Carlos Artacho, candidato a Secretario General por la lista Granate-Blanca telefónica junto a Soledad Domenichetti visitaron el stand de Ediciones IPS en la Feria del Libro.
Martes 16 de mayo de 2017
Conversamos con Carlos Artacho, candidato a Secretario General por la lista Granate-Blanca en el gremio de Foetra y con Soledad Domenichetti, trabajadora telefónica y candidata a vocal por la misma lista.
¿Cómo viven ésta visita al stand de Ediciones IPS?
Soledad: Muy contenta por ver entre tantos libros Cien años de historia obrera del que fui parte de su edición. Lo más interesante del libro es que tiene una visión marxista de la historia. La clase trabajadora no sólo es la que produce la riqueza social sino que se ha organizado una y otra vez para luchar contra la explotación y la opresión. Uno de los debates del libro es la independencia política de los trabajadores y qué importancia ha tenido eso en las organizaciones que fue construyendo, yo soy historiadora y nada de eso ves en la carrera de Historia en la universidad.
Tuve una experiencia muy interesante y muy rica editando el libro ya que nos pudimos apropiar de los debates y elaboraciones como es la discusión sobre el peronismo, debate actual para cualquier trabajador, escribiendo notas, actualizando esos debates que tenemos en las oficinas, asambleas y plenarios de delegados. Nuestro gremio es muy politizado y con mucha tradición, históricamente tuvo mucha militancia, fue parte de la CGT de los Argentinos.
Sin embargo las clases dominantes quieren imponer la idea de que los trabajadores no deben hacer política
Carlos: Esto es muy importante, los trabajadores tenemos que hacer política y en uno de los gremios estratégicos más importantes como es telefónicos donde dirigen kirchneristas es un debate importante qué política hacer. Esa política para nosotros tiene que ser independiente de todas las variantes que llevan a los trabajadores a confiar en los gobiernos de turno. Por ejemplo con la llegada del kirchnerismo se abrió una etapa de mucha lucha política, dentro de esa etapa muchos trabajadores se hicieron kirchneristas con la expectativa de mejorar sus condiciones de vida, la propia Cristina planteaba que había una pared a la izquierda de ella. No era así porque estábamos nosotros dando peleas políticas y batallas importantes contra las condiciones de trabajo precarizado y en negro que mantuvo el gobierno kisrchnerista. Por ejemplo yo fui el primer delegado de los contratados en la historia de Foetra, por lo menos en la etapa de la empresa ya privatizada, luchamos por los derechos de los pasantes y el gremio se vio obligado a tomar en sus manos ese reclamo, fuimos los que en el 2006 dimos una lucha concreta por unir las filas obreras con los sectores más explotados que no los representaba la burocracia. No era solamente una política de solidaridad sino una pelea estratégica porque mientras estén divididas las filas de la clase trabajadora las luchas se debilitan, los patrones usan a los efectivos contra los tercerizados y a estos contra los efectivos para atacar conquistas y derechos. Nosotros organizamos a cientos de contratistas. El gremio gracias a esta bandera que plantamos tuvo que llamar a una huelga histórica, miles de telefónicos pararon por tres mil tercerizados. Logramos sembrar esa idea, los tercerizados lograron ganarse un respeto en los efectivos, fue realmente un logro, un jalón. A nosotros esto no se nos ocurrió porque sí, somos parte de la tradición que lucha porque los sindicatos realmente representen y levanten las demandas de los sectores más explotados de la clase trabajadora. Esa lucha fue llevada a la vía muerta por la política de la directiva levantando la huelga en un plenario de delegados sin mandato y muchos más sin consultar a los mismos tercerizados.
Entonces volviendo a lo anterior, hay que hacer política pero política de la clase obrera. Es un gran debate en Foetra porque nuestro gremio ha llevado a los trabajadores durante 12 años detrás de una política de conciliación entre el gobierno, los trabajadores y las empresas en nombre de un proyecto nacional que fue empeorando las condiciones laborales de los trabajadores, donde había que salvar al país y por eso no había que luchar, propusieron paz total. Eso no cierra ahora por la situación económica ya que hay demandas que siguen siendo sentidas por amplios sectores de trabajadores. En el libro Los sindicatos y la tarea de los revolucionarios (comp.) hay artículos cortos muy buenos para poder pensar estos debates y su actualidad.
Claro, para no empezar siempre de cero…
Soledad: Exacto, hubo una discusión que aprovechamos mucho del libro y que la convertimos en una nota para este diario junto a Lorena Rebella que fue el golpe del 55 de la Libertadora o la Fusiladora como se la conoció popularmente, golpe que fue impulsado por el imperialismo para penetrar en la economía a la multinacionales norteamericanas, un ataque a las condiciones de trabajo, hacia las organizaciones sindicales. Sin comparar ambos períodos históricos, pero lo hicimos para mostrar y aprender de la historia para poder enfrentar al gobierno actual que también quiere avanzar sobre las conquistas obreras, los convenios y aumentar la flexibilización laboral. Es muy importante debatir el rol de los sindicatos en ese momento y en el actual y la necesidad que tenemos los trabajadores de conquistar los sindicatos para luchar contra los ataques de los gobiernos y las patronales.
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Gracias por su visita…
Carlos: Estamos contentos de visitar el stand de Ediciones IPS porque es muy importante poder mostrar el trabajo que tiene el PTS editando libros como Cien años de historia obrera en la Argentina (1870-1969) que nos ayudan a conocer la historia de nuestra clase, sus lecciones de lucha para no partir siempre de cero cada vez que tenemos que empezar a luchar y organizarnos.