y lo que más nos preocupaba es que como trabajadores que estábamos allí, no íbamos a ser capaces de garantizar la seguridad, ni física, ni emocional, ni sanitaria de los niños. Y ahí es cuando dijimos: “hasta aquí hemos llegado, vamos a la huelga”.

Anteriormente en todas las huelgas generales, el Gobierno de Aragón siempre ha estimado que los servicios mínimos deben ser el 100% de la plantilla, igualmente en esta huelga. Sin embargo el contrato o el pliego de condiciones que publica no garantiza ese número de educadores por turno.

Y en este momento después de un año, el servicio mínimo de la huelga es lo único que garantiza que los niños tengan a siete educadores por la mañana, seis por la tarde y cuatro por la noche, para un centro que tiene 24 plazas habilitadas. Pero en cualquier momento se puede ampliar al ser un centro de urgencia, no se puede negar la entrada de un niño. En el COA de forma frecuente está por encima del número de plazas de menores.

¿Cómo os organizasteis?

E. El comité de empresa está afiliado a la CGT y como grupo de trabajadores nos dividimos las tareas, tenemos un grupo de whatsapp que reventamos todos los días. El sindicato nos da apoyo, pero la asamblea de trabajadores toma de las decisiones, lo que decide la asamblea se ejecuta.

N. Todo esto ha tenido un proceso. Después aparece el funcionamiento como colectivo “Educadores en lucha” que es un colectivo abierto a otros sectores de educadores que tengan una situación similar.

En este año ¿Cuál ha sido la respuesta de las empresas concesionarias y de la administración?

E. La primera una vez, porque fue la única que se presentó a concurso, no presentó la documentación para finalmente cerrar el contrato, de una manera rara, retiro su oferta. Se declaró desierto el concurso, la empresa justificó que en los servicios mínimos decretados y el pliego de condiciones había un desfase entre el servicio mínimo y lo que se está pagando.

La segunda vez, para el COA con un procedimiento negociado sin publicidad pública, lo gana Intress con la respuesta, de: “sí, sabemos que hay un problema, pero vamos a invertir en el COA 100.000 euros porque queremos implantarnos en Aragón” mercantilismo.

Respuesta de la administración: lo vuestro no es un conflicto social, es un conflicto laboral. En este proceso ha habido un cambio político. El PP es el que redacto los pliegos y el PSOE el que finalmente los ha firmado. Es un huevo podrido heredado y no puede hacer nada por resolverlo.

¿Habéis recibido el apoyo de otros sectores sociales?

E. Sí, desde el ayuntamiento, asociaciones de vecinos, todos los sindicatos, grupos políticos como Podemos, IU, grupos sociales de muchas clases... Si no hubieran estado ahí, no hubiéramos podido sostener la huelga.

¿En qué punto está ahora la lucha?

N. En estos momentos el conflicto está totalmente enquistado, la empresa nos dice que hasta que no desconvoquemos la huelga no quieren negociar nada. Los políticos no dan respuesta porque dicen que es un conflicto heredado y que no es posible revocar el contrato porque es un tema administrativo, con lo cual, lo único que nos mantiene es continuar con los servicios mínimos de la huelga del 100% de la plantilla.

¿Habéis notado diferencia entre el gobierno de Aragón anterior, del PP, y el actual "socialista"?

N. Básicamente no. Lo que nos ha sorprendido es que antes de las elecciones autonómicas el partido socialista hizo apoyo total a todas nuestras reivindicaciones y nuestras demandas, y lo hizo por escrito. Y cual fue nuestra sorpresa cuando ya estuvieron gobernando y nos dicen que no pueden revocar algo, que ellos han sido los que lo han firmado finalmente. Y nos consta que han revocado otros contratos administrativos que les han interesado. Sabemos que es posible hacerlo, aunque nos digan que no.

¿Y el nuevo gobierno municipal de Zaragoza en Común? ¿Cuál ha sido su implicación en este tiempo?

N. Zaragoza en Común nos apoyado cien por cien desde el principio.

E. Zaragoza en Común, incluso cuando gobernaba el PSOE el Ayuntamiento a excepción del PP, el resto hicieron un apoyo a nuestra causa en un pleno, un acuerdo para revocar el pliego. Y Zaragoza en Común ha hecho apoyo público de nuestra causa.

¿Cuál sería la solución para los educadores sociales? ¿Qué se necesita para acabar el conflicto?

E. La fórmula yo no la sé, porque yo no soy política. Lo que reivindicamos es la mínima atención a los chavales mayor de la que hay hoy. La solución ideal: que se ampliase el servicio, porque lo que estamos reivindicando es mantener unos servicios mínimos, no estamos reivindicando ampliar la plantilla. La lucha es tan básica, como lo mínimo. Pero por su puesto para nosotros la solución ideal no sería estar peleando por lo mínimo, seria pelear por un servicio digno. Que la atención de los críos fuera realmente la que se merecen porque ya hoy en día, te aseguro que es muy precaria.

Los políticos se escudan en que los niños están perfectamente atendidos y no es cierto. Estamos en un centro donde las instalaciones son penosas, donde no hay ningún tipo de acceso para movilidad reducida, donde hace un año se cayeron 50 metros de un muro en el patio donde juegan los niños, donde no hay salidas de emergencia, donde no hay protocolo sanitario, donde los educadores trabajamos de forma desbordadisima y no podemos atender todas las necesidades que hemos explicado al principio de la entrevista, donde el nivel de ocupación es tan alto que muchas veces nuestra labor, es dar de comer, duchar... es decir, labor asistencial.

Un lugar donde, estas escayolando a un niño, está comido y lavado pero no tenemos tiempo para el apoyo emocional que necesitan, la asistencia psicológica que necesitan, se retrasan mucho que consigan plaza en centros más adecuados, al ser el primero al que llegan.

Hay niños que están esperando 5 meses, aparcados esperando que va a ser de su vida. “Vuelvo con mi familia, voy a otro centro, voy a otro centro fuera de Zaragoza” y esa es la situación que los trabajadores estamos intentando mantener, pero te puedo asegurar que es muy precaria. No Alcanza.