Según ha señalado el FROB, la pérdida de las inversiones sería total, y de entre los 300.000 accionistas afectados, se encuentra el magnate chileno Andrónico Luksic.
E.E. Vergara Valparaíso, Chile
Jueves 8 de junio de 2017
Según el medio EMOL, un importante golpe habría recibido el magnate chileno Andrónico Luksic, en el extranjero, luego de que el Banco Popular español donde ha invertido más de 95 millones de euros (Un 3% del total de la empresa), se desplomara, teniendo que ser vendido al irrisorio precio de 1 euro ($750) al Banco Santander, perdiendo así toda su inversión. Por lo menos así lo señala un documento emitido por el Fondo público español de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).
Es así como el banco Santander pretende desarrollar un plan de rescate de la entidad bancaria, donde se presupuesta que necesitará de unos 7.000 euros de capital, y unos 7.900 millones de euros extras para palear la situación crítica.
Por su parte el Banco Central Europeo (BCE) ha tenido que salir a intervenir, siendo la primera institución en sostener la necesidad de realizar la acción de rescate financiero, el primero sin recurrir a fondos públicos, tal como señala EMOL.
Magnates sin fronteras ni pudor para llenarse los bolsillos
Los negocios del multimillonario, no se remiten solamente al terreno nacional, ya que sus inversiones se extienden más allá de nuestro país, por medio de su consorcio Quiñenco, o por medio de empresas como Luchetti en Perú –otro acto fallido- o el negocio del turismo en Croacia, por nombrar algunas de sus tantas aventuras financieras.
Es la extensión del capitalismo y sus crisis, que vienen resonando incluso en los bolsillos de los grandes empresarios, aunque parece un pelo de la cola, si es que se toma en cuenta sus exorbitantes fortunas, años luz de los salarios que reciben los cientos de miles de trabajadores en Chile y en el mundo entero, los verdaderos generadores de las riquezas de la economía.
El caso del Banco Popular, no es más que otro de los diversos mecanismos que posee el sistema capitalista, para traer devuelta aquella idea de que las instituciones financieras como los bancos funcionan, y solo necesitan de un empujoncito para volver a andar correctamente, nada más fuera de la realidad que se ha venido manifestando internacionalmente desde el 2008. Recordando el estallido de la burbuja inmobiliaria que significó el desplome de gigantescas entidades bancarias, que de un día a otro se vinieron abajo, y donde los planes de gobiernos neoliberales y la banca internacional, como reajustes y recortes fiscales fueron pagados a costa de una mayor precarización del pueblo trabajador.