Emmanuel Macron, que se impuso en la primera ronda electoral superando en votos a Marine Le Pen, trajo un respiro ante el temor por el avance de los euroescépticos. Alemania se mostró “aliviada y contenta”. En Europa subieron las bolsas y la cotización del euro.
Lunes 24 de abril de 2017 10:26
Con el 97 % del voto escrutado, Emmanuel Macron obtuvo el primer lugar con el 23,86% de los votos, seguido por la líder del Frente Nacional que obtuvo el apoyo del 21,43 % de los electores. Frente al peligro Le Pen, en Francia surgió un nuevo frente republicano atrás de la figura de Macron, apoyado por los socialistas, los republicanos y los líderes europeístas. Además del alivio en el sector financiero que significó su triunfo en primera vuelta, que lo llevaría fácilmente a alzarse con la victoria el próximo 7 de mayo, y que se expresó un una suba de las bolsas europeas desde la primera hora de la mañana del lunes y en la revalorización del euro que subió hasta los 1,0848 dólares.
El Partido Socialista francés pidió este lunes a su militancia votar por el Macron en la segunda vuelta e instó a toda la ciudadanía a hacer lo mismo para evitar que Francia "pierda su esencia", en caso de ganar la ultraderechista Marine Le Pen. "Está fuera de cuestión dejar que Francia pierda su esencia, porque se trata de eso: del alma de nuestro país", indicó el primer secretario del partido, Jean-Christophe Cambadélis, tras una reunión del órgano colegiado de dirección en el que este respaldó esa postura "de forma unánime". Lo que se sumó al apoyo que recibió el domingo por la noche de Benoît Hamon, que llamó a votar por el líder de En Marcha.
El representante del PS agregó que la derrota de su candidato, Hamon, que quedó en quinto lugar, "no implica la desaparición de los socialistas", que "siguen siendo una gran formación".
El alivio para Merkel y la distancia de Rusia
Si bien ni Vladimir Putin ni Angela Merkel salieron a hablar personalmente, los respectivos portavoces de sus gobiernos si lo hicieron. Tanto Rusia como Alemania tienen especial interés en el resultado electoral en el Hexágono, ya que está en juego la continuidad y el liderazgo de la Unión Europea.
El Kremlin, acusado de injerencia en la campaña electoral francesa, aseguró este que sólo los franceses deben decidir quién debe ser su presidente en la segunda vuelta de las elecciones galas. "Nosotros respetamos la elección de los franceses, del pueblo francés. Precisamente los franceses son los deben decidir quién será su presidente", dijo Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin. Peskov destacó que esas elecciones "son muy importantes para el continente europeo" y destacó que "Rusia y Francia mantienen unas relaciones duraderas e históricas, además de ricas por sus tradiciones".
Si bien en un primer momento Rusia había apoyado a François Fillon, que fue alabado por el propio Putin, las acusaciones de corrupción contra el candidato conservador frustraron sus opciones. Y luego Putin recibió en plena campaña electoral a la ultraderechista Marine Le Pen, quien ha reconocido haber recibido financiación rusa.
Por su parte, el gobierno alemán se mostró hoy "aliviado y contento" con el resultado del candidato europeísta Macron y ratificó su apuesta por una unión "sin chovinismos ni nacionalismos", que significarían un duro revés para su liderazgo en el bloque común y su economía exportadora. Rompiendo la norma diplomática de no opinar sobre procesos electorales en marcha en terceros países, los portavoces del Ejecutivo de Merkel defendieron el derecho a mostrar su satisfacción por el hecho de que pasó a la segunda ronda un político "orientado a las reformas, pro UE" y defensor el eje franco-alemán.
"Entrometerse es una cosa. Pero tenemos el derecho, el deber y la voluntad de tomar posición", subrayó el portavoz del Ministerio de Exteriores, Martin Schäffer.
Merkel no se pronunció personalmente, pero anoche, tras conocerse los resultados, su portavoz deseó suerte a través de Twitter a Macron y se felicitó por el éxito de su discurso "a favor de una Unión Europea fuerte y de una economía social de mercado".
"Estamos contentos y aliviados de que el voto de los franceses sea proeuropeo", resumió el portavoz de Exteriores. Con el brexit en marcha, el triunfo de la euroescéptica Le Pen sería la firma del acta de defunción de la UE, por lo que la candidatura de Macron se convirtió en el canal de expresión de quienes bregan por la continuidad del bloque europeo, bajo el liderazgo alemán y francés.
Macron fue recibido Berlín por Merkel a mediados de marzo, cuando las encuestas lo situaban ya en una segunda vuelta como contrincante de la líder del Frente Nacional, junto con el entonces presidente electo alemán, Frank-Walter Steinmeier, y por el ministro de Exteriores, el socialdemócrata Sigmar Gabriel. Tras una reunión de más de una hora en la Cancillería, el impulsor del movimiento "En Marche!" destacó las "convergencias" con Merkel y ratificó la apuesta conjunta por reforzar la cooperación bilateral en el seno de la UE.
Sin embargo, su sucesor al frente del Partido Socialdemócrata y cabeza de lista en las elecciones germanas de septiembre, Martin Schulz, mostró su respaldo a su correligionario Benoît Hamon, el gran perdedor del domingo. En su primera reacción tras conocerse los resultados galos ayer, Schulz -entre cuatro y cinco puntos por debajo de Merkel en las estimaciones de voto en Alemania- evitó cualquier similitud entre la realidad política francesa y la germana y se felicitó por la victoria de Macron, "defensor de la unidad europea", en la primera vuelta.