Reseña de la serie de Netflix que combina tropos clásicos del género con una fuerte perspectiva identitaria.
Miércoles 9 de noviembre de 2016
Blaxploitation es un género, principalmente de cine, que tiene como característica principal el uso exagerado de tropos y estereotipos. Surgido en los años ‘70, fue y es un elemento de debate entre la comunidad afroamericana.
Mientras que asociaciones como la NAACP (Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color) han rechazado este tipo de películas por desarrollar estereotipos muchas veces negativos, fueron muy exitosas en la época, y hoy en día empiezan a ser reconocidas de una forma más general.
Luke Cage, Hero for Hire surgió en forma de comic en esa época. Uno de los pocos superhéroes negros de esos años. Las historietas sobre Luke desarrollaban historias ágiles, con mucha presencia de los elementos de acción que se desarrollaban en un contexto preciso, como la vida en el conocido barrio de Harlem.
La serie creada por Netflix en base a este personaje va a resultar un cambio al mismo, en el que ese enfoque ligero va a ser reemplazado por una visión que trata de recuperar la idea de una época dorada para la identidad negra. Esta última noción va a ser central, configurando todo el nudo de la temporada.
Black Power
Quizás el símbolo más claro de las intenciones políticas de la serie se puede ver en el rol de Ralph Ellison. Una novela de este autor, “Invisible Man”, aparece en un par de ocasiones a lo largo de los capítulos. Y no es casualidad.
La obra, considerada entre las mejores novelas de un autor afroamericano, narra la historia de un joven y sus intentos de pertenecer a la sociedad norteamericana de los años ‘40. En la forma de un bildungsroman, el protagonista atraviesa diversos tipos de aventuras: en la universidad, en el mundo del trabajo, en la lucha política, pero en ninguno de esos lugares logra encajar. La narrativa en primera persona deriva en una ácida sátira de la sociedad de esos años, y en una profunda reflexión sobre qué es la identidad negra. El nombre de la novela, indica un poco la conclusión: la única forma de sobrevivir en esa sociedad es siendo invisible.
Luke Cage empieza la serie viviendo esas conclusiones. Después de escapar de una cárcel en la que se encontraba preso por un crimen que no cometió, y habiendo adquirido su superpoder (una fuerza descomunal y una piel irrompible) Luke se dirige al Harlem, realizando un recorrido análogo al de la novela. Encuentra trabajo en la barber-shop de Pops. Este local funciona en la dinámica de la serie como una representación de todas las posibilidades que puede ofrecer la cultura afroamericana: se discute desde poesía hasta deportes, pasando por música y política.
Frente a un relato que muchas veces quiere presentar a la cultura Afro como algo menor y derivado, la serie proporciona varios elementos que introducen al espectador a muchos desarrollos culturales que tal vez desconocía.
El nudo de la serie, como sucedía también en The Get Down, va a ser una vez más la relación entre la política, el crimen y las sociedades sobre las que la alianza entre mafias, políticos corruptos y policías comprados reinan libremente. Pero a diferencia de la otra serie, en Luke Cage una respuesta a estos problemas se va a presentar, en primer lugar en la forma del héroe mismo que se enfrenta a esta triple alianza.
Pero a medida que los capítulos pasan, se hace cada vez más claro que la solución no va a pasar por un sólo hombre: es necesario que toda la comunidad se organice, que abandone la apatía y tome una posición al respecto de lo que sucede.
Y el juego de esta organización se va a ver en la cuestión de la identidad: Identidad por un lado de Carl Lucas / Luke Cage, en busca de una segunda oportunidad, pero también identidad de la comunidad, que debe pensar un nuevo Harlem.
La propuesta va a pasar entonces por resucitar el espíritu del Harlem Renaissance, que puede considerarse el momento histórico más alto para la identidad cultural afroamericana, cuando figuras como Duke Ellington en el jazz y el ya mencionado Ellison en la literatura provocaron que, por primera vez estos tipos de cultura alternativos al de la mayoría blanca y protestante empezaran a ser reconocidos.
My name is Luke Cage
Estos elementos de la narrativa más profunda de la serie van a ser acompañados por un cuidadoso trabajo de producción, que logra representar de forma bastante correcta al Harlem, evitando casi siempre los estereotipos que habían caracterizado al cómic.
Y una mención especial para la música tiene que haber: el funk y el soul típicos de las películas de blaxploitation tienen complemento clásicos de hip hop como Bring Da Ruckus de Wu Tang Clan (que aparece en una escena memorable) y también espacio para música más moderna, con invitados como Jidenna o Method Man.
Netflix, como parte de su visión de negocios, ha adoptado cada vez más el uso de los algoritmos a la hora de generar sus productos. Ésto a veces ha provocado series que son una larga concatenación de tropos. Pero en ocasiones, la fórmula alcanza la medida justa, y ésto se nota sobre todo cuando la ambientación, la forma, es original.
Luke Cage es una clara demostración de esto. De un cómic que encontraba su referencia en el género de Blaxploitation, se obtiene en la serie un producto que vende algo más: la idea de una identidad afroamericana.

Nicolás Torino
Nació en Chubut en 1988. Estudiante de Ciencias Políticas, investiga y escribe sobre la historia del marxismo en China.