La brutal represión de la derecha contra el movimiento estudiantil y la complicidad del rector DC, Zolezzi, detonaron la movilización interna más grande, en años en la Usach.

Vencer Usach Universidad de Santiago de Chile
Martes 24 de abril de 2018
La pasada marcha nacional estudiantil, que movilizó alrededor de 200 mil estudiantes y profesores, a lo largo del país, demostró nuevamente la vigencia del rechazo al mercado educativo. Reinstalando una demanda central e histórica del movimiento estudiantil en torno al financiamiento de la educación pública, garantizada al 100% con aportes basales por parte del Estado.
El gobierno de Piñera enfrentó la primera movilización estudiantil del año con represión y violencia ejecutada por las Fuerzas Especiales de Carabineros, quienes comenzaron a provocar con carros lanza aguas y gases lacrimógenos, contra una movilización que se dirigía con tranquilidad y masividad.
También, tomando detenidos a cualquier persona que se cruzara, y resaltando uno de los hechos más violentos, el doble atropello intencional -por parte de carabineros- al estudiante de la Universidad de la Arcis, Cristhian García. Así como también el ingreso al campus de la USACH,donde acorralaron y detuvieron alrededor de 20 estudiantes de las carreras de Historia, Castellano, y al presidente de la Federación Juan Pablo Latorre, quien terminó con marcas de golpes en su cara.
Esto provocó el rechazo inmediato de la comunidad universitaria, donde estudiantes, funcionarios, académicos y trabajadores rechazaron el abuso policial vivido luego de la jornada de protesta, responsabilizando también a Zolezzi, el rector de la Universidad, por permitir el ingreso de las Fuerzas Especiales.
La marcha contra el abuso policial y las medidas de Zolezzi convocó alrededor de 2.000 estudiantes y funcionarios de la universidad, convirtiéndose en la marcha interna más grande de los últimos años, algo no visto siquiera en el explosivo año 2011. Esto da cuenta de una nueva fase del movimiento estudiantil, que se reactivó luego de la represión del gobierno de Piñera, pero que también abrió el debate en torno al autoritarismo universitario.
Puedes ver el registro audiovisual de la marcha aquí:
Asamblea de las carreras movilizadas
Muestra de que las discusiones se reactivan en las bases estudiantiles, es la asamblea de carreras de la Facultad de Humanidades. Espacio que se propone dar coordinación a las demandas internas de la facultad, pero que también se plantea como un espacio desde el cual dirigir discusiones y dar posición frente al ampliado y ante el panorama nacional.
Para hoy martes 24, se realizará la segunda asamblea en la que adhieren las carreras de Periodismo, Inglés, Traducción, Psicología, Filosofía, Pedagogía Básica e Historia.
Este ánimo de movilización también se ve reflejado en iniciativas de otras carreras que no son parte de la Facultad, como las carrera de Bachilletaro y la de ingeniería en Química, que también pusieron en la tabla la respectiva discusión en torno a una paralización.
¿Qué se viene este año para la USACH?
Tanto a nivel externo como al interno, la comunidad universitaria se ve sacudida. Las medidas del Gobierno de derecha en conjunto con los recientes fallos del tribunal constitucional y la represión ejercida, sumado al movimiento No + AFP, la crisis de financiamiento de las universidades públicas y el caso del ex pedagógico, es que se vuelve a poner en el debate discusiones con respecto a las demandas históricas del movimiento estudiantil, reinstalando con fuerza el rechazo al mercado educativo.
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Se vuelve a cuestionar el financiamiento a las instituciones públicas, que en la actualidad el Estado inyecta recursos -a través de becas- a instituciones privadas, las cuales son controladas por representantes del mundo empresarial, de modo que el Estado financia los intereses de quienes lucran en la educación.
Podemos encontrar instituciones como el ex pedagógico que vive una crisis de administración, dando muestras de la forma en que el Estado financia el negocio en la educación a través de los aportes generado por las becas no es óptima, pues va generando deudas al interior de los planteles, quienes a su vez, buscan superar sus crisis a través del endeudamiento con los privados, o a través de la reducción del personal. Problema del que no queda ajena la Usach, que recientemente funcionarios denunciaron despidos sin aviso.
Una medida que puede dar solución a esto, es que el Estado financie el 100% de la educación, con aportes basales a las instituciones públicas. Es decir, un plan de financiamiento integral que permita que se pueda invertir en infraestructrura y dotación laboral, sin financiar, de paso, a la banca.
La democratización universitaria al centro del debate
En la USACH, este año académico inició con una asamblea de funcionarios que se reunieron para enfrentar los despidos injustificados. En ella cuestionaron el sistema de contrata y la necesidad del paso a planta, entablándolo como una demanda de los funcionarios, puesto que la mayoría de los contratos a trabajadores es bajo la modalidad de "contrata" o a honorarios.
Ahí mismo, las dirigencias de funcionarios llamaron a levantar una coordinación entre funcionarios, académicos y estudiantes, en pos de la democratización universitaria.
Hoy, la legitimidad de las elecciones del rector de la casa de estudios está ampliamente cuestionada, discusión que tomó fuerza en el año 2015 en el que el estamento estudiantil realizó un paro por la democratización universitaria, y luego un congreso de Federación estudiantil, para cambiar los estatutos internos de votación y representación, lo cual sería reafirmado a través de un plebiscito que no logró desarrollarse.
Para este año están fijadas las elecciones del rector para el periodo 2018-2022. El debate acerca de lo antidemocrático de las decisiones que se toman en la universidad vuelve a tomar plena vigencia. Zolezzi lleva tres periodos seguidos como autoridad máxima de la Usach, cargo que podría buscar mantener otro periodo más, debido a que es elegido con alrededor de 300 académicos que pertenecen a los cargos de “planta” de la universidad, cuando la comunidad tiene alrededor de 30 mil personas entre estudiantes, funcionarios, académicos y trabajadores de aseo y jardines, a quienes incluso se le niega su calidad de funcionarios.
Zolezzi, quien anteriormente se había escudado en la vigencia de las leyes creadas en la dictadura para no hacer válidas las demandas de estudiantes generadas en el 2015, hoy se encuentra bajo un nuevo contexto con la existencia de la nueva Ley marco de las universidades estatales, que permite la participación ponderada de estudiantes, profesores y administrativos para las elecciones del rector.
Es el legado de la dictadura de Pinochet, que mantiene a profesores, estudiantes y administrativos excluidos de las elecciones de autoridades unipersonales. Este año se verá si entran en uso las nuevas reglas que, sin embargo, no significan una democracia plena para los distintos estamentos, puesto que mantiene que la planta académica, que hoy equivalen a solo 700 personas, tengan el 45 % de las ponderaciones de las votaciones.