Esta fue la primera aparición pública luego de su salida del Ministerio de Salud hace unos meses, marcada por las transversales críticas a su gestión y por su pésimo manejo de la pandemia.
Miércoles 16 de septiembre de 2020
Jaime Mañalich volvió sólo como él podía hacerlo: Lo hizo defendiendo su gestión en la pandemia y, como guinda de la torta, en un taller de la Fundación Jaime Guzmán. Qué mejor combinación para el ex Ministro que tiene gran parte de las responsabilidades políticas, junto a Piñera, de las consecuencias sociales de la pandemia.
"Teníamos que lograr que el brote de esta enfermedad no hiciera colapsar la capacidad hospitalaria. Aplanar la curva de los casos y demorarla en el tiempo y hacer crecer la capacidad de hospitalizar y tratar a los enfermos, cosa que en realidad todo el mundo reconoce que en Chile se hizo extraordinariamente bien" dijo Mañalich, sin arrugarse, el mismo día en que los fallecidos superan los 12 mil en el país.
No debemos olvidar que Chile es además uno de los países con más contagios por millón de habitantes, y en esto el gobierno y Mañalich tienen gran responsabilidad con su política de "vuelta a la normalidad", y de mantener funcionando sectores no esenciales.
El Ministro que reconoció que no conocía la pobreza que había en Santiago y que fue dura y permanentemente cuestionado por ocultar información, volvió con sus frases que bordean los delirios de grandeza, al señalar que Chile fue “el primer país del mundo que dijo que era prudente que todo el mundo usara mascarillas, en toda ocasión”.
Frase similar a la de que tendríamos "el mejor sistema de salud del mundo", y que fue objeto incluso de burlas por las redes sociales durante semanas, por contrastar con la dura realidad de los hospitales públicos.
Y luego, en su estilo victimizante, señaló que " Toda la oposición, incluidos los alcaldes, se nos vinieron a la yugular."
Otra vez volvió con prepotencia el ex Ministro Mañalich, sin reconocer errores y defeniendo a rajatabla su gestión. Otra vez se hace la víctima, sin reconocer que las verdaderas víctimas son los miles de muertos y sus familias, que ha dejado como triste saldo la pandemia, cuando él estaba "a cargo" de enfrentarla.