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ABORTO LEGAL SEGURO Y GRATUITO. Marcha contra el aborto: “El bebito”, banderas argentinas y 20 mil feligreses alterados

Este domingo se realizó una nueva movilización en contra de la legalización del aborto. Los llamados grupos "pro vida" marcharon al Congreso.

Domingo 20 de mayo de 2018

Fotografías: Martín Cossarini * Enfoque Rojo

Durante las primeras horas de la tarde del domingo se realizó una movilización de los sectores que se oponen a la legalización del aborto.

La Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina, Argentina Pro Vida, Red Federal de Familias y, por supuesto, toda la red de iglesias y parroquias de la iglesia Católica fueron las organizaciones encargadas de llevar adelante lo que ellos denominan la “Marcha por la vida”.

Esta es la segunda movilización organizada desde que se inició en el Congreso el debate para tratar la despenalización del aborto. A diferencia de la del 25 de marzo, en esta marcha el punto de encuentro fue el Congreso.

Un dato a tener en cuenta, sobre todo porque ya faltan muy pocos días para que finalmente las diputadas y diputados firmen dictamen y el proyecto pueda llegar por primera vez al recinto, es que en esta oportunidad la convocatoria fue en varias provincias del país.

La marcha del domingo estaba constituida básicamente por hombres y mujeres que promediaban los 40 años, acompañados de niñas y niños. Se notaba la ausencia de jóvenes y adolescentes. Los pañuelos verdes fueron reemplazados por banderas argentinas, y la algarabía de canciones y bailes por la solemnidad del himno nacional.

La iglesia católica, consciente de los límites de su discurso en contra de este derecho elemental, no escatimó en gastos y dispuso de micros para que las personas del interior del país pudieran llegar a la plaza del Congreso.

Tirando toda la carne al asador, al Congreso llegaron alrededor de 20 mil personas. Podría decirse que lo que las altas jerarquías de la iglesia católica del país proclaman, incluido el Papa Francisco, no es lo que la mayoría de sus feligreses apoyan.

Las consignas estuvieron en sintonía con lo que se viene escuchando a lo largo del debate por parte de quienes están en contra del aborto. Como siempre no solo fueron bizarras, sino que algunas no pudieron ocultar sus rasgos fachistoides. Por ejemplo al comparar los pañuelos blancos y los niños nacidos bajo cautiverio en la última dictadura cívico militar. Con los pañuelos verdes y la posibilidad de interrumpir un embarazo.

Este tono de las consignas se refuerza con la presencia del referente nacionalista Alejandro Biondini.

Por supuesto que en esta marcha tampoco estuvo ausente “El bebito”, que cual amuleto mundialero, ahora que falta tan poco para ese evento deportivo, estuvo al pie del escenario.

En un intento de contrarrestar el apoyo masivo de sectores de la cultura (actrices y actores, escritoras, periodistas) esta vez al escenario subieron algunas “caras” conocidas del mundo televisivo. Como el periodista Gastón Recondo, Maru Botana o Amalia Granata.

Hay un dato que este domingo se cristalizó en el petitorio que leyeron. Y es un dato importante, porque estas organizaciones y sus voceros lo mencionaban camuflado con su oposición al proyecto presentado por la Campaña. Pero esta vez lo gritaron a viva voz.

No solo se oponen a la legalización del aborto, sino que exigen que tampoco exista el aborto no punible. Es decir que no sea posible interrumpir un embarazo en las tres causales que hoy establece el Código Penal.

Por eso solicitan la “derogación del permiso de abortos en situaciones extremas o excepcionales que rige en nueve provincias del país”.

Si bien es cierto que todas las encuestas demuestran el amplio consenso que hay a favor de la legalización del aborto. También es cierto que existe un lobby de un sector del parlamento que junto con la jerarquía de las iglesias católicas y evangélicas intentan a como dé lugar morigerar lo más posible el proyecto de la Campaña.

Por eso, si bien es cierto que el debate es en el Congreso, la lucha por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito deberá seguir, sin excusas, en las calles.