El dueño de Arcor pronosticó que “2016 y 2017 serán años de ajuste” a pesar de que la industria alimenticia y la cúpula empresarial local siguieron aumentando sus ganancias.
Emiliano Trodler Economista
Martes 16 de junio de 2015
En una charla junto al economista Bernardo Kosacoff en la Universidad Torcuato Di Tella, el empresario Luis Pagani anticipó que "se vienen dos años de ajuste". De esta manera, el magnate de las golosinas se sumó al coro de lobbistas que vienen marcando la agenda para el próximo gobierno, reclamando abierta y públicamente un ajuste a expensas del pueblo trabajador.
Sin embargo, al analizar los Estados Contables de la empresa constatamos que esta declara un fuerte aumento en las ganancias netas del 61,8% entre 2013 y 2014.
En la misma sintonía, hace algunos días la Coordinadora de Industrias de Productos Alimenticios (COPAL) publicó un documento en el que alerta sobre “la pérdida de rentabilidad, producto de la presión tributaria, los costos salariales, la "excesiva" reglamentación estatal, los derechos de exportación, e incluso los parates en la fabricación generados por los feriados nacionales que se multiplicaron en el país durante los últimos años”. En dicho documento el organismo patronal también manifiesta su preocupación por el “elevado” porcentaje de empleos estatales en relación con el privado.
Este cuadro de situación no solamente contrasta con la información que surge de los Estados Contables de Arcor, sino también de otras grandes empresas alimenticias como Mondelez Argentina SA, que declara un salto en las ganancias netas pasando de 1993 millones de pesos (2013) a 2731 millones de pesos (2014). Un incremento del 37% en un año.
Recordemos que Luis Pagani no es solo el dueño de la principal exportadora de caramelos del mundo, es también vicedirector de la Asociación Empresaria Argentina (AEA), cuyo directorio está compuesto por los representantes de los principales grupos empresarios entre los que figuran Paolo Rocca (Techint), Hector Magnetto (Clarin), Cristiano Ratazzi (FIAT), Miguel Acevedo (AGD), Eduardo Elztain (IRSA), Gustavo Grobocopatel (Los Grobo), Gustavo Saguier (La Nación), entre otros poderosos empresarios de la industrias y las finanzas.
El reclamo de un ajuste sobre los salarios, la carga impositiva, y el acceso de a un nuevo ciclo de endeudamiento con los organismos internacionales se da en un contexto de crecimiento nulo de la economía pero un fuerte aumento en las ganancias de la cúpula empresarial local.
Para responder a los reclamos empresariales el gobierno nacional viene intentando poner un techo a las paritarias en torno al 27%, aunque este ya ha sido perforado por la triunfante huelga de 26 días de los aceiteros por un salario igual a la canasta familiar.
En su fin de ciclo el “modelo K” deja como saldo un 80% de la población con un ingreso inferior a los 8500 pesos. Las diferencias entre los candidatos a la sucesión presidencial por el oficialismo y la oposición se limitan a si el ajuste debe ser “gradual” o en forma de “shock”.