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Red Internacional
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Mundo Obrero. Más ataques a los derechos de los trabajadores, esta vez es Henniges

Guadalajara, Jalisco. Han sido despedidos varios trabajadores de la fábrica de empaques plásticos Henniges. Esto ha ocurrido tras pedir se les informara sobre el sindicato que supuestamente los representa dentro de la Confederación de Trabajadores de México (CTM).

Sábado 6 de junio de 2015

También han denunciado ante la Secretaría de Trabajo y Previsión Social las condiciones de riesgo e inseguridad que se vive día tras día en la planta que ha provocado hasta desmembramientos, pero estas ni se han molestado en hacer una inspección.

En Henniges Automotive Sealing Systems México, una gran trasnacional americana que opera desde los ´50, se fabrican empaques y sellos para puertas y ventanas de autos, un sector industrial sumamente atractivo para inversionistas nacionales y extranjeros debido a la mano de obra barata, el férreo control por parte de los sindicatos charros y la completa complicidad del gobierno y las instituciones con las patronales.

Así la empresa puede disponer como se le antoje de las y los trabajadores, Cambiando los turnos continuamente, quitándoles días de vacaciones con el pretexto de que si no las toman al finalizar el año se hace borrón y cuenta nueva, también los han cesado de sus prestaciones con la justificación de que es necesario ahorrar gastos esto cada que cambian las administraciones.

Además de las deplorables condiciones de trabajo, ya que, el proceso de manufactura libera smog y polvo tóxico dañino para todos los empleados que no cuentan con el equipo ni medidas de protección necesarias, así como una ventilación adecuada.

Dentro del área de extrusión, ha sucedido que trabajadores pierden una extremidad por la renuencia de la empresa de garantizar su seguridad; en los almacenes, gran cantidad de contenedores se encuentran en pésimas condiciones pero eso no importa a la patronal con tal de seguir produciendo.

Uno de los hornos del área de extrusión tiene una fuga que libera radiación, la patronal lo sabe y no ha hecho la reparación necesaria, afectando sobremanera la salud de los trabajadores.

Los salarios que ofrece la trasnacional son de miseria. Un empleado de nuevo ingreso percibe un salario de $103 diarios, muy lejos de poder cubrir la canasta básica, otro porcentaje importante de trabajadores, con varios años de trabajo en la empresa, no perciben arriba de $150. Además que tienen que aguantar la presión y prepotencia desde supervisores, gerentes y del personal de Recursos Humanos (RRHH).

Cuando varios de los empleados se enteraron que tenían un sindicato, cuestionaron a la empresa porque no tenían las deducciones de las cuotas sindicales, a lo que ésta sólo respondió que era cierto lo del sindicato y que inclusive su representante iba continuamente a la planta. En las próximos pagos comenzaron las deducciones de las cuotas y repentinamente apareció el representante legal del sindicato de la CTM, Carlos Sarmiento Pérez, quien hasta el momento solo se ha dedicado a hacer teatro negociando primero con personal de RRHH y después con los trabajadores sin ningún cambio importante ni beneficio real.

Mientras tanto, varios trabajadores temen que vengan despidos masivos debido al rumor de que la empresa fue comprada y que la nueva administración no quiere a nadie en producción de más de tres años de antigüedad.

Con las próximas elecciones en puerta, ninguno de los representantes actuales del PRI-PAN-PRD y demás partidos habla siquiera de esta realidad, lo cual sólo puede significar una complicidad despiadada a favor de empresarios y ricos mientras el pueblo pobre y trabajador entrega la vida en las fábricas.