El ex presidente estuvo en primera plana de los principales diarios. Al mismo tiempo en que declaraba la posibilidad de candidatearse en 2018, una manifestación con un muñeco de Lula como presidiario provocaba demoras en el centro de San Pablo.
Martes 1ro de septiembre de 2015
En entrevista a una radio del norte de Minas Gerais, Lula declaró que si fuera necesario sería candidato en 2018, “no puedo decir que sí ni que no lo seré. Sinceramente espero que haya otras personas para candidatearse. Pero de algo puede estar seguro. Si la oposición piensa que va a ganar, que no va a tener disputas y que el PT está acabado, puede quedarse tranquilo de que si fuese necesario voy a la disputa y voy a trabajar para que la oposición no gane las elecciones”. En la misma entrevista, refiriéndose a la Operación Lava Jato, Lula una vez más repitió el discurso que utilizó sobre el “mensalão”, que no sabía nada.
En el centro de San Pablo, los grupos de derecha como Revoltados Online, hacían una caravana nacional con el muñeco de Lula vestido como presidiario, llamado por ellos “Pixuleko”. En medio de la confusión, el muñeco inflado fue dañado. Se señaló como responsable a la estudiante de derecho Emmanuelle Thomazielo, quien fue hostilizada por los manifestantes mientras era llevada a la comisaría. Ella niega haber sido la responsable.
En Belo Horizonte también la visita de Lula está provocando conflictos. Estaba programada su participación en un evento organizado por la CUT. En la plaza Savassi, manifestantes a favor y en su contra se enfrentaron, hasta que intervino la Policía Militar (PM) con bombas de gas.
Para Marcelo Pablito, director del Sindicato de Trabajadores de la Universidad de San Pablo (Sintusp), “esta polarización, que ahora comienza a expresarse en pequeños conflictos entre militantes de la derecha y el PT, termina funcionando como una cortina de humo. Mientras el PT y la derecha se pelean en las calles, en el parlamento se dan las manos para aprobar las medidas de ajustes contra los trabajadores y el pueblo.”