Mañana miércoles se vota, en sesión extraordinaria, el estudio de impacto ambiental del proyecto minero Dominga. Este proyecto es el mismo que se rechazó en 2017, debido a evidentes deficiencias presentes en el mismo. Además, el proyecto posee recursos pendientes de resolución en la corte suprema, que de prosperar anularían la votación.
Fernando Jiménez Trabajador patrimonial y columnista de La Izquierda Diario Cultura
Martes 10 de agosto de 2021
Hace ocho años, Andes Iron presentó su estudio de impacto ambiental para que Minera Dominga fuera evaluado por el SEA (Servicio de Evaluación Ambiental). El proyecto fue rechazado en 2017, mientras funcionarios del SEA denunciaban presiones desde los mandos centrales para aprobarlo. Los motivos de haberlo rechazado fueron varios: levantar una línea de base insuficiente, identificar y evaluar erróneamente los impactos, proponer medidas parciales frente a ello. Además, el proyecto generó un fuerte rechazo entre la población, debido a que su implementación impactaría directamente la Reserva Nacional de Pingüinos de Humboldt
La votación de mañana es inédita. Por primera vez, un proyecto que se encuentra judicializado, se someterá a votación en la comisión. En ella, votarán operadores del Gobierno como son el Delegado Presidencial (los ex-intendentes) así como Seremis. Es más, la instancia está liderada por el Delegado Presidencial designado a dedo y no por la Gobernadora electa democráticamente.
El proyecto minero Dominga se sitúa en un contexto de aguda crisis ambiental. El día de ayer, el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) publicó un lapidario informe al respecto. En el documento, se establece que parte del daño que ha sufrido el ecosistema se ha vuelto irreversible. Adicionalmente, y por primera vez, se atribuye la total responsabilidad de este daño a la intervención humana, con los niveles de gases de efecto invernadero más altos en 800.000 años.