El presidente se reunió con los líderes de la Conferencia Episcopal Argentina. Recibió en la Casa Rosada a monseñor José María Arancedo y Mario Poli, Arzobispo de Buenos Aires.
Viernes 18 de diciembre de 2015
Fotografía : DYN
En la reunión, por parte del Gabinete nacional estuvieron presentes Marcos Peña (jefe de Gabinete) y los secretarios de Culto Santiago de Estrada, de Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo, y el subsecretario de Culto Alfredo Abriani.
Es preciso recordar que Estrada fue secretario de Seguridad durante la dictadura militar (1976-1983) y, simultáneamente, entre 1979 y 1983, actuó como interventor del Instituto Nacional de Servicios para Jubilados y Pensionados. El nuevo funcionario, que también había sido subsecretario de Seguridad Social de la dictadura de Juan Carlos Onganía entre 1967 y 1969, es un hombre muy cercano a los sectores más conservadores de la jerarquía católica y entre 1984 y 1989, durante el gobierno del presidente Raúl Alfonsín, cumplió funciones como embajador argentino ante la Santa Sede.
Hace unos pocos días, cuando se mencionó el nombre de Santiago de Estrada como secretario de Culto, fue el mismo Papa Francisco quien dio a conocer su desacuerdo. Sin embargo, el flamante presidente, intentando mostrar quién toma las decisiones y haciendo caso omiso a la sugerencia del Papa, lo designó a cargo de esa cartera.
Acercando posiciones
Macri no ha logrado hasta el momento que el papa Francisco le dé algún respaldo público. Sus movimientos apuntan entonces en ese objetivo.
Durante la reunión sostenida ayer, la cúpula eclesiástica instó al jefe de Estado a incluir en la agenda de gobierno “la lucha contra el narcotráfico” como prioridad, un tema cuyo garante absoluto será el secretario de Culto.
A tono con ese pedido de la CEA y de un sector importante de los medios de comunicación, ayer el gobierno anunció a través de Patricia Bullrich la declaración de Emergencia en seguridad en todo el país. Esto plantea, de hecho, la reasignación de recursos para el “combate de la inseguridad y el narcotráfico”. Concretamente, Bullrich precisó: “Consideramos que aquellas provincias que tienen problemáticas de narcotráfico y trata, son prioritarias y estarán más custodiadas”.
Esta reunión con los líderes de la Iglesia Católica, se suma al resto de las reuniones con las que Mauricio Macri intenta demostrar que está dispuesto a dialogar y escuchar a todos los actores sociales. Pero a diferencia del resto, la de la tarde de ayer no fue una cita más.
Tratando de acercar posiciones, Macri designó a Rogelio Pfirter como embajador en el Vaticano. Pfirter es diplomático de carrera y fue alumno de Bergoglio el Colegio de la Inmaculada Concepción de Santa Fe en los años ´60.
Habrá que ver entonces cómo será la relación con la Iglesia Católica de ahora en más. Junto a la reunión con la jerarquía católica, Macri hizo el gesto de llamar, en el día de ayer, al Papa Francisco por su cumpleaños. Sin embargo, a pesar de esos gestos, todavía no logró el apoyo que busca.