Macri comienza su gira en el Estado español. La monarquía lo recibe con pompas y honores. Podemos mantiene una posición crítica pero una de sus alcaldesas le entregó la llave de oro de la ciudad.
Jueves 23 de febrero de 2017
Ayer comenzó el viaje oficial del presidente, Mauricio Macri, al Estado español después de haber aterrizado el martes pasado en Madrid. Luego de un enfriamiento en las relaciones bilaterales, que se saldó con casi 2 años sin visitas de sus representantes, la monarquía española se pondrá a la cabeza de hacer los honores con toda la “pompa” real para recibir al mandatario argentino.
Fotografía: DyN
El viaje se produce después de años de distanciamiento, donde el punto más bajo de las relaciones estuvo marcado por la expropiación parcial de Repsol.
El Gobierno de Cambiemos está muy interesado en las posibles inversiones españolas a Argentina y la colaboración empresarial. Estas inversiones en los años 90 se encontraban en el primer puesto de inversiones extranjeras en el país del sur americano. Macri se propone además con su viaje “estrechar las relaciones comerciales entre España y el Mercosur”. Por su lado el Estado español busca recomponer las relaciones y sus negocios en el país sudamericano.
Le acompañan a Macri en su gira más de doscientos empresarios, y hay organizados más de 500 encuentros empresariales durante su viaje.
José Antonio Llorente, presidente de la consultora de capitales españoles “Llorente&Cuenca” quienes trabajan con grandes empresas, escribía entusiasmado en el diario el País oliendo los suculentos negocios “Como españoles, nada nos satisfaría más que nuestras empresas puedan colaborar de forma destacada en ese proyecto.”
Está previsto que hoy jueves Macri se reúna con el presidente Mariano Rajoy y que posteriormente den una rueda de prensa conjunta, mientras que el sábado será recibido por el ex mandatario José María Aznar.
Lo que está claro es que ni argentinos ni españoles sacarán nada bueno de los acuerdos que firman sus Estados para favorecer los negocios de algunos pocos. Los verdugos de dos Estados, ajustadores de sus pueblos y criminalizadores de la protesta, se saludan para festejar sus negocios en un ritual plagado de opulencia, banquetes, palacios y honores.
La sesión del Congreso este miércoles pasado estuvo marcada por la visita de Macri que aseguró que garantizaría “reglas del juego claras” para los capitales españoles que decidan invertir en el país.
El martes la nueva portavoz parlamentaria de Podemos, Irene Montero, avisaba que su formación no participaría de la cena de gala auspiciada por el Rey que se realizó en el palacio Real.
Sin embargo, la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, que también pertenece a Podemos, sí acudió a la cena para agasajar a Macri e incluso le hizo entrega de la “llave de oro de la ciudad” en el Salón de Plenos del Ayuntamiento. Esto le valió fuertes críticas de sectores de base de Podemos. El gobierno "del cambio" en Madrid parece haberse inspirado con "Cambiemos" para terminar homenajeando a un presidente de derecha.
No obstante, Unidos Podemos, quien sí participó de la sesión en donde estuvo el presidente, aprovechó para pedir al mandatario por la liberación de Milagro Sala, quien continúa presa, como muestra de la política de criminalización del macrismo.
La coalición Podemos reclamó por el cumplimiento de los derechos humanos en Argentina. Y le entregó una carta a Macri donde le solicitaban una reunión para tratar el tema. "Tanto Ud., como presidente de la República de Argentina, como nosotros en el Estado español, estamos obligados a cumplir los pactos internacionales de Derechos Humanos que hemos suscrito", señalan en el escrito.
Poco antes Iñigo Errejón criticaba al ejecutivo de Mariano Rajoy por hacer “política exterior de partido” en referencia a que el impulso de las relaciones entre ambos países respondía a la “afinidad ideológica” con el mandatario argentino. “Es evidente que Macri es uno de los suyos”, subrayó Errejón señalando el "tarifazo de gas, agua y electricidad" y el "saldo de 200.000 despidos" del gobierno argentino. “Macri es de los suyos, de los papeles de panamá” sentenció. Y aprovechó para dirigirle unas palabras el pueblo argentino “aguanten que vamos a volver”, todo un guiño al kirchnerismo con el que Errejón no esconde su simpatía.
A su vez, Macri se niega a hablar en su viaje sobre los documentos clasificados que se encuentran en Buenos Aires y que dan cuenta de las relaciones entre la dictadura militar argentina (1976-1983) y el Estado español en la transición del franquismo a la democracia. Archivos que tampoco Cristina Fernández de Kirchner hizo que vieran la luz.
Son 6 cajas que guardan una gran cantidad de documentación producida por la embajada argentina en Madrid, que aclaran las excelentes relaciones políticas y económicas entre la dictadura y el gobierno español de Adolfo Suárez y Felipe González. Así como de la red de informadores de la dictadura que operaba en territorio español.
Hablar de eso no sería bueno para los negocios. Tampoco es que Rajoy vaya a preguntar sobre el asunto, fiel a la política de mantener en la impunidad más absoluta todo lo relacionado con el terrorismo de Estado y la dictadura, y al igual que Macri persigue la protesta social.
Macri continúa la política negacionista de sus funcionarios. En agosto pasado afirmó que no sabía si los desaparecidos eran 9 mil o 30 mil, como históricamente han denunciado las asociaciones de víctimas del terrorismo de Estado, de derechos humanos y la izquierda. La simpatía internacional es ineludible, el PP de Rajoy evita una y otra vez condenar al franquismo y mantiene en las sombras miles de archivos.

Redacción
Redacción central La Izquierda Diario