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ESTADOS UNIDOS NO SUBE LAS TASAS. Los temores y dudas de la FED

Las acciones hablan más que mil palabras. La FED no se atreve aún a una mínima suba de las tasas de interés. Solo hubo un voto disidente en el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC). ¿Qué nos dice esta acción sobre los riegos reales de la economía norteamericana y mundial?

Viernes 18 de septiembre de 2015

Fotografia : Reuters

1. Esta es la recuperación más débil que la mayor economía del mundo, los EEUU, ha experimentado desde la segunda Guerra Mundial. Y hasta ahora, más de seis años después del punto más bajo de la recesión, las señales de recuperación son contradictorias (como muestra el hecho de una bajísima tasa de desocupación pero sobre un mercado laboral que se ha achicado a niveles desconocidos, la población empleada o que busca empleo está en su niveles más bajo históricamente) y aun endebles. Si la FED mantiene los tipos de interés en sus niveles de crisis: ¿qué mensaje están enviando Yellen y compañía? ¿Tendrán acceso a algún tipo de información que sugiere que la economía estadounidense está en peor forma de lo que se sabe y por lo tanto más vulnerables a un aumento de tasas que no quieren revelar?

2. También pone de manifiesto la debilidad estructural de la actual economía mundial. La fuerte caída de las importaciones y exportaciones chinas en agosto –las exportaciones cayeron un 6.1% en base anual, mientras las importaciones cayeron un 14.35 en moneda local, confirmando ya los datos negativos de julio- es una fuerte señal de desaceleración de la economía mundial. La crisis en China, que luego de una fuerte caída inicial actuó como factor contrarrestante de la Gran Recesión de 2008/9, es probable a su vez que tenga un impacto desproporcionado sobre la economía global a través de toda una serie de canales, más allá de los datos visibles del comercio internacional. Por ende, a pesar de los datos favorables en EEUU y más recientemente en Europa, estos nuevos elementos podrían estar anunciando que la próxima recesión haya comenzado antes de que la recuperación económica pueda afianzarse adecuadamente.

3. Los mercados financieros y la sobre especulación se han vuelto excesivamente dependientes de los bancos centrales. La brecha cada vez más grande entre los resultados bursátiles y los fundamentos económicos y empresariales subyacentes solo puede mantenerse a costa de mantener los flujos de liquidez internacional. Años de tipos de interés bajísimos e inyecciones de liquidez cuantiosas ha creado una liquidez-dependencia en la “reproducción ampliada” de la fenomenal masa de capitales especulativos a nivel internacional, ya que solo gracias a esta "supresión de la volatilidad" del régimen monetario, pueden los inversores a aventurarse con seguridad por todas partes del mundo sin tomar en cuenta los grandes riesgos incurridos. En este marco, existe el temor de que una señal de un cambio en el régimen de tipo de interés de la FED, no importa cuán pequeño, desencadene flujos muy grandes de capital y la reasignación de los riesgos de las inversiones, dando lugar a una devaluación de los activos financieros aterradoras que se agravaría por los problemas de liquidez. Las dudas de la FED y la enorme presión de todos los grandes bancos de inversión como Goldman Sachs a una suba de tasas, muestra las dificultades de ésta en desapalancar la enorme burbuja financiera creada como resultado de las inyecciones de liquidez en los últimos años, sin provocar una nueva crisis financiera.

4. Una suba de las tasas de interés comenzaría a mostrar que comienza a tomar forma a una estrategia de gestión diferente de la crisis dirigida a atraer capital a los EEUU en relación a los países emergentes y China, quienes deberían soportar el fuerte desapalancamiento de sus economías y la perspectiva de una aceleración de la fuga de capitales. Pero a diferencia del choque de Volcker en 1979 (presidente de la FED en aquel momento, cuando la suba de las tasas de interés en EEUU desencadenó la crisis de la deuda latinoamericana y lo que se llamó la década perdida), la situación hoy es más complicada de manejar, por el riesgo del fuerte impacto negativo que podría tener tal movimiento sobre las finanzas Occidentales, si bien es cierto que la llegada de capitales mejoraría inmediatamente la situación de los Estados Unidos. Por eso, la FED está sopesando fuertemente las consecuencias que este cambio de la situación financiera en los mercados emergentes tendría sobre las finanzas internacionales, más extendidas que en el pasado en estos países. ¿O Esperará EEUU a blandir esta amenaza en la próxima visita del presidente chino en los EEUU a cambio de lograr concesiones significativas en el mercado chino?

Lo que está claro es que frente al manejo de todos estos interrogantes, la FED decidió darse una pausa. El peligro es que los “mercados” interpreten sus vacilaciones como símbolo de debilidad y lejos del alivio que la decisión trajo en los circuitos financieros, en los próximos días aumente la volatilidad.


Juan Chingo

Integrante del Comité de Redacción de Révolution Permanente (Francia) y de la Revista Estrategia Internacional. Autor de múltiples artículos y ensayos sobre problemas de economía internacional, geopolítica y luchas sociales desde la teoría marxista. Es coautor junto con Emmanuel Barot del ensayo La clase obrera en Francia: mitos y realidades. Por una cartografía objetiva y subjetiva de las fuerzas proletarias contemporáneas (2014) y autor del libro Gilets jaunes. Le soulèvement (Communard e.s, 2019).