A 44 años de la masacre, aún impune, efectuada por el gobierno represor del PRI hacia los estudiantes que se movilizaron contra la antidemocracia del régimen, las demandas de libertad a los presos políticos y abajo el régimen asesino resuenan con toda vigencia.
Martes 9 de junio de 2015
El regreso del Partido Revolucionario Institucional (PRI) al poder se dio con un hipócrita discurso que hablaba de un partido renovado. A tres años de la llegada de Peña Nieto su política represiva ha desnudado el carácter asesino del régimen político, así como sus principales partidos e instituciones.
Este año el llamado a la marcha histórica del 10 de junio se da tras la brutal represión del pasado 7 de junio, ordenada por Peña Nieto y avalada por el INE y los partidos políticos para imponer la jornada electoral que los padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos llamaron a repudiar.
Elecciones manchadas de sangre
La desaparición de los 43 normalistas generó una de las peores crisis de legitimidad del gobierno, pues desnudó como la policía local en asociación con el narcotráfico y con ayuda del ejército actuaron para orquestar una represión que causó el asesinato de seis personas, entre ellos Julio César Mondragón, el cual fue desollado, varios heridos y 43 compañeros desaparecidos.
El régimen a toda costa trató de legitimarse a través de las jornadas electorales, para lo cual efectuó un enorme despliegue de fuerzas represivas con elementos del ejército, la policía federal, la gendarmería, la marina y las policías locales.
La represión fue el marco de estas elecciones. Pocos días antes de la jornada estudiantes y activistas de la Universidad Veracruzana fueron golpeados con bates y machetes en un domicilio con la impunidad de la policía y el gobierno del estado.
En Puebla 7 estudiantes fueron detenidos presuntamente por “incendiar” sedes del Instituto Electoral el pasado 1 de junio. El operativo fue simultáneo en 5 casas y fueron brutalmente golpeados. Los estudiantes fueron liberados “bajo reservas de ley”.
En Oaxaca, durante la jornada electoral, los maestros pertenecientes a la sección XXII de la CNTE fueron reprimidos, dejando un saldo de más de 90 profesores detenidos arbitrariamente, así como el encarcelamiento de Heriberto Magariño integrante del Partido Obrero Socialista (POS) y 11 compañeros detenidos en Chiapas del Frente Popular Revolucionario. En Tlapa Guerrero fue asesinado el compañero Antonio Vivar Díaz (egresado de la UPN) y cuatro personas heridas, debido a que la policía federal abrió fuego contra la población.
Misma política, mismo PRI
Desde la llegada del PRI a la presidencia, los movimientos sociales y los activistas han sido víctimas de la política de Estado, la represión y la criminalización de la protesta.
Los años 2012 y 2013 se caracterizaron por la represión orquestada por el gobierno federal en asociación con Ebrard y Mancera en el DF. El primero de diciembre en la toma de protesta de Peña Nieto, se detuvo arbitrariamente a 104 personas que hasta el día no han sido reparados por la violación de sus derechos humanos. Lo mismo con los 22 detenidos de manera arbitraria el 10 de junio del 2013, que hasta el día de hoy siguen sin obtener la recomendación por la comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF).
La movilización también exige que la CDHDF dicte la recomendación y el Estado efectúe la reparación del daño.
Libertad a los presos por luchar
Hoy son decenas de luchadores sociales que el Estado mantiene presos por luchar. Por ello esta marcha levanta la consigna de libertad a Nestora Salgado integrante de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC) y de su policía comunitaria; Rubén Sarabia Simitrio y su hijo Atl Sarabia pertenecientes a la organización 28 de Octubre, presos en Puebla; Mario Luna, perteneciente a la tribu yaqui; Jaqueline Santana y Bryan Reyes, activistas estudiantiles y todos los presos políticos del país.
Por una gran movilización
Desde el Movimiento de los Trabajadores Socialistas convocamos a movilizarnos este 10 de junio a las 16.00 hrs de la escuela de Ciencias Biológicas en el Casco de Santo Tomás, exigiendo la libertad inmediata y absoluta de todos lo compañeros detenidos en las jornadas del 7 de junio y de todos los presos políticos del país, para denunciar y repudiar la criminalización y represión que sufren los movimientos sociales que no piensan callarse ante la implementación de las reformas estructurales, megaproyectos y la militarización del país y contra el régimen asesino que ha pasado todas las reformas estructurales que dicta el imperialismo.