lid bot

XENOFOBIA. Macri creó la Comisión Nacional de Fronteras para controlar la migración

Mediante un decreto y con el muro de Trump como faro, el oficialismo avanza con su política criminalizadora de la población migrante.

Juana Galarraga @Juana_Galarraga

Viernes 27 de enero de 2017

El mundo mira horrorizado cómo el flamante presidente de los EEUU, Donald Trump, avanza con su amenaza de construir un muro en la frontera con México. Resulta difícil de creer los niveles de xenofobia y racismo, llevados al absurdo más extremo y concreto. Sin embargo, en este otro extremo del continente, parecen haber visto en Trump, su campaña electoral y ahora en el cumplimiento de su promesa, una gran inspiración.

Mauricio Macri creó por decreto la Comisión Nacional de Fronteras, con el objetivo de “reforzar la seguridad” en los cruces que unen a la Argentina con los países limítrofes como Chile, Uruguay, Paraguay, Bolivia y Brasil.

El decreto 68/2017 crea esta comisión en el ámbito de la jefatura de gabinete de ministros, “como organismo regulador y coordinador del funcionamiento de los Pasos Internacionales y Centros de Frontera”.

Entre las atribuciones de esta nueva área se establece la potestad de implementar nuevos protocolos de seguridad y autorizar construcciones para evitar pasos ilegales. Es estos tiempos, ante los primeros pasos de la era Trump que ponen la piel de gallina a medio mundo, hablar de nuevas construcciones en pasos fronterizos suena bastante fuerte. Pero eso no parece sensibilizar a los funcionarios de Cambiemos.

Leé también: Patricia Bullrich anunció nuevo decreto para endurecer el control migratorio

Durante esta semana, el Gobierno se encargó de sintetizar en tres puntos los aspectos principales de la nueva regulación de la migración: "1 -El que cometió un delito en su país, no entra. 2- El que comete un delito estando en Argentina, va a ser expulsado de una manera rápida. 3-El que cometió un delito, hay que esperar a la mitad de la condena (pero luego) se le va a sacar su residencia en nuestro país". Estos son los tips que la ministra de seguridad Patricia Bullrich, muy pedagógicamente, divulgó por TN.

Con este decreto, la campaña anti inmigrante que se viene gestando hace meses, llega a un punto cúlmine. La creación de una nueva área de gobierno específica, llega para hacer de tanta verborragia discriminatoria y criminalizadora por parte del Gobierno y los medios de comunicación hegemónicos, una política de Estado bien concreta.

Cambiemos arrancó el año con un recrudecimiento de la represión y ahora, a decretazo limpio, busca derechizar la agenda y la situación en varios planos, lo más que se pueda. Se ve que, así como en los primeros días de 2016, a comienzos de su mandato, a Macri le gusta aprovechar las vacaciones de verano para imponer su agenda haciendo a un lado las pretensiones de republicanismo.

Poniéndole edad y origen al “enemigo público”

Como los mismos medios se encargan de recordar a cada rato, el caso de Brian Aguinaco en Flores, vino a traer el pretexto perfecto y permitió delinear los contornos del enemigo público número uno a los ojos del Gobierno y el discurso mediático: el joven, pobre e inmigrante.

La avanzada contra los inmigrantes residentes en el país se desarrolla desde mediados del año pasado, fuertemente impulsada por medios de comunicación como los del Grupo Clarín. Los informes de Lanata contra los inmigrantes que estudian en la UBA, entre otros, fueron punta de lanza. Así se fue abonando el terreno, la tierra fértil del sentido común tan predispuesta a germinar brotes de racismo y xenofobia sin fundamentos.

Luego y de la mano de esto, el oficialismo avanzó, sobre todo a partir de lo sucedido en Flores, con la criminalización de la juventud y la búsqueda de consenso parlamentario para modificar la ley penal juvenil y bajar la edad de imputabilidad de 16 a 14 años. Hasta el momento, los pasos más firmes se dieron en el sentido de criminalizar a la población inmigrante.

Te puede interesar: La edad de imputabilidad: el cliché de los partidos del régimen en años electorales

Como preludio del decreto que firmó Mauricio Macri ayer, el miércoles el ministro del Interior Rogelio Frigerio y el titular de Migraciones, Horacio García, presentaron el sistema de información anticipada de pasajeros (API). Según detalló García a La Nación, en acuerdo con las líneas aéreas, Migraciones conocerá el listado de quienes llegan a la Argentina 75 minutos antes de la partida de cada vuelo. Con ese tiempo de anticipación, se prevé que el Estado argentino chequee los antecedentes de los pasajeros para poder decidir si impide a algún “presunto delincuente” viajar al país o enviarlo de vuelta al país si logra ingresar al avión.

Hace unos días Patricia Bullrich hizo declaraciones que no se quedan atrás de Trump, ni del representante más ferviente de la xenofobia en territorio nacional de los últimos tiempos, Miguel Ángel “Micky” Pichetto. En la mañana del lunes la ministra había reafirmado la supuesta necesidad de endurecer los controles migratorios y aseguró que "aquel que tenga antecedentes de delitos federales, como trata, narcotráfico, no va a poder entrar”.

Leé también: Bullrich, Pichetto y Frigerio, emuladores locales de Trump

Como cobertura para esta política discriminatoria y xenófoba, el oficialismo se escuda en el supuesto objetivo de combatir “el narcotráfico, la trata de personas, el contrabando y otros delitos transnacionales”. Dada tamaña tarea, resulta llamativo que el decreto presidencial establezca que la seguridad de “los Pasos Internacionales, Centros de Frontera y Áreas de Control Integrado” recaiga en “la gendarmería nacional argentina y la prefectura naval argentina”. ¿Las mismas fuerzas de seguridad que históricamente funcionaron como uno de los principales engranajes garantes del gran delito organizado, son las que ahora ayudarán a combatir ese mismo flagelo en las fronteras?

Cuestión de sensaciones

Uno de los medios que más ha festejado estas iniciativas oficiales en materia de seguridad, es el diario La Nación. El diario mitrista se muestra satisfecho con que Cambiemos primeree en este asunto al resto de las fuerzas políticas burguesas que se aprestan a librar la contienda electoral. En las últimas notas de La Nación que cubren los anuncios de Cambiemos, se destaca el rol que el tema de la “seguridad” jugará en la campaña, atento a lo que marcan las encuestas, sobre todo en la provincia de Buenos Aires.

Sin embargo, en un artículo publicado ayer, La Nación no pudo dejar de mencionar que “no está comprobado que las medidas que está adoptando el Gobierno vayan a tener un efecto decisivo en la reducción del delito, pero lo más importante pasa por generar una sensación de acción”.

Está demostrado estadísticamente, que el nivel de delito de los últimos años no se redujo ni aumentó sensiblemente, a pesar de que los presupuestos destinados a seguridad gobierno tras gobierno, sí aumentaron de manera considerable, en detrimento de otras áreas como salud y educación.

El que quiera oír que oiga: Sensación de acción, demagogia electoral de derecha, el mismo concepto.