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SINDICALISMO. ¿Malestar obrero en la 4T?

Dos importantes noticias han cimbrado el mundo obrero; la renuncia de Carlos Romero Deschamps a la dirección del Sindicato Petrolero y la de Carlos Aceves del Olmo de la Central de Trabajadores de México.

Miércoles 23 de octubre de 2019

Ambas noticias son de trascendencia. Representantes de la más mafiosa y gansteril de la burocracia sindical, y pilares del charrismo de control patronal, Deschamps y Aceves son dos personajes vinculados al aparato priísta de control y disciplinamiento de los trabajadores en México.

Estas renuncias se dan en la 4T, uno de los gobiernos que más aspiraciones de cambio ha generado en México en los últimos tiempos. Si bien Aceves renunció "por motivos de salud", es una realidad que los líderes charros del PRI están en la mira.

La llegada de Andrés Manuel López Obrador al poder fue posible luego de gigantescas protestas contra la Reforma Educativa y por la presentación con vida de los 43 de Ayotzinapa que se combinaron con el descontento de al menos 30 millones de personas que votaron por un cambio aunque sus aspiraciones se vean truncadas por la política limitada en muchos aspectos, ya que , contra las expectativas sembradas, prevalece en gran medida la continuidad con el neoliberalismo de sexenios anteriores por parte del gobierno del Morena.

Un profundo malestar: ciclos pasados

Habrá trabajadores que crean que las renuncias son una victoria y que se abren oportunidades para recuperar, renovar y/o democratizar los sindicatos y que así es posible derribar a la burocracia sindical. Aparentemente estas renuncias, obligadas por la nueva administración, son un acto de justicia acorde con la propaganda del gobierno de que "se viene una ola de democracia" en las organizaciones obreras, según afirmación de Luisa María Alcalde Justiniani, Secretaria de Trabajo de la 4T. Sin embargo, desde nuestro punto de vista, el móvil es otro: descomprimir el descontento y controlar de otro modo a los trabajadores para su explotación.

Estas renuncias se dan a poco menos de un año de la gran huelga obrera de Matamoros que tuvo participación de 90 mil trabajadores de maquila fronteriza por un aumento salarial de 20% y por un bono anual de 32 mil pesos. Existe un profundo malestar en la clase obrera mexicana, no siempre visible, pero que afecta la relación capital-trabajo.

Tal y como lo hemos reseñado en el Mapa de la Resistencia Obrera, han surgido fenómenos de resistencia obrera por lo menos desde 2015. El nuevo ciclo de resisten­cias obreras comenzó con la de la maquila de Chihuahua y la rebelión jornalera de San Quintín en 2015. Los estados con más conflictividad son Tamaulipas, Chihuahua, San Luis Potosí, Sonora y Baja California.

Las luchas obreras se dieron en acereras en Sonora y Baja California, varias maquilas en Tamaulipas, Durango y Tijuana, llanteras en San Luis Potosí, diversas fábricas en Coahuila y Zacatecas, tiendas de autoservicio en Oaxaca, Puebla y la Ciudad de México; fueron blo­queos, paros y huelgas, esporádicos pero significativos. Luchas dispersas que no caben en las estructuras del sindicalismo tra­dicional, que se sostuvieron contra la CTM principalmente.

Este malestar tuvo ascendencia en muchas empresas. En 2016 en empresas como Trinity Rail, BARD, Delphi, Palmolive, Mecalux, Regal Sociedad de Motores Domésticos, BBB, Aju Steel, Modelo, Wall Mart de diversos estados y otras empresas. Ocurría una silenciosa resistencia obrera en la era Donald Trump y luego al poco tiempo de la llegada de la 4T. En el mes de mayo de 2018 reseñamos en nuestro mapa que se realizaron paros de labores por utilidades por parte de 4,000 trabajadores de la maquila Foxconn en Ciudad Juárez, empresa conocida por causar el suicidio de sus trabajadores en China.

En San Luis Potosí, la fábrica de la trasnacional y gigante de la industria llantera, Goodyear, fue ocupada por sus trabajadores para exigir un sindicato independiente contra los charros de la CTM, así como mejores salarios y condiciones laborales en una planta de 1,500 trabajadores. En Tamaulipas 7,000 trabajadores en huelga en la maquiladora Alcom reportaban que sólo les depo­sitaron “1,500 pesos (mientras que debían ser 9,000 pesos) y que el trato es descarado. No puede ser eso en una empresa de más de 7,000 empleados”. Exigieron un sindicato independiente. La multinacional de cableado es cotizada por millones de dólares en la bolsa de EE.UU. en 2017.

También en Tamaulipas, los obreros de la acerera Mecalux fueron a paro por la exigencia de utilidades; unos 700 obreros se montaron en la toma de la empresa. En la maquila Sippsa de la Laguna, unos 500 trabajadores se fueron a paro. A unos días del 1° de mayo surgieron movimientos en rechazo a la explota­ción laboral. Además del ya mencionado en la multinacional Goodyear, se dieron también en la metalúrgica Inmagusa, en la productora de torres eólicas Speco y en la productora de cobre Cupro, también en 2017.

En la trasnacional Inmagusa se ocupó la planta y se echaron a los dirigentes de la CTM. El 21 de abril, un reclamo detonó el movimiento: recibieron 7 mil pesos de utilidades cuando el año pasado llegó un cheque por 30 mil pesos. Finalmente, en Durango, en la maquila de mezclilla OMJC, 2,000 trabajadores se fueron a paro y su protesta fue disuelta por la policía federal; la CTM se deslindó de los ocupantes. Este evento en Durango fue en 2017.

Los contornos de este movimiento tuvieron algunas demandas comunes como repudiar a la CTM

En el caso del movimiento de Matamoros, la negativa de la patronal maquiladora a proporcionar el aumento salarial del 20% y un bono de 32 mil pesos generó la rabia: miles de trabajadores se rebelaron contra los charros priístas Jesús Mendoza y Juan Villafuerte. Las empresas registradas aquí son SGC, Autolive, Coca Cola, Blanquita, Vakita, TPI, Fischer Dinamics, AFX, Autopartes, Konsgberg, Inteva, Glasmex, Componentes Universales, Parker, Tyco, Cepillos, APTIV, Autolive, Bulk Pack de México, Procesos Logísticos.

También las empreas Varel, Easy Way, Tyco, Politech, Salinera la Boladera, Productos Electromecánicos, Candados Universales, KSM, Cepillos de Matamoros, JHC de México, Ensambladoras de Matamoros, TRICO, TIDI, FIT Optoelectrónica, Lineage Power, Castlgith, Corecomposities, Desconfimex, Cambridge Internacional, CTS Electronics, Polytech, Victoreen, Mecanismos de Matamoros, NP Company, OHP Operators, OLSON, ILSCO, Signal Processing Mecalux, Flux Metals, Tridonex, Sigosa.

También se dieron a la par las huelgas y paros del SITUAM, de los profesores del CCH-UNAM, y de la maquila NAMS en Ciudad Juárez Chihuahua. Y pronto el movimiento irrumpió un par de días en la Coca Cola de Ciudad de México. Son todos síntomas de un malestar oculto, silencioso, en las filas de los trabajadores.

Buscando nuevas subordinaciones

Estas luchas y específicamente las de Matamoros encendieron los focos rojos en la administración amloísta. En dicha localidad 90 mil obreros se enfrentaron a los esfuerzos coordinados de los charros priístas, la Secretaría del Trabajo, los gobiernos municipal y estatal, la patronal maquiladora y hasta del jefe de los senadores morenistas Ricardo Monreal. Hasta que lograron sus objetivos.

La democratización de los sindicatos pregonada por la 4T quedaba mal parada. Se hacía urgente que se avanzara en su proyecto de conformar una "base" sindical corporativizada integrada al Morena a costas del recambio de las viejas dirigencias del charrismo príista. El anuncio de la conformación de la Central Independiente de Trabajadores] (CIT) encabezada por el neocharro y senador morenista Napoleón Gómez Urrutia resultaba insuficiente.

Esto explica cómo la secretaria de Gobernación de la 4T realizó presiones en un poderoso gremio, como el petrolero, para que hubiera recambio sindical y así evitar que se extienda el descontento en el seno del charrismo priísta. Así, la renuncia de Romero Dechamps y el recambio en la CTM pretenden pasivizar y desactivar el descontento obrero cada vez mayor en el país en el silencioso mundo del trabajo, mediante la coerción desde arriba hacia los charros sobrevivientes para que ejerzan un mayor control de sus bases con tal de mantener sus jugosas prebendas burocráticas.

¿Cuál es la principal tarea de pasivizar y reordenar el control de los trabajadores en México? Es continuar con la super explotación del trabajo. Es necesario el control de los trabajadores mexicanos para garantizar la relación de explotación casi de paraíso que tienen las grandes transnacionales en medio de la crisis mundial.

La tarea de las y los trabajadores en México es luchar por un sindicalismo, democrático, independiente del Estado y sus instituciones, clasista e internacionalista. Al servicio de las luchas para la dignidad de la vida mediante la erradicación de la explotación asalariada.