El próximo 18 de septiembre se llevará a cabo el juicio contra Alfonso Fernández Ortega, de 23 años, más conocido como Alfon. Se lo acusa de tenencia de explosivos, en unos hechos relacionados con su participación en la huelga general del 14 de noviembre del 2012. La fiscalía pide cinco años y seis meses de prisión.

Josefina L. Martínez @josefinamar14
Miércoles 10 de septiembre de 2014
Alfon es un joven vallekano. El adjetivo indica su pertenencia al madrileño barrio de Vallecas, en el sureste de la ciudad. Decir Vallecas en Madrid es referirse a un barrio obrero de toda la vida, con tradición militante de izquierdas. Crisis mediante, hoy es un barrio donde conviven miles de desocupados, inmigrantes y trabajadores precarios.
Los bukaneros de los cuales forma parte Alfon son el corazón de la hinchada del club Rayo Vallecano. Es una hinchada de izquierda y combativa que tiene permanentes enfrentamientos con el gobierno municipal del PP y por son constantemente hostigados por la policía.
La Asociación de Madres contra la represión de Vallecas dice que Alfon es un joven activista, comprometido con las luchas sociales, y por eso se lo quiere condenar.
“Es por esta implicación en la lucha por lo que el día 14 de noviembre, en la huelga general, se dirigía a participar en los piquetes que se iban a desarrollar en el barrio. A escasos metros de su domicilio fue detenido y acusado falsamente de tenencia de explosivos, una vez en la brigada de información fue amenazado y presionado para que se autodeclararse culpable, detención durante la cual se produjeron numerosas contradicciones entre las declaraciones de los agentes.
Ninguna huella fue encontrada en las supuestas pruebas aportadas por la policía, como ya reconoció el fiscal, no encontraron nada que confirmase la versión policial en los registros que se cometieron a continuación en su domicilio, aun así siguieron presionando a sus familiares. Alfon no llevaba nada de lo que se le acusa, nos encontramos ante un montaje policial”, aseguran.
A pesar de no contar con pruebas, solo por la palabra de los policías que lo detuvieron, Alfon fue enviado a prisión preventiva argumentando “alarma social y riesgo de fuga”. Una vez detenido se le aplicó el régimen de FIES (siglas de Ficheros de Internos de Especial Seguimiento).
Esto es un régimen carcelario creado en 1991 para tener un mayor control sobre presos considerados “conflictivos y/o inadaptados”, controlando sus comunicaciones con el exterior, restringiendo sus visitas, aislándolo del resto de los detenidos, etc.
Alfon estuvo detenido en estas condiciones durante 56 días, en la cárcel de Soto del Real.
Desde el momento de su detención, por la persistencia de sus amigos, familiares y colectivos sociales y políticos, en todo el Estado español se desarrolló una campaña por su libertad, desde las redes sociales a movilizaciones.
Fue liberado el 9 de enero del 2013, pero quedó pendiente su juicio.
Desde la Plataforma por la Libertad de Alfon están haciendo un llamamiento para solicitar apoyos a la campaña exigiendo su libertad:
“La represión en España ha ido en aumento de forma escandalosa hasta llegar a unos límites insospechados de falta de libertades. Somos varias decenas de miles con multas, más de mil las personas imputadas y muchísimos cientos con petición de cárcel por participar en las luchas sociales, políticas y sindicales.
Por ello hemos organizado una serie de movilizaciones tanto en su barrio y ciudad como en el resto del Estado Español y hemos convocado de nuevo una jornada solidaria internacional el próximo 16 de septiembre a las 19:00h para ello necesitamos de vuestra solidaridad activa como ya lo hicisteis anteriormente.”
Como parte de esta campaña proponen la organización de charlas informativas, manifestaciones, sacarse fotos con lemas por la absolución de Alfon y recogida de firmas.
En el Estado español, al calor de la crisis y la resistencia a las medidas austeritarias, ha crecido la criminalización de la protesta social.
Al caso de Alfon se suma el de Miguel e Isma, detenidos durante las marchas por la dignidad del 22M en Madrid. También el caso de Carlos Cano y Carmen Bajo en Andalucía. Carmen y Carlos fueron condenados a tres años y un día de prisión y al pago de una multa de 3.655€. Se los acusó de un delito “contra el derecho de los trabajadores”, por su participación en un piquete durante la huelga general de marzo de 2012.
También fueron condenados a prisión Jon Telletxea y Urtzi Martinez, por su participación en los piquetes de la huelga general de marzo de 2012 en Bilbao, País Vasco.
Este miércoles 10 está convocada una manifestación por la Lbertad de Alfon, y se prepara una nueva jornada para el 18 de septiembre.