Durante los tres últimos años se pagó un total de USD 60.375 millones por deuda externa, informó Maduro. Se decide pagarle a los acreedores mientras se hace caer sobre el pueblo la pesada crisis.
La Izquierda Diario Venezuela @LaIzqDiario_VE
Viernes 4 de noviembre de 2016
Desde el Palacio de Miraflores, el presidente Maduro precisó este jueves los pagos que se han realizado por concepto de deuda externa en los últimos tres años: USD 23.000 millones se cancelaron en 2014; USD 20.557 millones en 2015, y otros USD 16.734 millones en el transcurso de este año. Este mismo día, mientras se hacía semejante confesión, se estaba pagando un monto de USD 183 millones por concepto del pago de intereses en deuda de los compromisos internacionales.
Estos números se dicen fácil, pero constituyen una gran sangría del país para alimentar a los grandes pulpos internacionales cuando el pueblo trabajador y pobre ha sentido sobre sus espaldas una de las más severas crisis económicas, justamente durante estos años.
En pocas palabras, el gobierno de Maduro entre los acreedores internacionales y el pueblo tomó una clara opción, a favor de la voracidad de la rapiña económica imperialista. “Hemos pagado y seguiremos pagando todos los compromisos internacionales” remarca Maduro, insistiendo en que su gobierno cumplirá con todos los pagos de deuda como ha hecho hasta ahora, pese a la merma de ingresos en divisas que sufre el país agravado tras el desplome de los precios del crudo.
Tanto discurso de soberanía nacional para “defender al pueblo” pero el gobierno ha pagado a los buitres internacionales hasta el último centavo. “Somos una Patria responsable y soberana”, acostumbran decir desde el gobierno, y vaya si esto es “soberanía” donde temerosos de represalias si no se les llega a pagar, les garantizan hasta el último centavo a la banca imperialista, todo esto mientras se ha sentido uno de los azotes de la severa crisis. Más que sentir honra de esto, deberían sentir descaro ante semejante situación de llevar al país al optar entre los pulpos imperialistas y el pueblo.
Es que justo durante estos tres años se ha enfrentado una profunda crisis económica, con una severa espiral inflacionaria, una fuerte escasez de productos esenciales, profunda recesión que golpea al conjunto de los asalariados por la severa caída del valor real y los ingresos de los hogares obreros y populares por el alta carestía de vida. Pero el gobierno decide que es mejor pagarles a los acreedores imperialistas, que dar respuesta a la acuciante crisis económica que está recayendo sobre la espalda de las clases trabajadores y pobres del país.
La exorbitante cantidad de dólares dentro del lapso señalado resultan sensibles para los millones de asalariados y pueblo pobre quienes durante dicho interregno vienen padeciendo los golpes de una crisis que el gobierno se empeña en achacar a la "guerra económica", o la "falta de divisas" por caída de los precios del crudo. Se habla de “escasez de divisas”, pero como vemos hay escasez para el pueblo pero no hay escasez de dólares para pagarle a los buitres internacionales.
Pero Maduro, a la par que anunciaba semejante ingesta de dólares destinado a los acreedores internacionales, pagando religiosamente la deuda se quejaba que: “Es el único país del mundo que paga 60 mil millones de dólares, que es un porcentaje altísimo, que tienen solvencia absoluta financiera, política, institucional, moral, y las calificadores de riesgo criminales le aumentan el riesgo país porque es la forma de atacarnos para que no accedamos al crédito natural que tenemos derecho a acceder”.
Pero de qué es lo que se queja Maduro, si es más que sabido que con los acreedores internacionales se paga y aún así sacan los ojos, pues al mismo tiempo que se paga aumentan las imposiciones de los especuladores.
Justamente sectores que hoy se encuentran en el gobierno, incluyendo al propio Maduro y sectores de la vieja izquierda que lo acompaña, en la década de los ochenta y los noventa condenaban que se pagara la deuda externa, y hoy son fieles cumplidores, incluyendo el nuevo séquito de “jóvenes” economistas chavistas, al estilo del efímero ministro de Economía Luis Salas, para quienes pagar la deuda es algo normal cuando se asumen “compromisos”. Pero este no es un “compromiso” que deba cumplirse por una cuestión de “responsabilidad” como suelen decir: se trata de un verdadero saqueo.
Por eso es necesario oponerse al pago de esta deuda que termina siendo un peso sobre nuestros hombros. Primero las necesidades de las mayorías del país, de las mayorías obreras y populares. No puede ser que para alimentar la sed de ganancia de un puñado de usureros que viven en la opulencia, tengamos que estar sufriendo los golpes de una agobiante crisis económica, con caída del salario real, desabastecimiento, escasez y una inflación que eleva día a día el costo de vida.
La opción del no pago de la deuda como único remedio al saqueo, a la agobiante crisis y a la opresión del imperialismo, está a la orden del día. ¡Cese al pago de la deuda externa! Basta de dedicar miles de millones de dólares al capital financiero internacional, mientras el país sufre de grandes padecimientos, y se necesitan recursos para los hospitales, escuelas y empresas públicas. ¡Dinero para los hospitales, escuelas, viviendas populares y salarios, no para la usura de esa deuda externa!