El jefe de gabinete asistió por segunda vez al Senado para presentar su informe mensual de gestión. Respondió más de 800 preguntas sobre empleo, inflación, salario, tarifazos y Malvinas.
Jueves 29 de septiembre de 2016
El jefe de gabinete Marcos Peña se presentó ayer ante el Senado para brindar su informe mensual de gestión, acorde a lo establecido en la Constitución. Esta es la segunda vez que Peña asiste personalmente al Congreso para cumplir con este mandato.
En esta ocasión el jefe de gabinete tuvo que responder 822 preguntas formuladas por 35 senadores de los 72 que tiene la Cámara. Desde el FpV dispararon 558 consultas, es decir, la mayor parte de la información requerida. El tema por el que más se indagó fue la política energética del Gobierno.
La jornada duró alrededor de 5 horas y consistió lisa y llanamente en una defensa de los primeros nueve meses de la gestión de Cambiemos, con una tibia autocrítica solamente en el punto de las tarifas. Peña se mantiene fiel al estilo del presidente, quien también hizo gala de un nulo sentido de la autocrítica al presentar los datos del Indec sobre la pobreza , ayer mismo.
Mucho ruido y pocas nueces
Para arrancar Peña dio un discurso en el que, entre otras cosas, agradeció a los senadores de la oposición por acompañar en la Cámara Alta leyes "trascendentes para el futuro del país". El funcionario macrista no puede desconocer el inmenso favor recibido por parte de los legisladores de la oposición kichnerista que entre otros proyectos “trascendentes”, votaron la entrega a los fondos buitres. A no confundirse, la catarata de preguntas vertidas, la actitud de increpar de manera abundante al jefe de gabinete en esta ocasión, no se condice con el criterio con que los mismos senadores deciden levantar la mano para votar. "Gobernar en minoría nunca es fácil", aseguró Peña, a menos que en la oposición te topes con la “resistencia” kirchnerista, podría haber agregado.
Al cierre de la sesión especial que comenzó cerca de las 14 h, el jefe del bloque de los senadores del PJ-FpV, Miguel Pichetto, le recriminó al ministro coordinador que dejó sin abordar el tema de la llamada “inseguridad".
El último orejón del tarro
Cuando se produce una recuperación económica "la última variable que se recupera es el empleo", afirmó Peña. Así que, de acuerdo a este planteo oficial lanzado como dogma, es lógico que los trabajadores y sectores populares azotados por el desempleo creciente desde diciembre, deban tener más paciencia. ¿Al final de qué túnel aparecerá la recuperación del empleo?, es la pregunta que quizás habría que haber hecho al funcionario.
Lo que no aclaró Peña es que resulta difícil que la “variable empleo” se recupere, mientras el mismo Gobierno alienta los despidos. Más de 100 mil empleos formales fueron destruidos por el Estado en todos sus niveles. Para fin de año Cambiemos tiene en carpeta una tercera etapa de “modernización” y tiene bajo la lupa los puestos de trabajo de otros 100 mil estatales más.
El jefe de Gabinete aseguró que en julio se registró "un cambio de tendencia a favor de la recuperación del empleo en sector privado "de 3.700 casos" aunque reconoció que es un proceso "gradual".
"Es muy importante, que se pueda recuperar el poder adquisitivo del salario", afirmó Peña, que desde que asumió Cambiemos cayó un 10 por ciento, le faltó agregar. Con la baja de la inflación, “que esperamos en septiembre esté por tercera vez debajo del 1,5", el salario se está "recuperando un punto y un punto y medio" y este es todo el argumento que esgrime el oficialismo para cerrar cualquier canal de diálogo con respecto al reclamo de amplios sectores por la reapertura de las paritarias.
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Con más dialogo ¿pasará?
"Visto en perspectiva, se podrían haber hecho las cosas distintas", sostuvo Peña en la única frase que puede entenderse con algún nivel de autocrítica sobre la gestión de Cambiemos. De todos modos, el jefe de ministros se encargó de aclarar que "el tema tarifas para nosotros no está terminado" y explicó que "hay un desajuste enorme que tenemos, con muchísimo diálogo, resolver". Cuestión de tiempo para ver si el Gobierno se propone ir hasta el final con su plan de tarifazos, aunque quizás esta vez apueste a un mejor diálogo para evitar “problemas de comunicación.
Es difícil de creer
Respecto a la cuestión Malvinas, Peña sostuvo "que es una política de Estado" el reclamo argentino sobre la soberanía del archipiélago. "Pese a que hubo distinto tipo de ruidos, ratifico el absoluto compromiso del presidente con la defensa de la soberanía y el reclamo del país" sobre las islas Malvinas. Respecto al comunicado conjunto entre la Argentina y el Reino Unido, aseguró que “no fue un acuerdo sino una hoja de ruta" para trabajar de manera conjunta en la construcción de "un mayor diálogo" entre ambas naciones.
Peña sabrá disculpar la sospecha y la dificultad para creer en la defensa tan acérrima de la soberanía por parte del presidente. A lo largo de estos nueve meses, más que defender la soberanía, se lo ha visto arrodillándose ante el capital imperialista internacional y entregar sin filtro el futuro del país con el pago a los buitres y el endeudamiento.