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Red Internacional
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URGENTE CORONAVIRUS. Macron anuncia una cuarentena total en Francia

En un anuncio oficial, el presidente francés Emmanuel Macron anunció este miércoles un confinamiento en todo el país durante un mes a partir de este viernes. Esta decisión desesperada es producto de la gestión represiva y desastrosa de la pandemia que ha venido llevando adelante durante meses.

Miércoles 28 de octubre de 2020 17:29

El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció este miércoles un nuevo confinamiento nacional que durará un mes, a partir de este viernes. Ante la escalada descontrolada de la segunda ola de la pandemia el Gobierno apostó primero por una serie de medidas represivas, incluyendo un toque de queda. Sin haber fortalecido el sistema de salud en todos estos meses, ahora apuesta a un confinamiento masivo. Sin embargo, al igual que durante la primera ola, los trabajadores deberán arriesgar su vida para llegar a sus empleos (muchos de ellos no esenciales), sin elementos de protección personal ni protocolos de seguridad.

Hace falta dar "un frenazo brutal a los contagios" para evitar el colapso de los hospitales, afirmó en una declaración televisada a la nación.
El mandatario precisó que esta nueva restricción se aplicará a partir de la medianoche del jueves al viernes, "como mínimo" hasta el próximo 1 de diciembre, y pidió la responsabilidad de todos para ralentizar esta segunda ola, que advirtió de que será "más dura y mortífera que la primera".

"El virus circula por Francia a una velocidad que incluso las previsiones más pesimistas no habían anticipado. (...) Hay que reconocer que, como todos nuestros vecinos, estamos desbordados por la aceleración repentina de la epidemia", reconoció Macron en su intervención en horario de máxima audiencia.

Se trata de una afirmación completamente cínica de parte de un mandatario que durante meses solo especuló con la aparición de una vacuna que le permitiera capear una situación como la actual. Mientras tanto desembolsó miles de millones de euros para rescatar a las grandes empresas y al sector financiero, pero no destinó más que una porción insignificante para la el sistema de salud. Vaciado durante años de políticas de ajuste neoliberal, la salud pública necesitaba un aporte sin precedentes, al nivel de la pandemia histórica que afronta el mundo. Pero esa situación no llegó. Durante meses se hizo una falsa propaganda sobre la necesidad de elegir entre la salud o la economía. En un primer momento se dijo que se priorizaba la salud, pero en ese momento miles de trabajadores no esenciales, igual tuvieron que ir a trabajar sin ningún elemento de protección personal. El Gobierno presionado por la central empresaria, y sin haber apuntalado el sistema de salud ni llevado adelante un sistema de testeo masivo que permitiera un rastreo rápido de casos, abrió la economía multiplicando los contagios y llevando al desastre actual.

Parte de ese cinismo es el hecho de que aunque habla de un confinamiento, permite que las escuelas sigan abiertas. Su único objetivo es que los padres y madres vayan a trabajar (sea en modo presencial o por teletrabajo).

En este sentido, Macron aclaró "Las fábricas, las explotaciones agrícolas y las obras públicas seguirán funcionando. La economía no debe pararse ni hundirse", afirmó. Entre los comercios y establecimientos "no esenciales" que deberán cerrar están incluidos los bares y los restaurantes.

Ninguna de las medidas anunciadas incluyeron una inyección urgente de fondos para el sistema sanitario. Sin embargo lo que necesita Francia urgentemente es un plan de inversión masiva para los hospitales para hacer frente a esta segunda ola. Mientras que 2.900 personas ya están en cuidados intensivos y que Francia solo tiene 5.800 camas de cuidados intensivos, el Gobierno no parece dispuesto a pagar un solo centavo para este fin.

Ante una epidemia "fuera de control", se necesitan medidas realmente fuertes, se debe buscar romper realmente las cadenas de contagio. Resulta evidente que las medidas de Macron están puestas en función de la economía y no de la salud y la vida de los trabajadores y el pueblo de Francia.