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Francia. Macron utilizará a los militares para imponer “el orden” contra los chalecos amarillos

El gobierno utilizará un operativo creado bajo el pretexto del “combate contra el terrorismo” para garantizar la represión a las manifestaciones de protestas contra Macron.

Miércoles 20 de marzo de 2019 14:31

El Gobierno francés anunció que utilizará a fuerzas del ejército para vigilancia de edificios oficiales en vez de a agentes de la policía, liberando a esa fuerza para que se dedique exclusivamente al dispositivo represivo contra las manifestaciones de los chalecos amarillos.

Emmanuel Macron dijo que "esta mañana [hay] una movilización reforzada del dispositivo Sentinelle " y agregó que el objetivo es "concentrarse en los movimientos, el mantenimiento y la restauración del orden". Aseguró que "no podemos permitir que una pequeña minoría dañe violentamente a nuestro país y dañe la imagen de Francia en el extranjero" y agregó que “los próximos días serán decisivos. "

Por su parte el portavoz del Ejecutivo, Benjamin Griveaux, informó este miércoles en una conferencia de prensa al término del Consejo de Ministros que esos militares, que forman parte de la misión antiterrorista Sentinelle, estarán "en posiciones estáticas", para sobre todo, "la protección de edificios oficiales".

La operación “Sentinelle”, que reúne a unos 10000 soldados y 4700 policías y gendarmes, fue creada para la “protección” de posibles objetivos de “terroristas”. Creada en enero del 2015, esa fuerza se reforzó a finales del mismo año en base al decreto de “estado de emergencia” promulgado por el expresidente François Hollande.

El gobierno del presidente Macron aprovecha las medidas autoritarias promulgadas por sus antecesores bajo la excusa de la “lucha contra el terrorismo”, como desplegar fuerzas militares en el propio territorio francés, en este caso para reforzar la represión contra el movimiento de protesta contra las políticas de su gobierno que realizan los chalecos amarillos.

La medida se suma a las anunciadas en días anteriores que buscan impedir las manifestaciones sin prevía autorización y habilitar la detención indiscriminada de manifestantes.

También remarco que serán parte de la respuesta a las nuevas convocatorias para el próximo sábado de los chalecos amarillos, y aseguró que no se trata de manifestantes sino "alborotadores", para de esa forma justificar las medidas represivas que lleva adelante el gobierno.

El portavoz insistió en que el sábado no vio que los participantes tuvieran reivindicaciones sociales, a diferencia de lo que ocurría en las primeras movilizaciones de los "chalecos amarillos", y que su único objetivo es derrocar el Gobierno y hacerse con el poder. "Son alborotadores, no manifestantes", repitió.

Mientras el gobierno francés busca desacreditar el movimiento al mismo tiempo que impone medidas represivas para derrotarlo, los chalecos amarillos muestran una combatividad sin límite. Sin respuesta a las profundas demandas sociales que expresa el movimiento, Macron busca imponer su plan de reformas neoliberales en base a la represión y medidas autoritarias.