Después de la masiva marcha docente de ayer, el gobierno todavía niega una mejora en la oferta salarial, tilda a los docentes de "oportunistas", pero les otorga un aumento a los altos cargos militares.
Martes 7 de marzo de 2017 10:28
Ayer lunes los docentes se movilizaron por miles a lo largo de todo el país, se calculó que en Capital Federal marcharon más de 40.000 docentes y 100.000 a nivel nacional.
Esta enorme demostración de fuerza de los trabajadores de la educación tuvo un objetivo claro: que se convoque a una paritaria nacional y que que el gobierno ofrezca un aumento salarial acorde a los tiempos de ajuste e inflación de estos quince meses de administración macrista para que los docentes no cobren salarios de hambre. Además la bronca se fue acumulando entre la docencia por el plan de guerra que el gobierno armó contra ellos, incluido el llamado a "voluntarios" para quebrar el paro docente.
La respuesta del gobierno ante el reclamo docente fue el ninguneo absoluto y el desprecio. El mismo Macri, Jefe del Estado, desde Jujuy llamó a los maestros "oportunistas" por reclamar por sus derechos. Estaban Bullrich, Ministro de Educación dijo que "trabajan 4 horas por eso tienen salarios bajos".
Pero la actitud del elenco gobernante contrasta con el trato preferencial que tienen para con el Ejército. Por estas horas se firmó una resolución del Ministerio de Defensa que otorga un aumento a las Fuerzas Armadas, el segundo en 6 meses.
A partir de este nuevo aumento, un Teniente General, Almirante o Brigadier General, los puntos más altos en el escalafón militar, pasarán de cobrar 33.896 pesos por mes a 38.811, mientras que un General de División, Vicealmirante o Brigadier Mayor, percibirán desde abril 34.611 pesos contra los 30.228 que cobraban desde septiembre.
En la resolución se puede leer que "resulta necesario fijar una escala de haberes para el personal militar de las Fuerzas Armadas que reconozca una adecuada jerarquización en relación con la capacidad, responsabilidad y dedicación que demanda la correcta ejecución de su actividad".
Más de la mitad de la cúpula militar que está hoy en funciones, ya lo estaba durante la última dictadura militar, sumado a que siguen activos dentro de las distintas fuerzas miles de militares que provienen de los años de plomo. Es decir, que para el gobierno, los militares que perpetuaron un genocidio contra el pueblo trabajador deben ser bien remunerados por su "responsabilidad y dedicación". Pero los profesores y maestros que llevan adelante la tarea de educar a los chicos, hijos e hijas de los trabajadores, merecen salarios de hambre y una campaña rabiosa cuando salen a luchar para defender la escuela pública.