Más de siete mil personas formaron una gran columna que reflejaba el hartazgo y la indignacion ante las desapariciones forzadas en Jalisco. Poco después de las 17:00 horas avanzaron a la Fiscalía General del Estado. "Vivos se los llevaron, vivos los queremos", se escuchaba, recordando el descontento de Ayotzinapa que nunca se fue, sólo fue contenido.
Lunes 26 de marzo de 2018
La desaparición forzada de Javier Salomón, Marcó Avalos y Daniel Díaz ha desatado en el estado de Jalisco el gran descontento qué existe en amplios sectores de la población principalmente jóvenes. Días después de la desaparición, la marcha convocada por los compañeros estudiantes del Centro de Arte Audiovisual (CAAV y la posterior asamblea, demostraron que los jóvenes tenemos disposición de organizarnos y luchar porque no haya ni un solo desaparecido más.
La lista de desaparecidos aumentó. En cuestión de horas se sumaron los casos de dos estudiantes de CUCS Susana Carolina y Ulises Arellano, además de Pedro Ruiz de 14 años. Susana y Pedro aparecieron sin que aún se hayan esclarecidos sus casos, mientras que Ulises Arellano fue hallado sin vida este domingo. Se recuperó también el caso de Ulises Cardona, desaparecido meses atrás por elementos de la Marina y la lista sigue aumentando haciéndonos ver a todos los presentes lo terrible de la realidad en que vivimos, en donde a la juventud se le desaparece.
Hoy salimos a recuperar la consigna de "fue el Estado" y sus podridas instituciones, el Ejército, la Marina, los cuerpos policiacos, el sistema de justicia. Todos están involucrados en una "guerra contra el narco" así bautizada por el régimen, pero que hoy claramente vemos que es una guerra contra el pueblo trabajador, las mujeres y la juventud.
La indignación vuelve a traernos a la calle. Para lanzar un grito que haga eco de todas y cada una de las miles de desapariciones que se han dado en esta fallida guerra contra el narco. El Estado se ha dado a la tarea de exterminarnos, con la fuerza de sus policías, militares y la colusión con el crimen organizado. Poco a poco las cifras de asesinatos, desapariciones, feminicidios y hostigamiento se ensanchan.
Pero este paronama de desesperanza, en todo caso, debe llenarnos de coraje. Porque el capital y sus armas no van a ceder a esta lucha. Por eso nosotros habremos de decir con claridad que tampoco vamos a ceder ante ellos.
La violencia es el pan de cada día. Con opresión y miedo que pretenden replegarnos. Por eso ante los intentos de atemorizar a la población debemos unirnos: estudiantes, trabajadores, profesores, amas de casa, el movimiento de mujeres y las luchas campesinas e indígenas.
Ahora la militarización pretende hacer de la excepción el estado normal de nuestra vida. Por eso hay que gritar con fuerza, no queremos a los militares en las calles, no queremos más policías, no queremos ciudades amuralladas, parques enrejados o torniquetes en las escuelas. Queremos dejar de vivir con miedo.
Es por eso que desde el Movimiento de los Trabajadores Socialistas (MTS) y la Organización Estudiantil Anticapitalista (OEA) abrazamos los acuerdos de la asamblea interuniversitaria de poner en pie un fuerte movimiento estudiantil que, en alianza con los sindicatos que se reivindican democráticos, las organizaciones sociales y las organizaciones de familiares de desaparecidos, confíe en sus propias fuerzas y que discuta un plan de lucha para exigir que los militares regresen a sus cuarteles, que sea derogada la Ley de Seguridad Interior y que conforme comisiones de búsqueda independientes compuestas por familiares y especialistas.