Los choferes y mecánicos de la emblemática Línea 60 enfrentan los despidos desatados por la empresa, que además decidió impedir el funcionamiento del servicio afectado a los trabajadores y 250 mil pasajeros.

Mariela Pozzi Trabajadora telefónica // Agrupación Violeta
Martes 30 de junio de 2015
La Izquierda Diario se acercó a la cabecera de Constitución donde se encuentran los trabajadores de la línea 60 desde hace 48 horas, en reclamo de tareas y por la reincorporación de los 47 choferes despedidos. La medida también afecta la cabecera de Ingeniero Maschwitz.
Desde el sábado a la mañana, los directivos y el personal jerárquico de la empresa DOTA-MONSA no concurren a las oficinas de las cabeceras (Ing Maschwitz, Rincón y Constitución) y se han llevado las llaves de las unidades móviles, impidiendo que funcionen con normalidad los 19 ramales de la línea 60 que une Constitución con Escobar y que traslada diariamente a 250 mil pasajeros.
El cuerpo de delegados denuncia esta maniobra como un lock out patronal, ante la efectiva medida de fuerza de no cobrar boletos que realizaron los trabajadores la semana pasada, en reclamo de despidos arbitrarios, condiciones laborales y frecuencias del servicio.
La Izquierda Diario habló con dos despedidos y un miembro del cuerpo de delegados que relataron lo siguiente:
Zaragoza (despedido): echaron a nuestro compañero Benitez y dijimos basta todos porque si pasa este despido van por todos nosotros. Hicimos una medida de no cobrar el boleto a los pasajeros y como la medida fue un éxito en un 99 %, la empresa mandó la patota a confrontar y como no pudieron con eso nos despiden a 47 el día sábado.
Por su parte el delegado Nestor Marcolin, declaró que “el no cobro de boleto es una medida muy buena que llega al público usuario. Seguramente en el ministerio (de trabajo) debe haber conversaciones que no nos enteramos. Pero no nos están convocando y lo que queremos discutir nosotros es sobre el lock out patronal”. “Tiene que haber alguien del Estado, que es quien pone la plata de los subsidios, para que el servicio publico funcione y que obligue a la empresa a que nos devuelva los colectivos que es nuestra herramienta de trabajo, después discutimos los despidos. La gente esta aguantando en las cabeceras y queremos que saquen los colectivos a la calle”, declaró el delegado Marcolin.
Por último, Angel “Guasón” Barrios nos comenta que “definimos en asamblea el no cobro de boleto que es una medida amigable para los usuarios y con una nueva metodología que es no habilitar la sube que cuenta los kms. y la empresa no recibe el pago de gas oil por parte del Estado. Lo que venimos denunciando de este grupo empresario desde que compró la empresa es la práctica antisindical. Nosotros queremos volver a trabajar, y denunciamos que los subsidios no son para los usuarios si no para los empresarios. Por ultimo quiero agradecer a las organizaciones que se acercaron y la LID por difundir el conflicto”.
Los trabajadores se encuentran en estado de asamblea permanente y han recibido la solidaridad de trabajadores de distintos sectores.