Los rescatistas enviados por distintos países han reconocido lo que el gobierno de Peña Nieto, no. “La realidad es que las organizaciones independientes son las que apoyan al pueblo" afirman.
Jueves 21 de septiembre de 2017

Foto: Ernesto Castañeda
Desde el portal del Movimiento Migrante Mesoamericano se difunde la solidaridad de centroamericanos tras el pasado sismo. Como lo hicieron en estados como Oaxaca y Chiapas después de ser severamente afectados por el sismo del 7 de septiembre, los primeros en poner el cuerpo en la remoción de escombros –ahí donde la llegada de víveres, que envía la población se ha dificultado– han sido el esfuerzo de nuestros hermanos migrantes.
Para ellos, quienes –en su gran mayoría provienen de países centroamericanos– atravesar el país rumbo a los Estados Unidos es significado de vivir un calvario por las condiciones que el propio gobierno de Peña Nieto ha establecido; desviando las rutas donde se encuentran albergues o casas para migrantes, siendo perseguidos y reprimidos por migración o estando a la suerte del narcotráfico, etc.
Durante el reciente recorrido de Peña Nieto a Morelos, se sabe por algunos medios como Proceso que una mujer enfurecida gritó al mandatario “Ensucia tu camisa de miles, cerdo”. Sin que éste se inmutara, avanzó en compañía del gobernador Graco Ramírez, quien también fue recibido a gritos y abucheos de jóvenes y trabajadores molestos por la situación que se vive en el lugar.
Esta ocasión el camino de los migrantes se ha encontrado con la devastación en la zona centro del país. En Morelos, se dice que la desolación impera, sin embargo, también está presente el enojo y coraje de la gente contra las autoridades –que a cada hora que transcurre– demuestran su incompetencia y oportunismo político. Nuestros hermanos migrantes, junto a un grupo de limpiaparabrisas han protagonizado las labores de remoción en Morelos, la solidaridad tiene su rostro y estará presente en la población de la entidad.