Este domingo 30 de abril se realizaron las elecciones municipales en San Rafael, Tunuyán, Lavalle, Maipú, Santa Rosa, San Carlos y La Paz. Estuvieron marcadas por el peso de los aparatos de los partidos tradicionales, con punteros y campañas millonarias centradas en la gestión. Además, se evidenció una baja participación. Tanto el PJ y la UCR buscaron despegarse de sus representantes políticos que gobiernan la nación y la provincia, y son responsables del brutal ajuste en curso.
Domingo 30 de abril de 2023 23:41

Las elecciones estuvieron marcadas por el peso de los aparatos de los partidos tradicionales, con punteros y campañas millonarias centradas en la gestión. Tanto el PJ y la UCR buscaron despegarse de sus representantes políticos que gobiernan la nación y la provincia, y son responsables del brutal ajuste en curso.
Al antidemocrático piso proscriptivo del 3% para pasar las PASO, se sumó el hecho de no tener espacios en TV y radio para difundir las candidaturas y propuestas de las listas que no cuentan con el aparato de las intendencias o la provincia.
En todos los municipios se impuso el oficialismo peronista, a excepción de San Carlos que lo hizo una lista referenciada en De Marchi.
En este marco, el Frente de Izquierda realizó una campaña a pulmón recorriendo con cientos de simpatizantes los barrios, lugares de trabajo y estudio, planteando la necesidad de fortalecer una alternativa de los trabajadores, las mujeres y la juventud.
Un escenario complejo y fragmentado
Las elecciones municipales mostraron los complejos acoples y fragmentaciones de la crisis política provincial. Fueron las primeras elecciones marcadas por la crisis de la hegemonía radical y esto quedó a la vista.
En primer lugar, el Frente Cambia Mendoza no pudo ganar en ninguno de los municipios peronistas, a diferencia del 2019 donde habían logrado arrebatarle el municipio más grande del este provincial (San Martín).
En segundo lugar, el oficialismo difonsista (una ruptura del PD que se había aliado a Massa y Cornejo, y que ahora se alineó con De Marchi) que acaba de romper con Cornejo, logró ganar las elecciones de San Carlos, confirmando que el oficialismo provincial pierde un departamento.
Aún así, Cornejo expresa que los resultados fueron buenos para ellos porque el peronismo no logró sacarle ventajas tan amplias como en los comicios anteriores. La debilidad que ve Cornejo en el ojo ajeno es cierta, pero en el marco de la crisis política nacional y provincial del peronismo (donde les preocupa quedar terceros frente al armado de De Marchi). Al peronismo, los resultados obtenidos los preservan en sus municipios y les dan un respiro. Nada asegura que en las generales municipales de septiembre los resultados sean iguales, ya que tanto la dinámica de la crisis política como las feroces internas que atravesaron los peronistas en algunos departamentos como Lavalle y San Rafael, pueden dificultar que fidelicen lo obtenido en estas elecciones PASO.
Para las llamadas "terceras fuerzas" el escenario era completamente desfavorable. La dinámica municipalista de las elecciones en las que no hay ni espacios publicitarios electorales ni referencias a los debates nacionales o provinciales, convierten las mismas básicamente en plebiscitos de la gestión municipal. También se vio en el desaliento en la participación de todos los electores que ven con indiferencia los debates municipales. Esto se demostró en la baja participación en las elecciones (62% en Maipú o 61% en San Rafael, por ejemplo).
También se sumó el debut de la boleta única que arrojó miles de votos impugnados,confusión y desconocimiento.
De esta forma, tanto el Partido Verde como el Frente de Izquierda, que en el 2021 habían expresado las terceras fuerzas más dinámicas, sacaron porcentajes significativamente más bajos. Aunque en esta ocasión fue el Partido Verde quedó debajo del FIT en todos los departamentos donde se midieron.
La derecha expresada el frente del PD, que prometía ser la revelación tampoco tuvo resultados resonantes en ningún departamento. Y la alianza que lidera De Marchi busca despegarse lo más posible de esa identidad e imitar el perfil de Figueroa en Neuquén, sumando kirchneristas y macristas por igual a sus filas.
El Frente de Izquierda, además, tenía internas. Por un lado una lista de unidad integrada por el PTS y el MST y por el otro la lista del Partido Obrero. Se llegó a esto porque el PO, que primero había pedido encabezar la Intendencia de Maipú, algo que tanto el PTS como el MST aceptamos en la mesa de negociaciones para poder cerrar un frente, posteriormente el PO consideró que no habían condiciones para una lista de unidad. Prefirió medirse mediante las PASO privilegiendo su intención de proyectar la figura de Victor da Vila e imponerla como candidato a gobernador en las lista provinciales.
En la interna del Frente de Izquierda, la lista impulsada por el PTS y el MST ganó en San Rafael 70% a 30%; en Lavalle 69% a 31%, y en Maipú la lista impulsada por el PO ganó 59% a 41%. En Tunuyán solo se presentó la lista impulsada por el PTS y el MST.
Hacia las elecciones provinciales y nacionales el Frente de Izquierda tiene el desafío de redoblar las fuerzas frente a los partidos de los capitalistas que quieren descargar más ajuste sobre el pueblo trabajador.