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Red Internacional
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REFORMA A CARABINEROS. Más allá de la demagogia, Piñera realmente apuesta por fortalecer la capacidad y la eficacia operativa de Carabineros

Este viernes el presidente reunió en La Moneda a una comisión compuesta por todos los poderes del Estado, más organizaciones oficiales de Derechos Humanos y también un diputado DC y otro de derecha. Al salir de la cita declaró que esta comisión elaboraría una reforma a Carabineros y que la base de ese pacto será la aprobación de las actuales leyes represivas que se tramitan en el Congreso.

Gabriel Muñoz

Gabriel Muñoz Licenciado en Historia

Sábado 10 de octubre de 2020

Piñera en en el discurso de salida a esta reunión habló demagógicamente de la protección a los derechos humanos. Según él la seguridad social, orden público y el respeto por los derechos humanos son conciliables. Llegó a afirmar que esta reforma "es lo que exige la gente".

Nada más alejado de la realidad. Pues la policía chilena posee un amplio prontuario de corrupción, encubrimientos, hechos graves como asesinatos, torturas, lesiones graves, mutilaciones oculares y el reciente caso donde un menor de 16 años resultó lanzado desde un puente por un agente de Fuerzas Especiales. Es decir, la violación a los derechos humanos y la represión es parte estructural del carácter que tiene: ser un aparato especializado de agentes armados que protegen con la violencia la propiedad privada.

¿Cuál son los ejes de la "reforma a Carabineros" de Piñera?

  • Primero, fortalecer la capacidad y la eficacia operativa de Carabineros para proteger a los ciudadanos.
  • Segundo, fortalecer una supuesta "cultura y prácticas" para proteger los Derechos humanos de todas las personas.
  • Tercero, mejorar la transparencia y la probidad con que se utilizan los recursos públicos

Llamó a acelerar la aprobación de las leyes del gobierno que se tramitan actualmente en el Congreso. Todas estas leyes se concentra en plan de modernización de las policías. Que entre otras medidas aumenta la remuneración de los agentes policiales, les permite realzar investigaciones por fuera de las ordenes judiciales, aumenta los recursos para inteligencia, mayor armamento y la introducción del deber de las FFAA de proteger "infraestructura crítica".

Los integrantes de la comisión que reformará a Carabineros

En la reunión con Piñera participaron los integrantes designados de la comisión de reforma de Carabineros, los ministros Víctor Pérez (Interior), Ignacio Briones (Hacienda), Hernán Larraín (Justicia), el general director de Carabineros, Mario Rozas (general activo durante la rebelión popular) y los subsecretarios del Interior, Juan Francisco Galli y de Prevención del Delito, Katerine Martorell.

También estuvieron los invitados permanentes de la comisión como son el presidente de la Corte Suprema, Guillermo Silva, el fiscal nacional, Jorge Abbott, el contralor, Jorge Bermúdez, quienes podrán participar con derecho a voz y voto en las sesiones e instancias de la comisión. Entre los invitados especiales, que no poseen derecho a voto, están la defensora de la Niñez, Patricia Muñoz, el director del INDH, Segio Micco, Franz Vanderschueren, del Instituto Derechos Humanos; Daniel Johnson de la Fundación Paz Ciudadana; Catalina Mertz de la Fundación Paz Ciudadana, el diputado Miguel Ángel Calisto y el senador Felipe Kast.

Se trata de amplio arco de poderes del Estado, fuerzas políticas de los 30 años y organismos de Derechos Humanos que serán solamente consultadas. Una completa farsa. El propio Estado chileno, y sus agentes, reformarán a su propia policía. Esto permitirá continuar el pacto existente entre La Moneda y la impunidad que mantiene a cientos de policías libres a pesar de comprobarse sus ataques contra la vida de manifestantes desde el inicio de la revuelta popular en Chile.

¿Nueva policía o disolución de Carabineros?

La política del gobierno es un perfeccionamiento de la actual institución de Carabineros. La oposición plantea otra política. El Frente Amplio y el PC han anunciado que rechazarán la partida presupuestaria de carabineros. Algo mínimo, dado que no puede seguir financiándose con recursos públicos la violación sistemática a los Derechos Humanos.

Según el FA es urgente una "refundación de la policía" y la salida del actual general Rozas. A este respecto cabe preguntarse: ¿Es posible reformar la policía para que cambie su carácter? ¿Cuál es el rol de la policía? ¿Detener el narcotráfico, la delincuencia, resguardar la seguridad de desplazamiento y tránsito? ¿Proteger a las familias? Obviamente, no existe ninguna cifra o estudio sólido que demuestre que la dotación policial sea efectiva en el combate del narcotráfico o en la disminución de la "delincuencia". Y abundan los relatos y pruebas de que en realidad son perjudiciales para la población. En la calle y en las poblaciones la policía no es garantía de seguridad, sino de peligro.

El rol de Carabineros, un cuerpo de parásitos sostenidos con los impuestos que paga el pueblo trabajador, es reprimir y mantener la paz de los ricos, la explotación y opresión que representan los 30 años de gobiernos capitalistas neoliberales. No puede reformarse, menos en los marcos de este régimen. No hay reforma ni mejora posible de la represión, o de la institución que la ejerce: hay que eliminarla. Mientras exista la policía, habrá represión.

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Es urgente movilizarse por juicio y castigo y poner fin a la impunidad. Pero tenemos que advertir que el desarme de Fuerzas Especiales, la salida de tal o cual general, su juicio o encarcelamiento, no pondrá fin a la represión. Tampoco este Estado permitiría la aparición de una "policía light" sin armas como se ilusionan los parlamentarios del FA.

Por eso, luchamos por la disolución completa de la policía y todas las fuerzas de seguridad, como parte del programa de lucha contra este Estado de los capitalistas y por un gobierno de los trabajadores, al tiempo que defendemos y promovemos todas las formas de autodefensa obrera y popular. Las funciones de seguridad deben ser reemplazadas por los trabajadores haciéndose cargo de su propia autodefensa; es decir, por milicias de la clase trabajadora, subordinadas y controladas por las organizaciones obreras y del pueblo oprimido, con participación de organizaciones no estatales de Derechos Humanos; aspecto inseparable de la lucha revolucionaria por acabar con el capitalismo, para construir una sociedad libre de opresión y explotación.

En el marco de que el enfrentamiento físico se vuelve una realidad inexorable ante la voluntad férrea de los ricos en defender sus privilegios y la impotencia de la izquierda parlamentaria por hacer algo al respecto.


Gabriel Muñoz

Licenciado en Historia

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