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Red Internacional
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Tribuna Abierta. MINPI es una madriguera de traiciones que no nos representa

Pongan a quién pongan el llamado “Ministerio de los Pueblos Indígenas” es y será una madriguera capitalina de la traición a nuestras luchas y aspiraciones.

Martes 4 de octubre de 2016

Fuente: La Guarura

Pongan a quién pongan el llamado “Ministerio de los Pueblos Indígenas” es y será una madriguera capitalina de la traición a nuestras luchas y aspiraciones. La Ministra Aloa Nuñez, celebra su nombramiento diciendo: “vuelvo a la que siempre ha sido mi casa” no queremos descalificarla personalmente, pero su frase nos ayuda a entender bastante cual es la tierra bajo los pies de ese Ministerio.

Cómo muchas instituciones y organizaciones creadas al amparo de los estados y gobiernos, no fue creada para hacer valer los derechos de los pueblos, ni la voz de los pueblos, sino para contener, adocenar y controlar sus luchas. 700 funcionarios, tal vez mas, en Caracas, hermanos y hermanas de origen, no nos representan, sino a sus aspiraciones y carreras individuales. Llegaron a sus cargos cómo criollos, por decisión individual y no cómo voceros o delegados de sus comunidades o pueblos. Aún no conocemos al primero que tuviera una intensión colectiva para aceptar su cargo.

Cuando movilizamos 50 compañeros por alguna injusticia hasta Caracas, está este bastión con sus mantas y tocados comprados en butiques de la misma ciudad, vitrina barata con la que el gobierno usurpa nuestra identidad pública, está para decir que no es cierto lo que exigimos y que hay “otras posiciones” frente a lo que proponemos, es posible que si nuestra capacidad de movilización aumentara, el estado-gobierno aumentará esta nómina, hasta que por fuerza de nuestra dignidad y organización, esta política colonial de control institucional termine siéndoles inefectiva.

Yo soy el indio ustedes no. Yo salgo en VTV, tu no. Tus problemas son los que yo digo.

No hablan nunca del incumplimiento de los derechos territoriales, ni de criminalización de las luchas, ni de la megaminería genocida que pone en peligro nuestra existencia y la de la naturaleza, no hablan de educación traductora de la visión criolla, no hablan de como las enfermedades que nos traen siguen disemándonos y empobreciéndonos.

Repiten la costumbre mediática de sus jefes superiores, vicepresidentes y presidentes, de no nombrar a los voceros de comunidades en lucha, invisibilizarlos es su principal tarea. Los hemos visto hablar con una rabia inusual de los nuestros, con rabia de hombres cómo Sabino Romero Izarra, probablemente porque interpelados desde su acción y lucha, se hace evidente su fingimiento, su falsa palabra y su indignidad.

Después de muertos los que luchan, puede ser que traten de hacerse de su nombre para seguir haciendo su mala política criolla de repartir miseria y controlar nuestras luchas, en su discurso la rebeldía llega hasta Tiuna, Nigale y Guaicaipuro, traicionados por los aliados de la colonización hace ya varios siglos, no se permiten mencionar gestas actuales o cercanas, es peligrosa la historia reciente.

A fin de cuentas, es un Ministerio de bajo presupuesto y subordinado a justificar otras políticas de mayor relevancia, cómo la minera o la hidráulica, o la energética. Por tanto sólo atienden eso que llamaba Nicia Maldonado “Tus requerimientos” agua, vialidad, comida, casa, medicinas, dinerito, etc. Nada de hablar de derechos territoriales, de jurisdicción propia, nada de cuestionar el proceder de las Fuerzas Armadas y las bandas irregulares en nuestras comunidades, ni de oponerse a la minería “ecológica”.”Calla o habla mas bajo que te escuchan mis jefes”

Te reconozco si dejas de ser quién eres, o puedes serlo pero lejos de tu comunidad.

Un cuento puede servirnos: Cuando el Jesuita José María Korta se levantó de su huelga de hambre por la libertad de Sabino Romero y Alexander Fernández, para participar con sus huesos maltrechos por el ayuno radical, en la discusión del curso de la acción de protesta asumida por el, Ramón González y Wu Li Min, la relatoría de la reunión era llevada por un grupo que trabajaba en favor del gobierno, por levantar la huelga de hambre con cualquier excusa desde el día de su inicio.

La relatora nos dice que hay dos tipos de intervenciones en el debate las “constructivas” y las “apocalíticas”, todos nos reímos y cuestionamos airadamente el modo manipulado de registrar la reunión y advertimos que de su trabajo no podía salir ningún documento. Jose María intervino d inmediato sin distraerse de los que discutíamos y dijo: “El Ministerio Indígena no debería existir, no tiene razón de ser, es un funcionario gubernamental que se abroga una representación que nadie le ha dado, si el gobierno quiera hablar que hable con los que son por naturaleza propia y no por la que el decide”. Manteniendo el buen humor nos dirigimos a la transcriptora funcionaria del gobierno: anota esa en las “apocalíticas”.

Este proceder es la máscara que el gobierno institucionalizó con torpeza en este Ministerio de bajo presupuesto. Su enunciado parece decirnos: Claro que protegemos a los pueblos indígenas, merecen ser protegidos, los incluimos y son uno más entre nosotros, tomando decisiones cómo las que nosotros tomamos, claro, a su nivel. Es decir, para ser reconocido y visibilizado cómo indígena, vístete de colores, píntate la cara con esos dibujitos lindos que tu haces, ponte unos de esos “guayuquitos”, si es rojo mejor, así se comprueba la ancestralidad de nuestro partido y bandera. Ven y párate aquí para la foto, inscríbete en mi partido o en el CONIVE, porque para mi la CONIVE es el partido indígena del PSUV, sal en la cuña, adorna mi pendón, y si vas a hablar, justifica en tu lengua, y en castellano por favor, porque no tengo presupuesto para traductores de dialectos. Mi política: tu eres indígena si suscribes lo que yo pienso y digo de tí.

Así es natural que la Ministra Indígena emblemática del gobierno de la 5ta República haya sido una adventista del 7 día, pudo ser un monje capuchino o un pastor evangélico, justo cualquier sujeto que niegue nuestro propio conocimiento y forma de ver el mundo, pero que lo reivindique cómo “imagen humanitaria” para los criollos occidentales. Le han seguido perfiles parecidos en el cargo.

Los gobiernos anteriores nos mataban y los misioneros trabajaban para borrar nuestra herencia e identidad, la gran culpa de este gobierno es que nos dijo te ayudaré, y lo hizo con saña, en una versión inesperada de “inclusión” mas colonial que las matanzas.

Ministerio Indígena y declaratoria del fin de la resistencia

Este Ministerio de los Pueblos, parece en todo caso un ministerio para la colonización y abolición de las resistencias, convencidos cómo todo gobierno, que si por fin te reivindico, así sea sólo comunicacionalmente, vale decir, te incluyo en mi propaganda, ya no tienes porque seguir resistiendo, cómo si la resistencia entendida occidentalmente, se acaba cuando uno de nosotros o uno de piel parecida, llega al gobierno, cómo si la resistencia fuera una experiencia histórica agobiante que hay que superar y no un modo natural de vida que nos salva cotidianamente de la dominación, de toda dominación.

Cuantas veces hemos escuchado a amigos decir en reuniones en estos años, “ya la resistencia se acabó, ahora solo debemos concretar nuestras aspiraciones, después de la llegada de Chávez al gobierno, ya el estado no es colonial y no es nuestro enemigo y en el gobierno hay puros aliados”.

Creamos y nos rehacemos

La resistencia es un acto creador, nos rehacemos en ella desde lo que fuimos, desde lo que nos han dejado y seguimos siendo. No es una exposición de animales extinguidos empuñando sus flechas. Sin embargo para el estado Gobierno y sus ministerios antropológicos y cristianos, este país no es indígena, tiene según se vea un origen indígena, pero la colonización dio cuenta de los originarios y ya no están. Incluso han intentado demostrarlo sobre el ADN Nacional, en solemnes estudios ministeriales y corporativos. A la mayor parte de nosotros les da pena ser originarios, al punto que nos miramos con curiosidad y alegría ajena. No se trata de negar lo que se llama mestizaje, se trata del derecho a vernos desde lo que nuestra herencia y conocimiento aporta a la diversidad del mundo. Nosotros hemos dialogado y aprendido, occidente no dialoga y saquea.

Aún ahora sólo nos está permitido ver nuestra herencia con ojos ajenos, está prohibido ver desde nuestra herencia.

Un tiempo que no es el nuestro y nuestro tiempo verdadero

Hace años vimos a un padre Barí cuyos hijos se fueron a servir en una fuerza militar occidental de una de las tantas regulares o irregulares que operan en nuestros territorios, a las 45 años tenía el cuerpo desgastado y el pelo completamente blanco. Sus hijos habían sido asesinados salvajemente mientras estaban con los criollos. Los mayores de su comunidad decían: “es que ellos se fueron a vivir en un tiempo que no es el nuestro y el quiso ir a buscarlos, regreso cargando el dolor de un tiempo ajeno, el dolor de un tiempo que no es el nuestro”.

Nos decía un mayor en una comunidad de la Sierra de Perijá “los que hoy nos traicionan, no son nuestros enemigos, sólo se están mirando en los espejos que consiguen en Caracas. Aquí en la Sierra su espejo soy yo y todos los abuelos, volverán a ser quienes han sido cuando nos miren, nosotros somos espejos que no mienten, cada reflejo del agua les recordará quienes son”.

En Caracas construyen un mundo que no les pertenece, con un nombre ajeno aprendido en los libros, el mundo que intentamos defender es carne y tierra de nuestra vida. Para esa mundo ilusorio se han vuelto a aliar con quien vuelve a despojarnos.

Vinimos al tiempo de Caracas a escribirles a los que viven el tiempo de los que nos hacen daño, un poco de vejez será el precio que pagaremos por venir por ustedes, sino vuelven ahora, cuando regresen no estaremos, en el tiempo de los que hoy son sus jefes, nosotros ya no existimos.

el camino es el de las comunidades