Mientras siguen los despidos, el Gobierno, junto a sectores de la oposición, hace maniobras parlamentarias para liquidar cualquier proyecto anti-despidos. La denuncia del Frente de Izquierda.
Jueves 5 de mayo de 2016
El martes por la noche todo era incertidumbre en el Congreso. Los medios y hasta fuentes del oficialismo decían que el miércoles se haría una sesión para tratar la Ley de Acceso a la Información Publica impulsada por el Poder Ejecutivo.
El Frente para la Victoria, mientras su gobernadora de Tierra del Fuego ajusta y detiene luchadores, en el Congreso seguía reclamando que ingrese por la mesa de entradas la media sanción del Senado del proyecto antidespidos que el PRO sigue cajoneando, para llevarlo a una sesión especial. El Frente de Izquierda, con fundamentos muy distintos, también exige el tratamiento de la ley. Cada hora, las autoridades del PRO decían que a la hora siguiente el proyecto entraba. Finalmente, cerca de las 22 horas del martes se develó la incógnita: los presidentes de las comisiones de Presupuesto (Luciano Laspina del PRO) y Legislación del Trabajo (Alberto Roberti del Bloque Justicialista) de la Cámara de Diputados convocaban a una reunión conjunta para establecer un cronograma de discusión sobre la ley antidespidos.
En criollo: Cambiemos y el bloque de Bossio llegaron a un acuerdo para frenar cualquier posibilidad de que el proyecto se discuta o en la sesión del miércoles o en la especial del jueves. Un acuerdo al que también se sumó Sergio Massa, aunque disimulándolo desde los canales de televisión con definiciones para la tribuna, cuando en realidad es uno de los responsables de la actual situación parlamentaria en relación a los proyectos para frenar despidos. Un juego de dilaciones y maniobras donde los trabajadores que están sufriendo los despidos y el ajuste son los convidados de piedra. Una vez más.
Dos fueron los principales hechos con los que consumaron esta maniobra. Por un lado, llevar la discusión a reuniones informativas, donde se invitará a las centrales obreras, y la próxima semana a representantes de las empresas y al ministro de Trabajo Jorge Triaca. La estrategia de Cambiemos no es sólo extender el debate por dos semanas al menos sino realizar reformas al proyecto, con lo cual, si logra aprobarlo en el recinto en Diputados, deberá ser girado en revisión al Senado. Y mientras pasan las semanas “debatiendo”, siguen los despidos. De esta maniobra es abiertamente cómplice el Bloque Justicialista de Bossio, negociando también la inclusión de medidas a favor de las Pymes y desnaturalizando cualquier traba a las patronales para poder despedir. Buscan un “proyecto consensuado”, que puede ser cualquier cosa menos una Ley Antidespidos. Cuentan para ello con el apoyo de varios diputados de Massa, como el empresario De Mendiguren y otros.
Por otro lado, algo para lo que hasta los más viejos en el Congreso no recuerdan antecedentes: hasta hoy mismo no se había girado el proyecto desde su cámara de origen, el Senado, cuestión que suele ocurrir con relativa velocidad. Casi infantil, pero real.
El plenario de comisiones de ayer comenzó con el reclamo de varios diputados a Laspina para que entregue la media sanción que supuestamente los habían convocado a discutir. El diputado del PRO no tuvo mucho empacho en decir con su mejor cara de pocker que no la tenía y que además no hay ningún reglamento que disponga el tiempo en que se produce el paso de una Cámara a otra.
Es que desde diversos bloques de la oposición, se había propuesto la realización de una sesión especial para este jueves con el fin de tratar la norma directamente salida del Senado, incluso a pesar de los límites que ese proyecto tiene. Pero, como denunció hoy en la reunión la diputada Myriam Bregman (FIT), “se sentaron sobre el expediente votado en el Senado para que no llegue a la Cámara de Diputados y pueda ser tratado aquí. Este jueves diez diputados que representamos a muchos más habíamos pedido una sesión especial para tratar el proyecto en el recinto, y queda más que claro que esta reunión convocada por el PRO tiene como único objetivo obturar el tratamiento de esta ley”.
Además, Bregman denunció que “con la excusa de escuchar a más sectores quieren que venga aquí a exponer el lobby empresario para el que ellos gobiernan. Cada día de demora aumentan los despidos, la inflación y el ajuste. En cambio, no demoraron un día los diputados y senadores en traer al Congreso y hacer votar en forma express la entrega a los fondos buitre. Nosotros desde el Frente de Izquierda tenemos un proyecto mucho más favorable a los trabajadores, que es una verdadera respuesta integral a la emergencia. Sin embargo creemos que es urgente que se trate el proyecto venido del Senado”, agregó la diputada.
Servicios Audiovisuales en Sala 2, Anexo C. Reunión de las Comisiones de Presupuesto y Hacienda y Leg. del Trabajo. pic.twitter.com/B3ZVDxUQaO
— DSE HCDN (@DSE_HCDN) 4 de mayo de 2016
Maniobras por un lado, acuerdos por el otro, trampas por doquier para que la discusión sobre los problemas de los trabajadores no llegue a la Cámara de Diputados. Más allá de este escenario, queda claro que la ofensiva contra el empleo no se puede detener si el movimiento obrero no toma cartas en el asunto, mediante sus métodos de lucha. La movilización del 29 de abril muestra que hay bronca y fuerzas para enfrentar el ajuste. Allí el tema de la ley antidespidos fue un tema obligado de los oradores. Es más necesario que nunca que las centrales sindicales convoquen un paro y un plan de lucha contra el nuevo ataque del gobierno, en defensa de los puestos de trabajo y el salario.

Redacción
Redacción central La Izquierda Diario